Cría de agapornis

cria de agapornis

Si tienes o has tenido agapornis, quizá en algún momento te hayas encontrado con que han tenido una cría de agapornis. O quizá te has animado a tener un agapornis papillero y te has preguntado cómo son estas aves de bebé.

Pues en este caso vamos a hablarte de cómo es una cría de agapornis y cuál es su evolución para que la conozcas más a fondo y, sobre todo, veas cómo se desarrolla.

La reproducción de los agapornis

La reproducción de los agapornis

Antes de hablarte de la cría de agapornis, conviene que hagamos un pequeño resumen sobre cómo llegan a tener descendencia. Para empezar, has de saber que los agapornis suelen reproducirse en los meses de frío, concretamente entre noviembre y febrero, que es el momento en que tiene lugar la cópula y la formación del nido.

Para este, lo normal es que se les coloque un nido cajón, ya que así les protege del frío y también les dé intimidad. Además, conviene que se le proporcione un poco de pelo de cabra o de oveja para que puedan crear dentro un nido donde poner los huevos.

Estos no se van a poner todos el mismo día, sino que lo harán cada día uno (normalmente al amanecer o al atardecer). Así estará la hembra poniendo unos 5-6 días, lo habitual en los agapornis. Durante 20-23 días tanto el macho como la hembra se turnarán para darles calor a los huevos y en ese tiempo conviene no tocarlos ni molestarlos para que no los rechacen. Pasado ese tiempo, y al igual que ha ocurrido con la puerta, las crías de agapornis nacerán de una en una. Esta es la razón por la que las más pequeñas pueden no sobrevivir, porque las otras ya tienes unos días y aunque parezca poco, se pueden quedar con todo el alimento de los padres.

La cría de agapornis: ¿cómo es cuando nace?

La cría de agapornis: ¿cómo es cuando nace?

Una cría de agapornis cuando nace no es bonita. Pero sí que te dará alegría verla. Su cuerpo es muy pequeño y estará desprovista de plumas (sí tendrán un plumón muy fino y suave) y con unos ojos negros muy grandes (es lo que verás de la cabeza. Además, son muy débiles y requieren de atenciones constantes por parte de los padres. También debes tener en cuenta que las crías convivirán un tiempo con los huevos de sus hermanos y hermanas, que no nacerán hasta los días siguientes (si es que nacen, ya que algunos pueden no romperse).

Al principio apenas si ve ni tampoco puede sostenerse a sí misma, ya que todo su cuerpo es muy blandito. Pero eso cambia al poco tiempo ya que, conforme pasan los días, puedes ir viendo que su desarrollo es muy rápido.

De hecho, más o menos a la semana empezarás a oírlos piar para que los padres los alimenten, y aunque aún les quedará mucho para que salgan, irá cogiendo fuerza a diario y cambiando su tamaño casi de la noche a la mañana.

Cría de agapornis con 20-25 días

Cría de agapornis con 20-25 días

Ya a los 15 días, la cría de agapornis está mucho más desarrollada y también es menos frágil. Ahora bien, ¿tocarlas o sacarlas? Dependerá del tipo de pareja que tengas. Algunos padres, con el contacto humano rechazarían a sus crías por el mero hecho de tocarlas. Así que debes ser responsable: si te haces cargo de ellos en caso de que ocurra esa situación, puedes intentarlo, aunque te recomendamos que esperes hasta los 20-25 días.

Es el momento perfecto para que puedas interactuar con ellos y también para que acepten mejor el que los manipules. Si además quieres convertirlos en papilleros, es cuando debes quitarlos del nido y darles de comer tú.

¿Y cómo está la cría de agapornis en ese momento? Pues no vamos a decirte que ya tiene plumas, porque no es verdad. Pero sí empieza a tenerlas. Lo que sí tendrá es un plumón mucho más espeso que cuando nacen que lo protege en todo su cuerpo del frío, aunque no lo suficiente para que regule su temperatura.

Cría de agapornis con 45 días

Con mes y medio, el agapornis ya tiene un plumaje muy similar al definitivo, aunque lo combina todavía con el plumón de una cría de agapornis. Sin embargo, está más activo e incluso se puede animar a salir del nido, o al menos a ir asomándose por la abertura para ver el exterior.

Es habitual que se anime a dar sus primeros intentos de vuelo, por lo que es importante tener una jaula grande donde no se vayan a hacer daño. De hecho, muchos consideran que, a partir de los 45 días, y como máximo a los 2 meses, el agapornis tiene que separarse de sus padres, sobre todo si la jaula que tienes es pequeña para albergar tantos agapornis juntos.

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Es importante que, antes de hacerlo, verifiques que come por su cuenta ya que, si no es así, puedes tener un problema con la cría de agapornis.

El paso de ser una cría de agapornis a un ejemplar adulto

Una vez la cría ya sale del nido y permanece cada vez más tiempo fuera del mismo, come el mismo alimento que los padres y está más activo, se puede considerar que ha llegado a la etapa adulta. Es posible que le quede un cambio de plumas para ya tener las definitivas (sin plumón) pero es algo que no afectará a su salud.

¿Es diferente una cría criada por sus padres a criada como papillero?

agapornis verde

Muchos te dirán que tendrá el mismo resultado, otros te dirán que no. Mi experiencia me dice que una cría de agapornis evoluciona mucho más rápido que una criada a mano. Pero lo hace porque tienen dos figuras, la paterna y la materna, que les ofrecen una educación mucho más rápida que la que el ser humano le puede dar.

Al final, serán dos ejemplares que no van a diferir físicamente en nada, serán iguales y nadie podría decirte si uno es papillero o no si lo ve en la jaula. Pero mentalmente sí que puede haber una diferencia en el sentido en que el papillero no cuenta con una figura modelo de la que aprender lo que debe hacer un ave.


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