- La extinción en el Atlántico Norte ocurrió entre los siglos XII y XIV, ligada a la caza medieval.
- 69 restos datados con carbono 14 sostienen la cronología y la ruta de migración costera.
- Los últimos ejemplares atlánticos se registraron en San Cibrao y Cudillero.
- Fue la única gran ballena extirpada de un océano en tiempos históricos, con impacto ecológico notable.
Un amplio trabajo internacional ha despejado la duda sobre cuándo y cómo desapareció la ballena gris del Atlántico Norte. La investigación sitúa su extirpación regional entre mediados del siglo XII y mediados del XIV, una cronología que encaja con el auge de la caza de cetáceos en la Europa medieval.
La causa más probable, según el equipo, fue la intensa actividad ballenera preindustrial a lo largo de la ruta migratoria costera de la especie. Lejos de ser un fenómeno reciente, la sobreexplotación de recursos marinos dejó huella ya en plena Edad Media.
¿Cuándo se produjo la extirpación en el Atlántico?
Las nuevas dataciones permiten acotar con precisión que la ballena gris quedó extirpada del Atlántico Norte entre los siglos XII y XIV. Este resultado corrige la percepción previa, más difusa, sobre su desaparición y establece un marco temporal claro en plena Edad Media.
El trabajo también revela que esta desaparición en el Atlántico se produjo unos cuatro siglos antes que la de la ballena franca, lo que subraya la vulnerabilidad particular de la ballena gris en aquel contexto histórico.
¿Cómo se ha determinado? Evidencia y método
La conclusión se apoya en un programa de datación con radiocarbono (C14) de 69 ejemplares, el conjunto más completo realizado hasta la fecha para esta especie en la región. Las muestras proceden de yacimientos arqueológicos y paleontológicos europeos.
Los resultados se han publicado en la revista de referencia Quaternary Science Reviews, tras calibrar los registros y ubicar en el tiempo la presencia de la ballena gris en el Atlántico nororiental y su desaparición durante el apogeo de la caza medieval.
Últimos registros en el Cantábrico
Entre los hallazgos más recientes destacan restos localizados en San Cibrao (Lugo) y Cudillero (Asturias), datados entre los siglos XI y XIII. Estos ejemplares representan los últimos registros confirmados de la especie en el Atlántico.
A ellos se suman otros restos anteriores en Gijón y Algeciras, que consolidan la presencia histórica de la ballena gris en las costas europeas antes de su desaparición del océano.
¿Por qué desapareció? El papel de la caza medieval
El análisis temporal encaja con la expansión de la actividad ballenera medieval a lo largo de la ruta migratoria costera de la especie. Aunque la ballena franca fue el objetivo principal en el Cantábrico, el estudio demuestra que la ballena gris también fue una presa accesible y explotada.
Según el equipo, la presión de captura preindustrial fue suficiente para provocar la extirpación de toda una población oceánica, un hecho sin paralelos entre los grandes cetáceos en tiempos históricos.
Consecuencias ecológicas de su desaparición
La pérdida de la ballena gris implicó la desaparición de servicios ecológicos clave: estos grandes mamíferos removían sedimentos del fondo en busca de alimento y contribuían a la translocación de nutrientes hacia zonas costeras, favoreciendo la productividad del litoral.
Su ausencia prolongada en el Atlántico supuso, por tanto, un cambio en el funcionamiento de los ecosistemas marinos costeros, al perderse un actor biológico de gran influencia en los flujos de energía y materia.
Equipo, instituciones y financiación
El estudio ha contado con la participación de especialistas del INDUROT (Universidad de Oviedo), la Universidad de León, el Centro de Experimentación Pesquera del Principado de Asturias y la CEMMA de Galicia, entre otros.
La investigación, liderada por el neerlandés Youri van den Hurk, se enmarca en proyectos europeos como MSCA-IF “Demise of the Atlantic Grey Whale (DAG)” y ERC Synergy 4-OCEANS, con contribuciones destacadas de expertos como Carlos Nores desde Asturias.
¿Puede volver al Atlántico?
En época reciente se han observado algunos ejemplares divagantes que podrían interpretarse como intentos de recolonización. No obstante, tras siglos confinada al Pacífico Norte, su retorno estable al Atlántico sigue siendo una hipótesis que requiere prudencia.
Lo que sí parece fuera de dudas es que la ballena gris fue la única gran especie de cetáceo extirpada de un océano en tiempos históricos, un caso paradigmático de cómo la presión humana puede remodelar la biodiversidad marina.
Con el respaldo de 69 dataciones con C14, localizaciones clave en el Cantábrico y la correlación con la caza ballenera medieval, el estudio fija fechas, lugares y causas de una desaparición que cambió el Atlántico Nororiental y ofrece una lección vigente sobre gestión de recursos marinos.
