Abeja alfarera

Características de la abeja alfarera

El reino de las abejas es bastante amplio, y puedes encontrarte con ejemplares muy dispares. Por ejemplo, con la abeja alfarera, denominada de ese modo por la forma tan peculiar que tiene de hacer su nido como su fuera un artesano.

Si quieres conocer cuáles son las características de la abeja alfarera, el hábitat donde residen, los tipos que existen, así como su alimentación y reproducción, échale un vistazo a lo que hemos preparado.

Características de la abeja alfarera

La abeja alfarera, de nombre científico Eumeninae, es un insecto que alcanza los 0,9-5 centímetros de longitud, un poco más en el caso de las reinas. Tienen un cuerpo diferente al de otras abejas, debido a que tienen un abdomen más separado de su cuerpo, y una parte del mismo es muy fino y largo, flexible, para poder darles más agilidad tanto a la hora de volar como también al moverse por las plantas, otras superficies o incluso su nido.

Se pueden encontrar de distintos colores, pero predominantemente son negras con rayas marrones o amarillas. Sin embargo, también hay especies que son marrones con rayas amarillas, naranjas, blancas o rojas.

En cuanto a la esperanza de vida, es bastante corta. En el caso de los machos, solo 1 mes; las hembras pueden durar 2-3 meses, tiempo que se dedican a reproducirse y crear el nido.

La picadura

Si tienes la mala suerte de encontrarte con una abeja alfarera y que este te pique, no vamos a decirte que no vaya a ser doloroso. Lo será. Pero no es venenosa. Aunque tiene veneno, y lo usa para defenderse o defender su nido, lo cierto es que no es potente y lo único que tendrás es una pequeña inflamación en la zona.

Es importante que, si se ha quedado el aguijón dentro, se retire para evitar que siga inflamándose y el veneno entrando en tu cuerpo.

Tras unas horas, el dolor y la inflamación remitirán.

Ahora bien, sí debes tener cuidado si eres alérgico a la picadura de la abeja alfarera. Los síntomas que podrías tener, además de la hinchazón, es que esta se extienda, no solo por la zona de la herida, sino a los labios, la lengua o las extremidades. Otro síntoma es la aparición de un zarpullido rojo, la piel caliente, vértigos o mareos, náuseas, pérdida de la orientación y dolor intenso.

En esos casos, hay que acudir de inmediato a un centro de salud ya que se necesita un tratamiento para paliar el problema (no llega a ser mortal, pero sí peligrosa, sobre todo si sufres un shock anafiláctico).

Hábitat

Salvo en la Antártida, la abeja alfarera puede existen en cualquier parte del mundo ya que se adapta bien a los distintos entornos. Si bien prefiere zonas donde haya plantas y vegetación para poder encontrar fácilmente alimento, se sabe que algunas especies de este insecto volador son capaces de vivir en el mismo desierto.

Al contrario que otros, la abeja alfarera no es muy nómada, le gusta vivir y reproducirse en el mismo lugar. Además, es solitaria, y no convive con otros ejemplares (salvo especies específicas que sí lo hacen).

El nido de la abeja alfarera

El nido de la abeja alfarera

Sin duda, una de las características más llamativas de la abeja alfarera es su nido. Y es que tanto el fabricarlo como la forma que le da es curiosa y al mismo tiempo original de su especie. Para empezar, la abeja alfarera no forma una colmena. Su cometido, como «hembra y reina» es la de crear nidos y poner huevos, además de ocuparse de estos para que crezcan y poder crear otro nido y otros huevos.

Los nidos son una combinación de tierra, lodo, barro, saliva… Con ello van creando bolitas que son las que darán forma a ese lugar donde albergarán en su interior los huevos que ponga la hembra. Y solo la hembra, ya que no es para que nadie más entre.

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Además, estos nidos suele colocarlos en el suelo, si bien es cierto que algunas veces usan los techos, áticos o zonas a media altura.

Tipos de abeja alfarera

Dentro de las abejas alfareras, hay varios tipos que conviene conocer. Algunos expertos consideran que pueden ser especies por separado, es decir, no subtipos de una original, pero otros difieren de esa afirmación. Por eso, aquí vamos a comentarte los tipos que hay y sus similitudes y diferencias.

Abeja alfarera del polen

Este insecto se alimento, como su nombre dice, del polen de las flores. Su comportamiento es más parecido al de las abejas que al de las avispas, pero sus características la confunden con una avispa.

El nido que crean es de barro y son solitarias. ¿Qué las diferencia? Sus alas, no son muy flexibles y además parecen una masa.

La puedes encontrar en América principalmente.

Avispa alfarera tropical y subtropical

Avispa alfarera tropical y subtropical

Otro de los tipos que tienes es esta, donde en realidad hay más de cinco tipos diferentes. Se caracteriza porque tiene un abdomen muy estrecho y, en el caso de los machos, unas antenas curvas hacia delante.

Las hembras son parecidas a las obreras, solo difieren en el comportamiento, y en características que no son fáciles de distinguir.

Abeja alfarera vespino

Están más relacionadas con las avispas, porque su comportamiento difiere. En este caso son más sociables con otras especies y sus nidos son más parecidos a hojas de papel apiladas que a los de barro que hacen normalmente estos insectos.

También puede acabar con la abeja o avispa reina de un nido y obligar a que los obreros y zánganos le hagan caso y se ocupen de sus huevos para crear su propio nido (sin haberlo creado realmente).

Abejas alfareras Euparagiinae y Stenogastrinae

En el caso de la Euparagia, se caracteriza por tener venas en las alas, además de una mancha en el tórax y unas patas diferentes a la característica abeja alfarera. Puedes encontrarla em México y Estados Unidos.

Por su parte la Stenogastrinae tiene varias especies, y no son muy conocidas. Pueden plegar sus alas (no de manera longitudinal) y son muy flexibles. Viven sobre todo en La India e Indonesia y sus colores pueden diferir (rojas, negras, blancas…).

La alimentación de la abeja alfarera

La alimentación de la abeja alfarera

La alimentación de la abeja alfarera consiste sobre todo en polen y néctar. Es lo que obtiene de las flores que hay en su entorno. Sin embargo, eso no quiere decir que no ataque a otros insectos o larvas y se alimente de ellos. También puede ocurrir.

Al contrario que otros insectos, esta suele tener su zona de «alimento» y los nidos muy cerca ya que, a pesar de ser solitaria, cuando se ocupa de crear nidos y cuidar a las larvas, prefiere no alejarse demasiado de ellas. De hecho, una vez las crías salen del nido, siguen el mismo recorrido que la madre para alimentarse.

La reproducción de la abeja alfarera

La reproducción de la abeja alfarera no difiere mucho de la de otros insectos, sobre todo las avispas o abejas. En este caso, tanto el macho como la hembra, cuando llega el momento que suele ser en otoño, se unen en la cópula haciendo que la hembra almacene en su cuerpo los espermatozoides del macho. Estos los llevará dentro hasta que esté preparada para empezar a reproducirse y una vez tenga un nido rudimentario con el que poder cuidar de los huevos y las larvas.

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La primera puesta de huevos no es demasiado grande, y se encarga ella sola de cuidar a todas las larvas y de esperar a que se hagan adultas. Sin embargo, algo que debes saber es que los ejemplares adultos no van a vivir en el nido. Este es solo para que las larvas crezcan. De hecho, la abeja «reina» dedicará su vida a crear nidos y depositar huevos en ellos. Cuando acaba uno, se pone enseguida a por otro. Así hasta que muere.


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