- Autoridades enterraron un cetáceo varado en Playas de Tijuana tras una revisión externa sin lesiones.
- La causa de muerte permanece desconocida; activistas reclamaron la falta de un estudio completo previo.
- El operativo se realizó con maquinaria pesada siguiendo el protocolo de varamientos y medidas sanitarias.
- En Baja California se han registrado decenas de varamientos recientes, muchos asociados a ácido domoico.
Una ballena apareció sin vida en la zona costera de Playas de Tijuana y, tras las primeras actuaciones de las autoridades, el cuerpo fue sepultado en la arena como medida de gestión y seguridad, mientras la causa del deceso continúa sin determinarse.
El hallazgo se registró en el litoral tijuanense, cerca de la estación de salvavidas 14, en el área conocida como Jardines, y congregó a numerosos vecinos y visitantes que se acercaron a observar el operativo pese a los avisos para mantener la distancia por motivos sanitarios.
Qué ocurrió y qué se sabe del ejemplar

Inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) acudieron al punto y realizaron una revisión externa del cetáceo, un ejemplar joven de gran tamaño, sin detectar lesiones evidentes ni indicios de interacción con actividades humanas como posible causa del fallecimiento.
Desde la representación local se recordó que, en lo que va del año, en Baja California se han registrado decenas de varamientos de fauna marina; una parte significativa de muertes recientes en la región se ha relacionado con intoxicación por ácido domoico, una biotoxina producida por ciertas algas, aunque en este caso concreto no se ha establecido el origen.
Colectivos ambientales subrayaron la importancia de practicar estudios y necropsias a los ejemplares varados para aportar datos científicos útiles, especialmente ante el aumento global de reportes de varamientos y la disminución de crías observadas en distintas zonas del planeta.
Specialists y activistas insistieron en evitar conclusiones precipitadas y en seguir los protocolos federales que contemplan la obtención de muestras cuando sea posible, con el fin de comprender mejor los riesgos que afrontan estos mamíferos marinos.
Cómo fue el operativo de sepultura y qué marca el protocolo
El dispositivo, coordinado por personal municipal de la Delegación de Playas de Tijuana y la Profepa, recurrió a maquinaria pesada para excavar un pozo de más de tres metros de profundidad y proceder al entierro del animal poco después del mediodía, hacia la una y media de la tarde.
Durante las maniobras se establecieron cintas preventivas y avisos por riesgo sanitario, ya que los cuerpos de grandes cetáceos pueden acumular gases durante la descomposición y resultar peligrosos si son manipulados o se les aproxima el público sin control.
El Protocolo de Atención para Varamiento de Mamíferos Marinos contempla varias alternativas, que se aplican tras la evaluación del estado del cuerpo y de la zona:
- Dejar el ejemplar en sitio si las condiciones lo permiten y no representa riesgos.
- Sepultarlo en la playa o terrenos cercanos para mitigar impactos y riesgos sanitarios.
- Remolcarlo mar adentro cuando sea operativo y seguro.
- Incineración en casos específicos y factibles.
En esta ocasión, las autoridades optaron por la sepultura en la franja de arena para controlar olores, evitar la manipulación indebida y reducir posibles afectaciones a la ciudadanía y al entorno inmediato.
Pese a los cordones, decenas de personas se acercaron para tomar fotografías y observar el proceso, una conducta que las autoridades desaconsejan por seguridad y salud pública, recordando que lo adecuado es avisar y mantenerse a distancia.
Contexto regional: cifras recientes y retos de conservación
De acuerdo con reportes recientes, entre finales del año pasado y los primeros meses del actual se contabilizaron más de 90 decesos de fauna marina en la franja de Baja California, mientras que en la entidad se han documentado este año decenas de varamientos hasta el mes de mayo.
Buena parte de los fallecimientos se ha vinculado a eventos de floraciones algales con biotoxinas como el ácido domoico, aunque cada caso requiere confirmación específica. En el de Playas de Tijuana, no hay diagnóstico oficial sobre la causa de muerte del ejemplar.
Organizaciones locales, como Kilómetro Uno, remarcan que el incremento de varamientos observado a nivel internacional y la menor presencia de crías convierten en clave la obtención de datos de campo y el intercambio de información entre autoridades, científicos y sociedad civil.
Ante cualquier hallazgo de fauna marina varada, la recomendación es no acercarse, no tocar ni subir contenido a redes manipulando al animal, y avisar de inmediato a las autoridades competentes para activar el protocolo y garantizar una intervención segura y documentada.
Las cifras recientes y los retos de conservación revelan la importancia de mantener una vigilancia constante y actuar de forma responsable para proteger estas especies.


