Peste porcina africana: avances en vigilancia y focos que presionan al sector

Última actualización: 17 agosto 2025
  • España activa nuevos test ELISA para rastrear la garrapata Ornithodoros erraticus, con 3.332 análisis y muestreo nacional.
  • Vietnam registra 972 focos y más de 100.000 cerdos afectados; granjas de Ha Tinh reconvierten reproductores a engorde por caída de la demanda.
  • República Dominicana reduce producción, sacrifica más de 25.000 cerdos y eleva importaciones por encima del 50% del consumo.
  • Sudamérica refuerza la prevención con un taller regional de análisis de riesgos en Brasil con participación de Uruguay.

peste porcina africana en cerdos

La peste porcina africana (PPA) vuelve a situarse en el centro del mapa sanitario ganadero, con focos activos en Asia, tensiones productivas en el Caribe y nuevas herramientas de vigilancia en España. El panorama combina brotes persistentes, medidas de control y una vigilancia que busca adelantarse al virus para reducir su impacto económico.

Mientras en Vietnam se suceden rebotes de la enfermedad con consecuencias directas sobre las granjas y el mercado, en República Dominicana la producción ha caído y las importaciones ganan peso. En paralelo, España impulsa la detección del vector que puede facilitar la transmisión del virus, y países sudamericanos afinan sus planes de prevención con formación técnica.

España refuerza la vigilancia entomológica

El Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca (IRNASA-CSIC) ha recibido un encargo del Ministerio de Agricultura para elaborar kits ELISA que permitan detectar la presencia de la garrapata Ornithodoros erraticus, conocida por su papel como vector de la PPA en la Península Ibérica.

Estos materiales de diagnóstico, preparados en Salamanca, se remitirán al Laboratorio Nacional de Referencia de Algete y están dimensionados para realizar 3.332 análisis, con el objetivo de obtener un muestreo representativo a escala estatal y así caracterizar la distribución del artrópodo en explotaciones porcinas.

El ensayo, desarrollado por el Grupo de Parasitosis de la Ganadería y Zoonosis Parasitarias del IRNSA-CSIC, se basa en la detección de anticuerpos frente a la saliva de la garrapata: un resultado positivo delata que los cerdos han sido picados, indicando la posible presencia del vector en la granja.

La herramienta tiene su origen en los años 90, cuando la PPA causaba graves quebraderos de cabeza en España. Entonces se analizaron más de 200 explotaciones en Salamanca para localizar focos, aplicar medidas de control y evitar reinfecciones, en una línea de trabajo liderada por los investigadores Ricardo Pérez y Ana Oleaga.

El protocolo actual se ha perfeccionado, aunque mantiene el principio original: el antígeno procede de glándulas salivales de la garrapata, cuya obtención exige disección. Además de suministrar las placas ELISA específicas, el IRNASA proporciona un procedimiento detallado y asesoramiento en la interpretación de resultados.

El laboratorio también investiga otra especie, Ornithodoros moubata, vector relevante en el continente africano, ampliando el conocimiento sobre riesgos entomológicos vinculados a la PPA.

Vietnam: rebrotes y presión sobre granjas y mercado

El país asiático registra 972 focos activos y más de 100.000 cerdos afectados por la PPA, con un incremento muy rápido de los casos en pocas semanas, según datos oficiales. Las autoridades han emitido una directiva urgente para contener la expansión del virus y proteger el abastecimiento de carne.

En la provincia de Ha Tinh, empresas y cooperativas viven una coyuntura compleja: la principal sociedad agrícola local ha tenido que incrementar entre un 20% y un 30% sus gastos de prevención, mientras cae la demanda de cerdos reproductores y se ven obligados a reconvertirlos a engorde. La compañía gestiona unas 1.800 cerdas, 14 granjas satélite y solía vender más de 1.500 reproductores al mes; ahora vende menos y a precios inferiores.

La corporación matriz, con tres unidades vinculadas y una escala de 6.600 cerdas, abastecía anualmente en torno a 150.000 animales (reproductores y cerdos comerciales). El aumento de costes y la caída del consumo presionan márgenes y flujo de caja, por lo que han reforzado la bioseguridad interna y brindan apoyo técnico y suministros a granjas y agricultores de la zona.

Las cooperativas, con menos recursos, sufren todavía más. La Cooperativa Thang Loi maneja unas 300 cerdas y, aunque solía vender unos 500 reproductores mensuales, ahora apenas coloca un tercio y el resto pasa a engorde, con costes crecientes y previsión de ingresos a la baja.

En granjas familiares, el ajuste es continuo: un productor redujo su censo de 520 a 460 cerdas para disminuir la salida de lechones (700-800 al mes), pero la demanda se ha frenado, forzando a mantener animales más tiempo para carne, con el impacto financiero correspondiente.

La provincia contabiliza 254 granjas medianas y grandes y un censo de 402.000 cerdos (el 70% en sistemas concentrados). Las autoridades recomiendan no reponer ni ampliar rebaños hasta que se controle la PPA, centrarse en la bioseguridad: limpieza rigurosa, raciones equilibradas y vacunación conforme a norma para otras patologías.

Caribe: caída de producción y más importaciones en República Dominicana

La PPA se ha vuelto endémica en el país caribeño y frena la actividad de granjas grandes, pequeñas y de traspatio, empujando a depender de carne importada para cubrir la demanda interna.

La producción porcina fue de 66.380 quintales en junio, un 50% menos que en mayo y un 55,8% por debajo de enero. En el primer semestre, el acumulado alcanzó 746.338,4 quintales (unos 33,8 millones de kilos), reflejando la merma productiva por los rebrotes.

Provincias de alta producción como Hermanas Mirabal, La Vega y Espaillat reportaron nuevos focos. En grandes granjas, la salida mensual ha pasado de más de 8 millones de libras a cerca de 4 millones. En julio, el kilo en granja rondó los 150 pesos mientras producirlo costaba unos 128 pesos, dejando márgenes ajustados para los porcicultores.

Las autoridades señalan que los focos han bajado en las últimas dos semanas, sin que eso suponga erradicación. En lo que va de año se han sacrificado más de 25.000 cerdos y se han pagado compensaciones por unos 80 millones de pesos, con compromisos que llegarían a 160 millones. Desde la detección de la PPA, el país ha invertido más de 2.000 millones de pesos en control, muestreos y bioseguridad; la positividad actual de las muestras sería inferior al 2%.

La menor oferta nacional ha empujado las importaciones: en 2019 suponían el 28,9% (688.992 quintales), mientras que en 2024 alcanzaron el 61,18% con 2.248.018 quintales importados frente a 1.426.040 producidos localmente. En el primer trimestre de 2025, las compras externas sumaron 538.267,1 quintales (53,54% del total disponible), con un 94% de origen EE. UU., seguidos de Brasil (3,29%) y Canadá (1,45%).

Apoyo económico y foco en la bioseguridad

La Dirección General de Ganadería (Digega) ha iniciado una primera etapa de compensaciones por RD$ 110 millones para pequeños productores afectados, con el fin de facilitar la reactivación de sus sistemas productivos.

El plan institucional insiste en la bioseguridad como barrera clave: cumplimiento estricto de protocolos en granja, comunicaciones permanentes con las autoridades y, cuando corresponda, apoyo técnico para implementar medidas que reduzcan el riesgo de nuevos brotes.

Sudamérica se prepara: análisis de riesgos compartido

Uruguay participó en un taller regional de análisis de riesgo sobre PPA celebrado en Florianópolis (Brasil), organizado por la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Tuskegee, el USDA/APHIS-IS, el Ministerio de Agricultura de Brasil (MAPA) y el Consejo Veterinario del Cono Sur.

Durante cinco días, especialistas trabajaron en epidemiología del virus, metodologías de evaluación, vigilancia, gestión y comunicación del riesgo, además de planes de contingencia. Los proyectos presentados aportarán herramientas prácticas para mantener a la región libre de PPA, una enfermedad que no afecta a las personas pero sí tiene alto impacto económico.

El momento actual evidencia que la PPA exige una respuesta coordinada: España afina la detección del vector, Vietnam encara rebrotes con fuerte presión sobre sus granjas y República Dominicana combina sacrificios, compensaciones e importaciones para amortiguar el golpe. Mantener bioseguridad estricta, vigilancia temprana y apoyo a productores sigue siendo la mejor defensa para estabilizar la cadena porcina.

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