Cobaya americana

Características de la cobaya americana

Dentro del reino de las cobayas, quizá la que más relacionamos como tal es la cobaya americana. Es la más común de todas pero también la más antigua del mundo y la más dócil y cariñosa.

Si quieres saber las características de la cobaya americana, su hábitat natural y los cuidados que necesita como mascota, no dejes de echar un vistazo a esta información que hemos recopilado.

Características de la cobaya americana

La cobaya americana, también conocida como cuyo americano, o cobaya inglesa, es un roedor de un tamaño pequeño, entre 25 y 30 centímetros en tu etapa adulta. No pesará más de 1-1,5 kilos aunque depende de la alimentación y ejercicio que haga.

Tiene un cuerpo redondeado y gordito muy similar al de otras cobayas, con un pelo liso y corto. Este puede ser de una sola tonalidad (blanca, marrón, negro… en diferentes grados de intensidad) o bien bi o tricolor, es decir, con distintos tonos.

En cuanto a su cabeza, apenas se distingue el cuello, ya que parece más un conjunto toda ella. Destaca de ella un hocico un poco alargado y achatado, con orejitas pequeñas caídas y ojos redondos, de color negro y bastante grandes.

La personalidad del cuyo americano

En cuanto a la personalidad de la cobaya americana, hay que decir que es una de las más fáciles de domesticar, así como de tolerar a los humanos. Es muy dócil y cariñosa, pudiendo llegar a estar fuera de la jaula y quedarse cerca de sus dueños.

Le gusta mucho jugar y es por eso que, cuando sabe que estás, busca tu atención para que le dediques tiempo, ya sea para jugar, para que la acaricies, etc.

Hábitat del cuyo americano

Hábitat del cuyo americano

La cobaya americana es uno de los roedores más antiguos del mundo. De hecho, hay indicios de que ya en los Andes se domesticaba esta especie allá por el año 5000 a.C. Por tanto, aunque su nombre indica que proviene de América, lo cierto es que no es así. Pero sí que la especie emigró a América.

Más concretamente, lo hizo a Sudamérica en el año XVI y, a partir de esa fecha, empezaron a criar cobayas, a combinarlas y cruzarlas con otras, hasta dar lugar a la cobaya americana.

Algo que pocos conocen, es que la cobaya americana y la cobaya inglesa son lo mismo, solo que en unos lugares se llama de una manera, y en otros de otra.

La cobaya americana hoy día es más un animal doméstico que salvaje, aunque sí que se pueden encontrar en libertad. Sin embargo, no es muy habitual verlos, por lo que el hábitat se enfoca más a lo que los criadores y dueños de la mascota le proporcionan.

Cuidados de la cobaya americana como mascota

Cuidados de la cobaya americana como mascota

Tener como mascota una cobaya ahora mismo no es descabellado, al contrario. Cada vez son más las familias que se decantan por este tipo de animal debido a su pequeño tamaño, a los pocos cuidados que precisa y al poco dinero mensual que hay que destinar en él.

Sin embargo, eso no quiere decir que no haya que tomar en cuenta una serie de cuidados imprescindibles para que el animal viva feliz y no se enferme. Por eso, hemos recopilado a continuación los más importantes.

La jaula del cuyo americano

La jaula de una cobaya americana, como puede ser para cualquier cobaya, es su hogar. Por tanto, ha de ir acorde con el tamaño que tiene el animal para que no se sienta agobiado por estar en ella, sobre todo si pasa muchas horas.

El tamaño mínimo de una jaula para estos roedores es de 80 centímetros de largo y 40 centímetros tanto de alto como de ancho. Pero si puedes permitirte una más grande, siempre será mejor para poder introducir en ella juguetes o incluso establecer distintas áreas: descanso, juego, comida…

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Aparte de la jaula, te recomendamos que también cuentes con un parque o una zona donde pueda corretear, jugar, etc. Suelen ser más amplios y les ayuda a hacer ejercicio a diario, además de que puedes pasar tiempo con ella y así fomentar la relación entre los dos.

La alimentación de la cobaya americana

La cobaya americana es uno de los animales que come prácticamente de todo. En su dieta no debe faltar heno, pellets y agua, pero también hay que proporcionarle frutas y verduras para que tomen las vitaminas y nutrientes que el resto de alimentos no tienen.

Hay que tener cuidado ya que es un animal que tiende fácilmente a engordar, por lo que hay que controlar los alimentos que se le dan con el objetivo de mantenerla en su peso (algo que requiere ejercicio diario).

La higiene del cuyo americano

La higiene de la cobaya americana no es solo para con la jaula. También es necesario sacar tiempo para ella. Y es que, debes llevar a cabo una limpieza diaria de la jaula para eliminar los restos de comida, suciedad y excrementos con los que podría enfermarse si se le deja. Además, cada 3-4 días (o máximo una vez a la semana), debes hacer una limpieza a fondo de la jaula, frotando los barrotes, el suelo y los juguetes y accesorios para eliminar cualquier suciedad.

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En cuanto a la cobaya, debes cepillar su pelaje para evitar que se le formen nudos o que se vea sucio y poco cuidado. Con ello, eliminarás el pelo muerto y fomentarás que este le crezca sano y brillante. Al ser animales que les gusta mucho a limpieza, es importante que, a menudo, las bañes. En verano, y siempre que haya calor, puedes ponerle una bañera o algo similar y es posible que se meta dentro; pero en invierno, o si no tiene el hábito de bañarse, tendrás que hacerlo con un paño húmedo para retirar la suciedad de su cuerpo.

Recuerda darle bien en la zona de las orejas y las patas, sobre todo las segundas, ya que son las que más en contacto están con los alimentos y el suelo de la jaula.

La reproducción de la cobaya americana

La reproducción de la cobaya americana

La cobaya americana es madura sexualmente a los 2 meses de vida. Sin embargo, a la hora de reproducirse, se recomienda que lo haga entre los 8 y 10 meses, que es cuando está más preparada para ello. Desde los dos meses, el celo de las hembras se produce cada 16 días, y hay más posibilidades de que se quede embarazada las 12 primeras horas del celo. Por eso, se recomienda tener a la pareja separada si no se quiere tener constantemente crías.

Una vez tiene lugar el apareamiento, y hay una gestación en proceso, esta tarda aproximadamente 60-70 días en tener como resultado de 2 a 4 crías. Será la hembra la que se encargue por completo de las crías durante un mes, momento en que empezará el destete. Y en ese instante las crías empezarán a comer por sí solas, así como a beber (aunque en realidad a partir de los 10 días ya pueden hacerlo pero necesitan la leche materna para desarrollarse de manera adecuada).


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