Axolote en Xochimilco: censo, refugios y una ruta ciclista para protegerlo

Última actualización: 15 agosto 2025
  • El censo con ADN ambiental confirma presencia del ajolote en zonas menos perturbadas y en chinampas-refugio.
  • Las chinampas-refugio mejoran la calidad del agua y ofrecen hábitat con alimento y oxígeno adecuados.
  • SEDEMA organiza la Ruta del Ajolote (16 de agosto, 7:00-9:30, costo 84 pesos) con registro previo.
  • La siguiente fase del censo se ampliará a 700 puntos; se requiere colaboración institucional y ciudadana.

Axolote en Xochimilco

El ajolote de Xochimilco vuelve al primer plano con dos novedades relevantes: un censo científico que detecta su rastro mediante ADN ambiental y una rodada educativa que recorrerá la zona chinampera para divulgar su conservación.

En paralelo, las chinampas-refugio muestran resultados medibles en la calidad del agua y en la vida que sostienen, reforzando una estrategia que combina restauración ecológica y cooperación con productores locales.

Censo actual: presencia confirmada por ADN ambiental

Censo de ajolote en Xochimilco

La primera etapa del censo, coordinada por el Laboratorio de Restauración Ecológica de la UNAM, abarcó 115 puntos de muestreo en el Área Natural Protegida de Xochimilco entre septiembre y febrero, y empleó análisis de ADN ambiental para detectar la especie sin necesidad de capturarla.

Los resultados apuntan a presencia del Ambystoma mexicanum en cuerpos de agua menos perturbados y en varios refugios chinamperos, una señal de que los espacios restaurados funcionan como núcleos de resiliencia.

El método consiste en recolectar agua y buscar en laboratorio rastros genéticos que delatan la presencia del ajolote, como células o excretas; la técnica confirma “hay/no hay”, pero no permite estimar cuántos individuos hay.

Equipos del Laboratorio de Restauración Ecológica y del LANCIS realizan mediciones mensuales dentro y fuera de chinampas-refugio: se observan diferencias significativas en contaminantes y microorganismos, lo que es clave para riego seguro y para la fauna nativa.

  • 115 puntos monitoreados en 2,522 hectáreas del ANP de Xochimilco.
  • 53 muestras de ADN ambiental: 10 en refugios y 43 fuera, a intervalos de 400 metros.

Chinampas-refugio: agua más limpia y hábitat restaurado

Chinampas refugio en Xochimilco

Las chinampas-refugio combinan prácticas agrícolas tradicionales con filtros naturales de piedras porosas y plantas nativas, lo que mejora la calidad del agua y reduce la carga de contaminantes en los canales.

En estos espacios se detectan con frecuencia ranas y renacuajos como bioindicadores, algo menos común en canales externos, señal de mejores condiciones de oxígeno y temperatura para anfibios sensibles como el ajolote.

Actualmente hay 21 chinampas-refugio activas; la iniciativa nació hace una década probando plantas, filtros y manejo sin agroquímicos, y se acompaña de medidas para abrir mercado a productos locales y promover compostaje entre chinamperos.

Desde las organizaciones involucradas se subraya que restaurar Xochimilco va más allá de la ciencia: implica repensar cómo se vive la ciudad, fortalecer economías locales y dejar espacio para que la naturaleza prospere.

Ruta del Ajolote: una rodada para conocer y conservar

Ruta del Ajolote en Xochimilco

La Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México convoca a la Ruta del Ajolote, una rodada en bicicleta por la zona chinampera de Xochimilco el sábado 16 de agosto, de 7:00 a 9:30 horas, con punto de encuentro en el Centro de Cultura Ambiental Acuexcomatl (Avenida Año de Juárez 1900, San Luis Tlaxialtemalco).

El recorrido incluye paradas en enclaves como el corredor biocultural “La Brecha”, la Gran Chinampa y los senderos ajardinados del CCA, con charlas sobre humedales, sistema chinampero, leyendas e historias del ajolote y espacios para fotografía de paisaje.

La actividad tiene un costo de 84 pesos por persona, requiere registro previo (teléfono 55 5843 5204 o formulario oficial de SEDEMA). Se recomienda acudir con bicicleta propia, agua, refrigerio y ropa cómoda.

En la capital se han documentado 17 variedades de ajolotes ligadas a valles y humedales, amenazadas por especies invasoras; la ruta busca sensibilizar y sumar apoyos en su cuidado.

Retos, cifras y lo que viene

Conservación del ajolote en Xochimilco

Aunque el rastro genético es alentador, capturar ejemplares silvestres sigue siendo difícil: el ajolote pasa tiempo enterrado en el fondo y los monitoreos arrancan de madrugada, con poca luz y visibilidad limitada.

Las estimaciones históricas muestran una caída drástica en densidad poblacional: de miles por kilómetro cuadrado a apenas unas decenas, con la contaminación y el cambio de uso de suelo como presiones constantes.

La siguiente fase del censo se ampliará hasta 700 puntos de muestreo, y las instituciones buscan coordinarse con autoridades ambientales locales para alinear prioridades y acelerar la restauración del sistema lacustre.

La participación social también cuenta: programas de apoyo como “Adopta un ajolote” canalizan donativos desde cantidades accesibles para sostener refugios, monitoreo y educación ambiental.

Investigadores y organizaciones insisten en que proteger al ajolote exige proteger Xochimilco: el hábitat y la especie forman una misma ecuación ecológica, cultural y productiva para la ciudad.

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