- El ejemplar, atribuido al género Lomacetus, mide unos 3,5 metros y procede del desierto de Ocucaje, en Ica.
- Su conservación casi íntegra permitirá investigar locomoción, dieta y longevidad de este cetáceo del Mioceno.
- Fue descubierto en julio por el paleontólogo Mario Urbina y presentado por especialistas del Ingemmet en Lima.
- El hallazgo refuerza el valor de la Formación Pisco y reaviva el debate sobre proteger legalmente la zona.
Un equipo de especialistas ha presentado en Lima el esqueleto casi completo de un delfín marino procedente del desierto de Ocucaje, en Ica, un enclave famoso por su abundancia de restos marinos del Mioceno. El ejemplar, atribuido al género Lomacetus, alcanza unos 3,5 metros de longitud y se data en torno a 12 millones de años, lo que lo convierte en una pieza de gran interés para reconstruir la vida en el antiguo Pacífico sur.
El hallazgo se realizó en julio y fue presentado por investigadores del Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet) en la capital peruana. Según los responsables, la calidad de preservación permitirá indagar con detalle cómo se desplazaba este odontoceto, qué comía y cuál podía ser su expectativa de vida, además de compararlo con las actuales marsopas o “chanchos de mar” que habitan la costa del país.
Un esqueleto excepcional para responder grandes preguntas
El material recuperado incluye los elementos esenciales del animal y presenta un estado de conservación descrito como casi intacto, algo poco frecuente en cetáceos del Mioceno de esta región. Gracias a ello, los investigadores podrán afinar modelos de biomecánica, analizar patrones de alimentación y establecer comparativas anatómicas con especies actuales, partiendo de un ejemplar de aproximadamente 3,5 metros.

La datación sitúa el ejemplar en el Mioceno, un periodo comprendido entre hace 23 y 5 millones de años. En concreto, especialistas ubican a Lomacetus alrededor de los 12 millones de años, en un contexto ambiental vinculado al óptimo climático del Mioceno medio, cuando las aguas templadas favorecieron una gran diversidad de mamíferos marinos en latitudes como las del actual Perú.
Ocucaje, una ventana al antiguo Pacífico
A unos 350 kilómetros al sur de Lima, el desierto de Ocucaje fue durante decenas de millones de años un ambiente marino activo. Su geología, con cadenas montañosas paralelas a la costa que actuaban como barrera de corrientes, generó condiciones propicias para la vida marina y la preservación de sus restos, lo que hoy permite asomarse a un océano ya desaparecido.
En esta zona aflora la Formación Pisco, celebre por la calidad de sus fósiles marinos. Allí se han identificado desde ballenas enanas de cuatro patas hasta tiburones prehistóricos, tortugas gigantes y otros cetáceos. Este nuevo delfín se suma a una larga lista de hallazgos que, en los últimos años, incluyen también el anuncio de un pariente del tiburón blanco de unos nueve millones de años y el cráneo de un delfín de río amazónico datado en cerca de 16 millones de años.
El equipo detrás del descubrimiento
La pieza fue localizada por el paleontólogo Mario Urbina en los estratos de Pisco y presentada públicamente por especialistas como Mario Gamarra, del Ingemmet, en una sesión técnica celebrada en Lima. La colaboración con el Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos ha sido clave para contextualizar el hallazgo en el amplio registro de la cuenca.
Antes de su eventual exhibición, el esqueleto pasará por un programa de análisis y preparación detallada: limpieza, consolidación de piezas, tomografía y descripciones anatómicas, así como comparaciones con otros odontocetos del Mioceno. Este proceso permitirá establecer hipótesis robustas sobre ecología, locomoción y crecimiento.
Claves evolutivas y geográficas
Además de su valor anatómico, el fósil aporta datos para entender la dispersión de cetáceos en el Pacífico sur durante el Mioceno. La presencia de Lomacetus en Ocucaje refuerza la idea de rutas antiguas y de una costa peruana con configuración distinta a la actual, algo que se confirma al estudiar sedimentos, faunas asociadas y la evolución de la línea de costa en la cuenca de Pisco.
Conservación de un patrimonio frágil
Los expertos insisten en la necesidad de avanzar hacia una protección legal del yacimiento, ante amenazas como el saqueo o la expansión urbana informal. Propuestas para crear una zona paleontológica protegida están sobre la mesa y facilitarían la investigación a largo plazo y la salvaguarda de los materiales.
Paralelamente, se exploran iniciativas educativas que involucren a centros escolares en la custodia responsable de ciertos restos no aptos para estudio, con supervisión técnica. Esta vía busca unir divulgación, conservación y formación de nuevas vocaciones científicas en torno al patrimonio de Ocucaje.
Este descubrimiento de un delfín marino de unos 12 millones de años, con esqueleto casi completo y 3,5 metros de longitud, consolida a Ocucaje como referente mundial en paleontología marina y abre una etapa de investigaciones que ayudarán a entender mejor los ecosistemas, el clima y la geografía del antiguo Pacífico sudoriental.