Cómo protegerse de las garrapatas: aumenta el riesgo en ciudades y campo por el calor

Última actualización: 18 junio 2025
  • El cambio climático está favoreciendo la proliferación de garrapatas, incluso en zonas urbanas.
  • Las garrapatas pueden transmitir enfermedades graves como la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo y la enfermedad de Lyme.
  • Existen múltiples recomendaciones y repelentes eficaces para reducir el riesgo de picaduras en personas y mascotas.
  • La vigilancia, la prevención y el uso de ropa adecuada y repelentes son claves para minimizar los problemas de salud asociados a las garrapatas.

garrapatas y protección

La llegada del verano y el incremento de las temperaturas están cambiando el panorama de plagas en España. Las garrapatas, tradicionalmente asociadas a zonas rurales, están encontrando en los entornos urbanos nuevas oportunidades para desarrollarse. Parques, jardines y espacios infantiles ya no están exentos de riesgo, y la preocupación entre la población va en aumento.

El cambio climático, los inviernos suaves y la globalización han favorecido que estos artrópodos proliferen en territorios donde hace apenas unos años su presencia era poco común. Las autoridades sanitarias y expertos en sanidad ambiental coinciden en señalar la importancia de extremar la precaución y adoptar medidas para minimizar el riesgo de transmisión de enfermedades por garrapatas.

Riesgos sanitarios: enfermedades transmitidas por garrapatas

Enfermedades por garrapatas

Las garrapatas pueden ser portadoras de virus, bacterias y otros patógenos peligrosos para humanos y animales. Entre las enfermedades más conocidas destacan la enfermedad de Lyme, la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo y otras infecciones como la anaplasmosis. Algunas de estas patologías presentan síntomas inicialmente leves, como fiebre o cansancio, pero pueden derivar en complicaciones graves si no se tratan a tiempo.

En los últimos años se ha detectado un aumento notable de casos en España, con fallecimientos asociados a la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo y la aparición de nuevas cepas de bacterias como la Borrelia en zonas del sur peninsular. El problema se agrava porque en ocasiones las picaduras pueden pasar inadvertidas, dificultando el diagnóstico precoz y la intervención médica.

Un aspecto a tener en cuenta es que las garrapatas están adaptándose a vivir cerca de las personas, llegando a patios de colegios y zonas de juego, como se ha visto recientemente en algunas escuelas. Familias y centros educativos han mostrado su preocupación por la falta de mantenimiento en jardines y la proliferación de maleza, elementos que facilitan la presencia de estos parásitos.

Factores que favorecen la aparición de garrapatas en zonas urbanas

Garrapatas zonas urbanas

Expertos en entomología y control de plagas identifican varios factores detrás del avance de las garrapatas. El aumento de temperaturas medias, los inviernos menos fríos y la mayor humedad permiten que proliferen en lugares antes poco habituales. A esto se suma la presencia de animales silvestres, como los jabalíes, que se acercan a la ciudad y pueden dejar garrapatas en parques y jardines, así como el abandono del mantenimiento de zonas verdes por huelgas o falta de recursos.

El ciclo de vida de las garrapatas se ve favorecido por estos cambios ambientales, lo que supone que zonas muy transitadas por niños, mascotas y adultos se conviertan en focos de riesgo. Las inspecciones rutinarias y el desbroce frecuente de maleza son ahora más relevantes que nunca para contener la expansión de estos ácaros.

Se ha observado que las garrapatas esperan en la vegetación alta a que pase un anfitrión, ya sea una persona o un animal doméstico, a quien puedan fijarse para alimentarse de su sangre. La movilidad de la población y el mayor uso de espacios naturales y urbanos durante el verano multiplican las ocasiones de contacto.

Medidas de protección y prevención individual y colectiva

Prevención de picaduras de garrapatas

Para reducir al máximo el riesgo de picadura, los especialistas recomiendan una serie de pautas sencillas:

  • Vestir ropa de manga larga y pantalones largos, preferentemente de colores claros para detectar mejor a las garrapatas.
  • Llevar pantalón por dentro de los calcetines y calzado cerrado cuando se camina por zonas con vegetación.
  • Utilizar repelentes específicos para personas y animales, aplicando el producto siguiendo las indicaciones del fabricante.
  • Evitar el contacto con maleza y pastos altos y caminar por el centro de los senderos.
  • Revisar la piel y la ropa tras cualquier paseo por espacios naturales o zonas urbanas con vegetación.
  • Controlar regularmente a las mascotas y mantenerlas correctamente desparasitadas.

En caso de encontrar una garrapata adherida a la piel, es fundamental retirarla cuanto antes, utilizando una pinza de punta fina y aplicando una tracción suave y continua. Se recomienda desinfectar la zona y, si aparecen síntomas o reacciones inusuales, acudir al centro de salud. Los expertos aconsejan conservar la garrapata en un bote por si fuese necesario su análisis posterior.

Repelentes y tratamientos: opciones disponibles en el mercado

Repelentes para garrapatas

La oferta de repelentes de garrapatas y otros insectos ha crecido tanto en fórmulas químicas como naturales. Los ingredientes más utilizados son el DEET, la permetrina y extractos vegetales como la citronela o el piretro. Productos en espray, cremas y soluciones “spot-on” están disponibles en farmacias, supermercados y tiendas online.

Algunas marcas ofrecen alternativas naturales recomendadas para pieles sensibles, mientras que otras priorizan la efectividad de fórmulas químicas para una protección de mayor duración. También existen tratamientos específicos para mascotas, que deben ser utilizados de acuerdo a su especie y peso, siguiendo las pautas del veterinario.

La innovación en investigación ha llevado incluso al estudio de repelentes derivados de sustancias animales. Recientemente, estudios han sugerido que el sudor de burro podría contener compuestos con potencial repelente para las garrapatas. Sin embargo, estos desarrollos aún no están disponibles comercialmente y su eficacia está en evaluación.

Para cualquier elección de producto, es esencial leer bien la etiqueta y seguir las recomendaciones de uso para evitar efectos secundarios y maximizar la protección.

La combinación de medidas prácticas, vigilancia, uso responsable de repelentes y la colaboración entre ciudadanos y administraciones puede marcar la diferencia. La expansión de las garrapatas es ya un reto en entornos tanto rurales como urbanos, y la prevención resulta clave para evitar complicaciones mayores y mantener a salvo a personas y animales.

características de la serpiente del maíz
Artículo relacionado:
Serpiente del maíz