Abeja japonesa

Características de la abeja japonesa

Si eres un amante de las abejas, seguro que sabes mucho de ellas, incluidas las especies más extrañas que existen, o las más grandes. Si les tienes pánico, entonces no querrías tener que vértelas con la abeja japonesa, el “terror” de entre las abejas por su tamaño y agresividad.

Y es que este insecto puede ser mortal si no se tiene cuidado con él. Por eso, hoy te vamos a hablar de las características de la abeja japonesa, su hábitat natural, el tipo de alimentación y su forma de reproducirse.

Características de la abeja japonesa

La abeja japonesa, denominada con muchos otros nombres como abeja del tigre, avispón asiático gigante, abeja comandante, abeja gorrión gigante… tiene como nombre científico «Vespa mandarinia«, y se trata de un insecto himenóptero véspido. Considerada la avispa (o abeja) más grande del mundo, puede llegar a alcanzar entre 50 y 76 milímetros de longitud. Posee un aguijón de 6 milímetros de largo y es bastante corpulenta y grande comparada con otras abejas o avispas.

Además, es bastante agresiva y se caracteriza por tener unas mandíbulas muy poderosas además de uñas en sus patas para atrapar a sus víctimas y no soltarlas.

De color amarillo anaranjada la cabeza, tiene unas antenas marrones así como ojos de color negro o marrón oscuro. En cuanto al cuerpo, el tórax tira más al marrón oscuro, con alas de color gris y unas patas que son más brillantes las delanteras que las medias o traseras. A continuación, el resto del abdomen vuelve a los tonos de la cabeza, entre amarillo y naranja, con rayas marrones o negras.

El veneno de la abeja japonesa

El veneno de la abeja japonesa

Como cualquier avispa o abeja, la japonesa también tiene un poderoso veneno. Además, si tienes en cuenta el tamaño del animal, es normal considerar que tendrá una mayor cantidad de veneno. Y sí, es muy potente, y puede causar la muerte al ser humano, sobre todo si este es alérgico. Si no lo es, pero la picadura es de dosis grandes, también podría acabar con tal destino.

De hecho, se sabe que en Japón mueren al año entre 20 y 40 personas debido a la picadura de la abeja japonesa.

El veneno está formado de ocho productos químicos. Aquellos que han sentido la picadura dicen que es como si te clavaran un clavo ardiente. Pero los síntomas van más allá. Debido a esos químicos, la piel se daña alrededor de la herida y también por dentro, causando un dolor bastante intenso. Además, dejan un olor característicos para que otras abejas japonesas acudan y piquen.

Una de las sustancias es la mandaratoxin, una poderosa neurotoxina causante de la mayoría de las muertes por picadura de abeja japonesa.

Hábitat

Aunque el nombre de abeja japonesa puede dar a equívoco y hacerte pensar que solo está en Japón, lo cierto es que este insecto se puede encontrar en muchos más lugares. De hecho, es característico de la zona de Primorsky Krai en Rusia, así como en China, Taiwán, Corea del Sur, Nepal, Sri Lanka, India, Indochina y sí, también Japón.

De hecho, en cada uno de estos lugares suele recibir distintos nombres, como ya te hemos comentado antes, pero los más característicos son el de abeja japonesa o avispa japonesa.

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Le gusta vivir en zonas rurales, donde hay gran vegetación, flores, árboles, etc. ya que son imprescindibles para su día a día. Sin embargo, eso no quiere decir que no se puedan encontrar en zonas urbanas, también es probable hacerlo, sobre todo en épocas de primavera y verano. No es «amiga» de zonas de llanos o de alta montaña; no tolera bien el frío y prefiere un clima más cálido.

La alimentación de la abeja japonesa

La alimentación de la abeja japonesa

La abeja japonesa es uno de los insectos más depredadores que existen, ya que es bastante agresivo y capaz de alimentarse de otros insectos de tamaño medio. Sin embargo, sus predilectos son las propias abejas y avispas de otras especies, o incluso de la misma si son más pequeñas. Por supuesto, también se puede alimentar de otros como las mantis, saltamontes, libélulas…

Su forma de caza es variada. Muchas veces atacará a otras colmenas con el objetivo de dar con un gran manjar para ellas: las larvas de abeja de la miel. Teniendo en cuenta que una sola abeja puede matar a 40 presas (otras abejas) al minuto, estamos ante un animal muy peligroso, ya no solo para el ser humano, sino también para los animales. Sin embargo, aunque creas que lo hace picando, en realidad no es así; utiliza sus mandíbulas para atacar e incluso arrancar la cabeza a otros insectos.

Algo que no muchos conocen es que la abeja japonesa no puede digerir a las presas, sino que lo que hace es crear una pasta que es la que utilizan para dar de comer a sus larvas. Estas segregan una sustancia clara que es realmente el alimento principal de la abeja adulta. De ahí que necesiten gran alimento para poder procesarlo y alimentarse a través de otros.

La reproducción de la avispa japonesa

La reproducción de la avispa japonesa

La reproducción de la abeja japonesa, como ocurre con otro insectos parecidos, tiene lugar en el otoño. En ese momento, y al contrario que otras avispas y abejas, la cópula no tiene lugar en el aire, ni alejada del nido, sino en la misma entrada. La hembra sale del niño y el macho la agarra haciendo que ambos se precipiten al suelo.

Durante unos segundos, aproximadamente entre 8 y 45, los dos estarán unidos para, después, separarse.

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La hembra, ya fertilizada, tendrá como misión encontrar un lugar donde pueda resguardarse de las bajas temperaturas del invierno, ya que, de lo contrario, moriría sin poder reproducirse. Si lo consigue, cuando llega la primera comienza a elaborar un nido rudimentario, lo más básico para guarecerse y poder cuidar los huevos. Esta primera nidada será de tan solo 40 huevos a los que cuidará hasta que se conviertan en abejas obreras y pase el testigo a estas para cuidar, agrandar y ocuparse del mantenimiento de la colmena. Así, su cometido pasa a ser única y exclusivamente el de poner huevos.

Solo al final del verano los huevos que pondrá serán de hembras fértiles, ya que el objetivo es criar a las próximas abejas reina de la colmena que volverán a iniciar el proceso para nuevos nidos.


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