El conejo teporingo no está extinto: situación, hábitat y amenazas

Última actualización: 26 agosto 2025
  • No hay declaración oficial de extinción del teporingo; continúa catalogado En Peligro por UICN y NOM-059-SEMARNAT-2010.
  • Último cálculo disponible (2019): ~7.000 individuos maduros y tendencia a la baja, con foco en Iztaccíhuatl y Popocatépetl.
  • Especie endémica del Eje Neovolcánico; indicador de ecosistemas de alta montaña y pieza clave en redes tróficas.
  • Principales amenazas: deforestación, expansión urbana, carreteras y baja tasa reproductiva (1-2 crías por temporada).

Conejo teporingo en su hábitat

En los últimos días se ha disparado la atención en redes por la supuesta desaparición del teporingo, pero las autoridades y la comunidad científica confirman que no existe ningún pronunciamiento oficial que lo declare extinto. El también llamado conejo de los volcanes sigue vivo en su área de distribución natural, aunque bajo fuerte presión.

Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el teporingo está En Peligro y la Secretaría de Medio Ambiente (SEMARNAT) lo mantiene en Peligro de Extinción; el cálculo más reciente de la UICN (2019) estima alrededor de 7.000 individuos maduros en descenso, con la mayor concentración en las laderas del Iztaccíhuatl y el Popocatépetl.

El bulo de su “extinción” y qué dicen los expertos

La ola de publicaciones que lo daban por desaparecido procede de una desinformación que ya circuló en 2018 y que la CONANP desmintió en su momento. Ahora, vídeos y posts han vuelto a agitar la narrativa, pero sin evidencias ni respaldo de organismos nacionales o internacionales.

También se ha difundido que habría desaparecido del Nevado de Toluca; sin embargo, especialistas de la UNAM recuerdan que una extinción local requiere una evaluación sólida y series temporales. En esa zona la última evidencia confirmada data de 1998 y, como apuntan académicos, para declarar extinta una población se consideran periodos prolongados sin registros fiables y análisis específicos del área.

Teporingo o zacatuche en alta montaña

Dónde vive y por qué es clave en el ecosistema

El teporingo es endémico de México y habita en pastizales de zacatón y matorrales de altura del Eje Neovolcánico, la cadena que cruza el centro del país del Pacífico al Golfo. Sus núcleos históricos se localizan en las faldas del Iztaccíhuatl y el Popocatépetl, el Cerro Tláloc y el Volcán Pelado, en el entorno del Valle de México.

Conocido en náhuatl como zacatuche (de zacatl, ‘zacate’, y tochtli, ‘conejo’), es un lagomorfo pequeño de unos 30 centímetros y cerca de medio kilo, de pelaje pardo y patas cortas, extremadamente escurridizo entre los macollos de zacatón.

Su presencia funciona como termómetro de la salud ambiental: consume pastos y raíces, ayuda a modelar la vegetación y sirve de presa para depredadores como rapaces, coyotes o linces, sosteniendo así redes tróficas de montaña.

Hábitat del conejo teporingo en México

Amenazas actuales y estado legal

Los principales riesgos provienen del avance urbano y la fragmentación del hábitat: la expansión de manchas metropolitanas en zonas como Chalco, Amecameca y Tlalnepantla, así como los corredores urbanos de Cuernavaca, Tepoztlán y Cuautla, presionan los bosques de pino-encino y los pastizales donde vive.

A ello se suman la tala, la recolección intensiva de recursos y carreteras que parten el paisaje en islas, generando aislamiento de las poblaciones y mayor vulnerabilidad a eventos extremos.

Su biología no ayuda: a diferencia de otros conejos, el teporingo suele tener camadas muy pequeñas (1-2 crías por temporada), lo que frena la recuperación tras cualquier descenso poblacional.

Jurídicamente, está catalogado En Peligro por la UICN y en Peligro de Extinción en la NOM‑059‑SEMARNAT‑2010. Las cifras disponibles indican un declive, por lo que se requieren medidas consistentes y de largo aliento.

Qué se está haciendo y qué falta por hacer

Equipos de la UNAM, en coordinación con instituciones como CONABIO y la CONANP, mantienen trabajos de monitoreo e investigación (comportamiento, genética y uso de hábitat) en estaciones científicas de alta montaña, con el objetivo de orientar acciones de manejo.

La educación ambiental y la cría bajo cuidado humano en espacios como el Zoológico Los Coyotes de la Ciudad de México pueden reforzar la sensibilización social, aunque la conservación efectiva pasa por proteger y restaurar el bosque de zacatón y asegurar conectividad entre parches.

Frenar el cambio de uso de suelo, restaurar corredores, ordenar el turismo de alta montaña, controlar la caza ilegal y mejorar la gestión de incendios son piezas clave de una estrategia integral para darle margen de recuperación.

A día de hoy, el teporingo sigue entre nosotros, pero su futuro depende de atajar con decisión las presiones humanas y de blindar los pastizales de altura que le dan sustento; separar la información verificada del ruido viral es tan importante como actuar sobre el terreno.