Cómo cortarle las uñas a una cobaya

Cómo cortarle las uñas a una cobaya

Tener una cobaya como mascota implica que debes hacerte cargo de sus cuidados, de satisfacer todo lo que necesita en cuanto a alimentación, hogar, higiene… Y una de las actividades que debes hacer periódicamente es, sin duda, el cortarle las uñas. Pero, ¿cómo cortarle las uñas a una cobaya?

Si nunca antes lo has hecho y quieres aprender, aquí vamos a comentar contigo todo lo que necesitas saber, desde los accesorios que necesitas para cortarle las uñas a una cobaya, como lo que puede ocurrir si no lo haces bien o si solo quieres limárselas. ¿Vamos al tema?

Cómo cortarle las uñas a una cobaya: herramientas que te hacen falta

Cómo cortarle las uñas a una cobaya: herramientas que te hacen falta

Antes de empezar de lleno a cómo cortarle las uñas a una cobaya, conviene que sepas cuáles van a ser las herramientas que necesitas tener a mano, ya que así no tendrás que estar buscándolas y, con ello, estresando más a tu mascota.

Para empezar, debes tener un cortauñas o bien unas tijeras especiales para cortar las uñas de los animales (más concretamente de las cobayas). Estas las venden en las tiendas de animales y te ayudarán a que el proceso sea más rápido porque están enfocadas en ellos.

Además, debes tener a mano una lima o lija (también puedes conseguirlo en las tiendas de animales, enfocadas a las cobayas) así como unos guantes de látex para coger a tu mascota y que no se te escape.

Finalmente, te recomendamos que tengas un poco de algodón y agua oxigenada, así como harina, cerca. El motivo es que pueden ser los elementos que necesites en caso de que te pases a la hora de cortar y empiece a sangrar.

Cómo cortarle las uñas a una cobaya paso a paso

Cómo cortarle las uñas a una cobaya paso a paso

Ya que lo tienes todo, es hora de aprender cómo cortarle las uñas a una cobaya. Te recomendamos que lo hagas a una hora que sepas que la cobaya está tranquila (y no tan activa) porque se va a dejar más. Al principio es lógico que el miedo y el estrés le puedan, y que te sea difícil hacerlo solo, sobre todo si es muy inquieta, pero con el tiempo irá acostumbrándose.

Lo primero que debes hacer es ponerte los guantes. A continuación, coge a la cobaya y acaríciala y dedícale unos minutos para que esté relajada y no sienta que va a pasarle algo. Con cuidado, debes inmovilizar la pata de la cobaya para que esta no se mueva y coger el cortauñas o las tijeras. Ahora debes cortar poquito, hasta como límite la vena, para evitar el sangrado. Esto es quizá lo más importante, y donde más miedo nos puede dar, ya que algunas cobayas sí es fácil de distinguir esa vena, pero no en otras.

El truco aquí puede ser ayudarte de una luz (por ejemplo la linterna de tu móvil) para localizar la vena y cortar mucho antes de esta. En caso de que no la veas, puedes cortar un poco con el cortauñas y el resto limarla, sobre todo para evitar cortar por donde no se debe.

Artículo relacionado:
Cobaya texel

Deberás hacer este proceso por cada una de las uñas, razón por la que, si tu cobaya se mueve demasiado, deberías buscar ayuda para que la sostengan mientras te ocupas de esto (para ir más seguro y rápido).

Antes de soltarla, conviene que le limes un poco las uñas. Ten en cuenta que el cortauñas o las tijeras hacen un corte, pero no deja bien las uñas, y puede que al rascarse de haga una herida con ellas.

Una vez hecho, ya podrás soltar a la cobaya y darle un premio para que entienda que si se porta bien tiene una recompensa.

Qué pasa si le corto de más

Como ocurre con los perros, gatos…, cuando a la hora de cortar nos pasamos, podemos acabar cortando un ‘vaso sanguíneo’ y provocando un sangrado, además de haberle hecho daño al animal. De hecho, esta es una de las razones por las que muchos evitan hacerlo, para no provocarle dolor ni tampoco hacerle sangrar. Sin embargo, cuando no se le cortan las uñas a una cobaya (o a un gato o perro) lo que provocas es que pueda haber malformaciones, que las uñas se le claven en la piel, etc.

Por eso, no hay que tener miedo, sí respeto. Y siempre tienes la opción de limar en lugar de cortar.

Pero, ¿qué pasa si al cortar o al limar empieza a salir sangre? Esto es debido a que las uñas tienen vasos sanguíneos. Estos son visibles en las uñas claras (de hecho, si las pones al sol podrás ver hasta dónde llega el vaso sanguíneo y será tu guía para no pasarte a la hora de cortar), pero en el caso de las uñas oscuras no se aprecian, y vas un poco a ciegas.

Por eso, puedes encontrarte con la situación de que, a la hora de cortarle las uñas a una cobaya, esta empiece a sangrar. Ante esto, lo primero es no ponerse nervioso y mantener la calma. Ten a mano siempre que vayas, tanto a limar como a cortarle las uñas a una cobaya, un poco de algodón con agua oxigenada ya que, si ocurre, es importante coger el algodón y presionarlo sobre la uña para frenar lo antes posible la pérdida de sangre. Otra opción, para cuando ya no salga mucha sangre, pero siga el sangrado, es echarle harina, que es un buen elementos para cortarlo.

Cómo limarle las uñas a una cobaya

Cómo limarle las uñas a una cobaya

Puede darse el caso de que, en lugar de cortarle las uñas, prefieras limárselas. De esta manera, evitas el miedo que puede darte de cortárselas de más y que pueda haber un sangrado importante. Por eso, aquí te lo vamos a explicar también.

Para empezar, debes tener en cuenta que el limado de uñas es mucho más habitual que el corte, porque al limarlas no se las recortas lo suficiente como para que duren tiempo. Además, el uso diario puede hacer que se las rompan o las tenga mal cuidadas, provocando lesiones importantes en la piel del animal. Por eso, es importante dedicárselo al menos una vez a la semana (al limado), y una vez al mes al cortado.

Pero centrándonos en el limado, este se hace igual que a la hora de cortarle las uñas a una cobaya. Es decir, debes coger a la cobaya y estar tranquila con ella. De hecho, te recomendamos que pases unos minutos acariciándola para que no tenga miedo. A continuación, coge una de sus patitas y empieza, con una lima, a frotarla por las uñas para acortarlas un poco. Ten en cuenta que el animal puede no estar acostumbrado y se revolverá, así que si pasa eso convendría que buscaras ayuda para que uno lo sostenga mientras otro se encarga del limado.

Una vez las hayas limado todas (ten en cuenta que no debes limarlas mucho (ni dejarle sin uñas)), para que se acostumbre, deberías darle un premio. Y pasar un ratito más con él para que te coja confianza. De esta forma, con el tiempo, te irá dejando más fácilmente que te pongas a limarle las uñas.


El contenido del artículo se adhiere a nuestros principios de ética editorial. Para notificar un error pincha aquí.

Sé el primero en comentar

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*