- Tres caballos (dos yeguas y un potro) fallecieron tras irrumpir en la VG-4.4 de Marín.
- El aviso llegó al 112 sobre las 5:50; dos coches colisionaron y sus ocupantes salieron ilesos.
- Guardia Civil de Tráfico, Policía Local y Protección Civil se activaron para asegurar la vía.
- Los cuerpos fueron apartados al arcén y señalizados con conos mientras se gestionaba su retirada.

La variante de Marín, la VG-4.4, registró a primera hora de la madrugada un siniestro en el que tres caballos —dos yeguas y un potro— perdieron la vida tras ser arrollados por dos turismos a la altura del kilómetro 5, en el tramo que enlaza Lourizán con Ardán.
Fue una conductora quien alertó al 112 Galicia de que su coche y otro vehículo habían chocado con los animales cuando estos irrumpieron en la calzada; pese a lo aparatoso del golpe, los ocupantes no necesitaron asistencia sanitaria. Los cuerpos se apartaron al arcén y se señalizaron con conos, permaneciendo visibles durante la mañana para prevenir riesgos.
Cronología del accidente

Según fuentes del servicio de emergencias, la llamada se recibió sobre las 5:50 horas. Los caballos irrumpieron en la vía y se produjeron impactos sucesivos de dos turismos que circulaban en dirección Pontevedra a Marín, poco después del desvío de Figueirido.
Aunque la colisión fue descrita como muy aparatosa, los dos conductores refirieron estar ilesos y declinaron asistencia médica en el lugar. Esto evitó que el incidente derivase en consecuencias personales de mayor gravedad.
Los animales, identificados como dos yeguas y un potro, no sobrevivieron al choque y fallecieron sobre el asfalto. La prioridad inmediata fue retirar los cuerpos de la calzada para restablecer la seguridad del tráfico.
Dispositivo de emergencia y estado de la vía
Tras el aviso, el 112 movilizó a la Guardia Civil de Tráfico, a la Policía Local de Marín y a Protección Civil, que coordinaron la respuesta en carretera y la señalización preventiva de la zona afectada.
Los cadáveres fueron desplazados al arcén y se colocaron conos para advertir a los conductores que circulaban por la variante. A media mañana, los equinos seguían visibles mientras se organizaban las tareas para su retirada definitiva.
Los turismos implicados presentaron daños materiales, especialmente en la parte frontal, sin que conste la necesidad de asistencia sanitaria para sus ocupantes. No se notificaron incidencias graves de tráfico más allá de la reducción de velocidad en el punto del siniestro.
Desde los servicios de emergencia se insistió en extremar la precaución en este tramo de la VG-4.4, recordando que la presencia inesperada de fauna en la calzada puede provocar situaciones de riesgo incluso en vías de alta capacidad.
El suceso, registrado en la VG-4.4 entre Lourizán y Ardán, se saldó con la muerte de tres caballos y daños materiales en dos coches, pero sin heridos; la rápida intervención de 112, Guardia Civil, Policía Local y Protección Civil permitió asegurar la vía y mantener el tráfico bajo control mientras se completaban las labores de señalización y retirada, y planteó preguntas sobre el estado de salud de los caballos y su control en la vía pública.
