El avispón oriental en Cádiz: así se organiza la provincia para frenar a una plaga que amenaza a las colmenas

Última actualización: 9 mayo 2026
  • El avispón oriental se ha consolidado como la principal amenaza para las abejas y la apicultura en la provincia de Cádiz.
  • Diputación, COAG y UPA impulsan un plan con 400 trampas BeeVital y formación específica en biocidas para eliminar nidos.
  • Cádiz cuenta con unas 60.000 colmenas y un sector que mueve cerca de seis millones de euros anuales, especialmente en Prado del Rey.
  • Las investigaciones realizadas en la provincia son ya referencia en España para el control sostenible de esta especie invasora.

Avispon oriental en Cadiz

El avispón oriental en Cádiz se ha convertido en uno de los quebraderos de cabeza más serios para el campo gaditano. Esta especie invasora, catalogada oficialmente en España desde mayo de 2025, está poniendo contra las cuerdas a la apicultura provincial al atacar directamente a las abejas melíferas y a sus colmenas.

En una provincia que suma unas 60.000 colmenas y genera en torno a seis millones de euros al año con la producción de miel, el avance de este insecto no es un problema menor. La Diputación de Cádiz, las organizaciones agrarias COAG y UPA y el propio sector apícola llevan ya varios años moviendo ficha para intentar frenar una plaga que, si no se controla, puede dejar un agujero importante tanto en la economía rural como en el equilibrio de los ecosistemas.

Una especie invasora que amenaza a las abejas en la provincia de Cádiz

El avispón oriental (Vespa orientalis) está considerado especie exótica invasora en España desde 2025. Su impacto se deja notar en otros animales, cultivos y en la salud humana, pero donde más daño causa es en las abejas melíferas, esenciales para la producción de miel y para la polinización de numerosos cultivos agrícolas.

Este insecto destaca por su fuerte capacidad depredadora: se sitúa cerca de las piqueras de las colmenas y captura abejas de forma continuada, lo que puede traducirse en el colapso total del enjambre. En otras regiones donde la especie está presente de forma natural, se ha comprobado que un solo avispón puede atrapar decenas de abejas en un día, y un pequeño grupo es capaz de dejar una colmena prácticamente vacía en muy poco tiempo.

En la provincia de Cádiz, la preocupación es todavía mayor porque la apicultura tiene un peso económico y ambiental notable. Según datos de UPA, en torno al 60% de las colmenas se concentra en Prado del Rey, en la Sierra de Cádiz, un municipio que se ha consolidado como uno de los grandes núcleos apícolas de Andalucía.

Además del golpe directo a la producción de miel, la merma de abejas supone un riesgo añadido para la biodiversidad y para otros cultivos que dependen de la polinización. De ahí que las organizaciones agrarias y las administraciones insistan tanto en que la expansión del avispón oriental no es solo un problema de los apicultores, sino una cuestión que afecta al conjunto del territorio.

Cómo llegó el avispón oriental y por qué Cádiz es un punto crítico

La presencia de Vespa orientalis en Andalucía se detectó de forma oficial en 2018 en el Campo de Gibraltar. Los primeros avisos llegaron desde la Sociedad Gaditana de Historia Natural, que identificó ejemplares en Algeciras durante el otoño de ese año tras el avistamiento de nidos y trabajadores.

Los especialistas apuntan a que el Puerto de Algeciras pudo ser la puerta de entrada de la especie, muy probablemente oculta en contenedores de frutas u otras mercancías procedentes del Mediterráneo oriental. A partir de ahí, el insecto ha ido extendiéndose tanto por espacios naturales como por zonas urbanas, colonizando otros enclaves de la provincia.

Los seguimientos realizados por colectivos científicos y servicios técnicos municipales y autonómicos indican que, entre 2023 y 2024, el número de avistamientos creció de forma significativa, con incrementos en torno al 30% en Andalucía. La provincia de Cádiz, y en particular el Campo de Gibraltar, se han consolidado como uno de los principales focos de expansión de la especie hacia otras zonas, incluidas provincias vecinas como Málaga o Sevilla, o incluso a islas como Mallorca.

Este avance ha encendido las alarmas entre los apicultores gaditanos, que llevan años trasladando su preocupación a las administraciones. Muchos profesionales relatan pérdidas de colmenas completas y una sensación constante de vulnerabilidad, incluso cuando intentan mover los apiarios de lugar para sortear la presión de la plaga.

El peso de la apicultura gaditana y el impacto económico de la plaga

El sector apícola en Cádiz no se limita a la venta de miel envasada. Es una actividad estratégica para la agricultura, la conservación de la flora y el mantenimiento del paisaje rural. Según los datos manejados por UPA, en la provincia hay unas 60.000 colmenas, de las cuales unas 36.000 se ubican en Prado del Rey y su entorno serrano.

La actividad apícola gaditana genera aproximadamente seis millones de euros al año, cifra que engloba tanto la venta de miel y otros productos de la colmena como los servicios de polinización que prestan las abejas a distintos cultivos. La irrupción del avispón oriental se percibe ya como la principal amenaza para la continuidad de muchas explotaciones.

Los apicultores explican que, cuando la presión del avispón es alta, se ven obligados a trasladar colmenas, reforzar medidas de protección y asumir costes añadidos para intentar mantener el nivel de producción. Aun así, en algunos casos se registran pérdidas de enjambres completos, con la consiguiente reducción de ingresos y la necesidad de reponer colmenas.

El impacto, además, no se queda solo en los colmenares. Una disminución sostenida de las abejas puede afectar al rendimiento de cultivos que dependen de la polinización, lo que multiplica el alcance del problema y justifica la implicación de las administraciones públicas en el diseño de una estrategia de control.

La respuesta institucional: Diputación, COAG y UPA unen fuerzas

Para hacer frente a esta amenaza, la Diputación de Cádiz, a través del servicio de Desarrollo Rural del Área de Transición Ecológica, activó en 2025 un plan específico contra el avispón oriental. La iniciativa surgió a raíz de la petición formal de la Asociación de Apicultores de la provincia, que reclamaba una actuación coordinada ante el avance de la especie.

La coordinación técnica inicial recayó en COAG (Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos), que puso en marcha un proyecto pionero de control sostenible de la plaga. La prioridad desde el principio fue ensayar métodos de captura selectivos que no perjudicaran en exceso a otros insectos polinizadores ni generaran impactos ambientales indeseados.

En 2026, Diputación ha decidido mantener y reforzar este programa, apoyándose en los buenos resultados obtenidos en la primera fase. Además, se ha sumado de manera activa la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), que tiene un papel clave en la formación de profesionales para la eliminación segura de nidos.

El plan se plantea a medio plazo y con varias líneas de trabajo bien definidas: la colocación masiva de trampas selectivas, la localización y destrucción de nidos y la capacitación técnica de quienes van a intervenir sobre el terreno. Todo ello bajo la supervisión de la Diputación como entidad impulsora y con el asesoramiento de especialistas en fauna invasora.

La trampa BeeVital: una herramienta clave para capturar reinas

Tras los primeros meses de ensayos en 2025, los técnicos de COAG llegaron a la conclusión de que la trampa conocida como BeeVital se situaba entre las más eficaces para la captura de reinas de avispón oriental. Se trata de un dispositivo que utiliza cebos atrayentes específicos y que se coloca en momentos estratégicos del año, sobre todo en primavera y otoño.

Estos periodos son cruciales porque es cuando las reinas se encuentran más activas, buscando lugares donde iniciar nuevas colonias o reorganizar los nidos. Al reducir el número de reinas, se limita la capacidad de expansión de la especie de manera notable. De hecho, en algunas de las trampas instaladas en la provincia entre abril y mayo de 2026 se han llegado a capturar hasta 20 reinas en un solo dispositivo.

La técnica responsable del proyecto en COAG, Yolanda Gil, ha destacado públicamente que es la primera vez que se obtienen resultados tan satisfactorios, tanto en calidad como en cantidad, en la lucha contra este avispón. Estas cifras se interpretan como una señal de que la estrategia va por buen camino, aunque todavía queda mucho trabajo por delante.

La información generada durante el proyecto no se queda en Cádiz. COAG está compartiendo los datos y conclusiones con Carlos del Pico, uno de los mayores especialistas a nivel nacional en esta especie invasora. El objetivo es que lo aprendido en la provincia sirva para mejorar las estrategias de control en otras zonas de España donde el avispón oriental ya se está dejando notar.

Un despliegue de 400 trampas y 50 colmenares como laboratorio de campo

Con las conclusiones del año anterior sobre la mesa, en 2026 se ha decidido ampliar el dispositivo de control. El plan contempla la instalación de 400 trampas BeeVital entre los meses de abril y octubre, repartidas en una muestra seleccionada de diez agricultores que gestionan en conjunto 50 colmenares distribuidos por distintos puntos de la provincia.

Esta red de colmenares funciona, en la práctica, como un laboratorio de campo. Permite comprobar en tiempo real la eficacia de los distintos cebos atrayentes, analizar la evolución de las capturas y ajustar la estrategia según se vaya observando el comportamiento del avispón oriental en diferentes entornos.

El proyecto se articula en dos grandes líneas de actuación. La primera se centra en la colocación y seguimiento de las trampas, probando combinaciones de cebos que resulten atractivas para el avispón pero lo más selectivas posible respecto a otros insectos. La segunda se orienta a la detección y eliminación de nidos, una tarea bastante más delicada y que exige personal preparado.

En paralelo, se mantienen registros detallados de capturas, localización de colonias y condiciones ambientales, con la idea de generar una base de datos sólida que ayude a perfeccionar el sistema y que pueda servir de referencia para otras comunidades autónomas afectadas por la misma plaga.

El papel de UPA: formación obligatoria para eliminar nidos con biocidas

La destrucción de nidos de avispón oriental es una intervención que no puede hacerse de cualquier manera. Requiere el uso de biocidas autorizados y protocolos de seguridad muy claros para evitar riesgos tanto para las personas como para el entorno. Por este motivo, la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha asumido un papel fundamental dentro del plan.

Este año está previsto que UPA organice dos cursos de aplicador de biocidas para la higiene veterinaria, requisito imprescindible para poder actuar sobre los nidos conforme a la normativa vigente. Solo quienes cuenten con esta acreditación podrán manipular los productos destinados a la eliminación de la plaga.

Los biocidas son sustancias químicas o microorganismos diseñados para destruir, neutralizar o controlar organismos considerados nocivos, como ciertos insectos, y su uso está sometido a autorización oficial. En el caso concreto del avispón oriental, se aplican sobre los nidos siguiendo pautas muy precisas para garantizar la máxima eficacia con el mínimo impacto colateral.

Las formaciones impulsadas por UPA contarán con la homologación del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (IFAPA) y se ajustarán a lo dispuesto en la Orden de 9 de noviembre de 2021, que regula esta materia. Durante los cursos se incluirá, además, una ponencia específica sobre la biología y el comportamiento del avispón oriental, para que el alumnado entienda mejor a qué tipo de enemigo se enfrenta y cómo actuar con seguridad.

Criterios de seguridad y recomendaciones para la ciudadanía

Aunque el foco de la estrategia se centra en el ámbito profesional, las autoridades también subrayan la importancia de que la población general adopte ciertas precauciones. La picadura del avispón oriental puede ser muy dolorosa y, si bien en la mayoría de los casos no reviste gravedad, supone un riesgo especial para personas alérgicas o con patologías previas.

Los expertos recomiendan evitar en todo momento manipular nidos por cuenta propia. Ante cualquier sospecha de presencia de avispón oriental o localización de un nido, lo aconsejable es avisar a los servicios municipales o a los equipos especializados, señalizar la zona en la medida de lo posible y mantenerse a cierta distancia sin realizar movimientos bruscos.

También es útil aprender a reconocer sus rasgos más característicos. El avispón oriental suele presentar un color marrón rojizo con bandas amarillentas en el abdomen y, a diferencia de otras avispas invasoras, tiende a construir nidos en cavidades del suelo, huecos de muros, estructuras abandonadas o recovecos de edificios.

Desde las organizaciones agrarias se insiste en que el éxito de la lucha contra esta especie no depende solo de las trampas y los productos químicos, sino también de la coordinación entre instituciones, sector apícola y ciudadanía, así como de una detección temprana de nuevos focos.

La provincia de Cádiz se ha situado, a base de ensayo y error y gracias a la colaboración entre Diputación, COAG y UPA, en la primera línea del control del avispón oriental en España. Las investigaciones y programas puestos en marcha empiezan a dar resultados prometedores y están generando conocimiento útil para otras zonas europeas donde la especie también se está expandiendo. Queda trabajo por delante, pero el esfuerzo compartido está permitiendo que la apicultura gaditana tenga más herramientas para defender sus colmenas y seguir siendo un pilar del campo y del medio ambiente en la provincia.

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