- Se investiga el presunto robo de un cocodrilo moreletti en el zoológico Miguel Ángel de Quevedo, en Veracruz.
- La denuncia formal se presentó el 15 de agosto y se abrió la carpeta VER/DXVII/F7°/2357/2025.
- El ejemplar mide 90 cm y pesa unos 10 kg; también desapareció una boa utilizada en educación ambiental.
- Autoridades realizan búsquedas y peritajes y piden la colaboración ciudadana para ubicar al reptil.
El Ayuntamiento de Veracruz y la Fiscalía estatal indagan la desaparición de un cocodrilo del Parque Zoológico y Botánico Miguel Ángel de Quevedo, un caso que apunta a unasustracción no autorizada dentro del propio recinto. Las primeras revisiones hallaron indicios claros de forzamiento en el espacio donde permanecía el ejemplar.
Fuentes oficiales confirmaron que se abrió una carpeta de investigación en la Fiscalía General del Estado (FGE) con el número VER/DXVII/F7°/2357/2025, mientras equipos municipales y estatales mantienen búsquedas en varios puntos de la ciudad. De momento, no hay información pública sobre personas detenidas ni sobre el paradero del animal.
Lo sucedido y cómo se detectó
Según el personal del parque, la ausencia del reptil se advirtió durante el recorrido matutino del velador, alrededor de las siete de la mañana, cuando detectó que el cercado del recinto presentaba un corte evidente. En un primer momento se valoró un posible escape, pero los daños en la protección apuntaron a una intrusión deliberada.
El episodio ocurrió en julio, fecha a partir de la cual se activaron protocolos internos y se realizó un conteo de ejemplares. La malla ciclónica apareció seccionada y sin rastros del cocodrilo en el área contigua, lo que reforzó la hipótesis de sustracción.
Además del cocodrilo, el zoológico confirmó que también desapareció una boa de gran tamaño que se utilizaba en actividades de sensibilización ambiental. El cocodrilo, conocido por algunos visitantes como “Miguelito”, era parte de las sesiones educativas del parque.
Las autoridades subrayan que manipular un reptil sin experiencia entraña riesgos para las personas y para el propio animal, especialmente fuera de un entorno controlado. Por ello, se pidió evitar especulaciones y canalizar cualquier pista por las vías oficiales.
Fechas clave y la denuncia ante la Fiscalía
Tras los hechos, el parque levantó un acta circunstanciada y el Órgano de Control Interno municipal abrió, el 7 de julio, un expediente de responsabilidades administrativas para esclarecer posibles omisiones y documentar el incidente.
El 15 de agosto, el apoderado legal del Ayuntamiento de Veracruz, Ángel Valencia Muñoz, formalizó la denuncia ante la FGE, quedando registrada en la carpeta VER/DXVII/F7°/2357/2025. El caso quedó a cargo del fiscal Martín Miguel Ángel Palacios Mendoza, según información divulgada por fuentes oficiales.
Las autoridades mantienen un perfil de prudencia, señalando que la línea de investigación sigue centrada en una
Según el personal del parque, la ausencia del reptil se advirtió durante el recorrido matutino del velador, alrededor de las siete de la mañana, cuando detectó que el cercado del recinto presentaba un corte evidente. En un primer momento se valoró un posible escape, pero los daños en la protección apuntaron a una intrusión deliberada.
El episodio ocurrió en julio, fecha a partir de la cual se activaron protocolos internos y se realizó un conteo de ejemplares. La malla ciclónica apareció seccionada y sin rastros del cocodrilo en el área contigua, lo que reforzó la hipótesis de sustracción.
Además del cocodrilo, el zoológico confirmó que también desapareció una boa de gran tamaño que se utilizaba en actividades de sensibilización ambiental. El cocodrilo, conocido por algunos visitantes como “Miguelito”, era parte de las sesiones educativas del parque.
Las autoridades subrayan que manipular un reptil sin experiencia entraña riesgos para las personas y para el propio animal, especialmente fuera de un entorno controlado. Por ello, se pidió evitar especulaciones y canalizar cualquier pista por las vías oficiales.
Fechas clave y la denuncia ante la Fiscalía
Tras los hechos, el parque levantó un acta circunstanciada y el Órgano de Control Interno municipal abrió, el 7 de julio, un expediente de responsabilidades administrativas para esclarecer posibles omisiones y documentar el incidente.
El 15 de agosto, el apoderado legal del Ayuntamiento de Veracruz, Ángel Valencia Muñoz, formalizó la denuncia ante la FGE, quedando registrada en la carpeta VER/DXVII/F7°/2357/2025. El caso quedó a cargo del fiscal Martín Miguel Ángel Palacios Mendoza, según información divulgada por fuentes oficiales.
Las autoridades mantienen un perfil de prudencia, señalando que la línea de investigación sigue centrada en una


