- La Diputación de Ciudad Real activará ayudas específicas para que los ayuntamientos afronten la plaga de conejos junto a agricultores y cazadores.
- La sobrepoblación de conejo de monte está generando daños graves en cultivos de comarcas como Tomelloso y la Mancha.
- Las administraciones vinculan el problema cinegético y agrario con la falta de agua y reclaman un Pacto Nacional del Agua.
- Agricultura y caza se presentan como actividades complementarias para el control de fauna y la economía rural.
La plaga de conejos en Ciudad Real se ha consolidado como uno de los problemas más urgentes para el campo de la provincia, en línea con la plaga de conejos en España, especialmente en municipios de la comarca de La Mancha como Tomelloso. Los daños en cultivos y explotaciones agrarias han llevado a las instituciones a mover ficha y a plantear nuevas medidas de apoyo económico y de gestión cinegética.
En este contexto, la Diputación de Ciudad Real ha decidido poner en marcha una línea de ayudas dirigida a los ayuntamientos para que, de la mano de agricultores y asociaciones de cazadores, puedan actuar de manera coordinada contra la sobrepoblación de conejo de monte. El objetivo es aliviar la presión sobre el campo y dar respuesta a una situación que los responsables políticos califican de muy grave.
Un paquete de ayudas para contener la plaga en los municipios
El presidente de la Diputación, Miguel Ángel Valverde, ha anunciado en Tomelloso que la institución provincial activará una línea específica de financiación para que los consistorios puedan “contribuir a paliar los efectos” de la plaga. Estas ayudas estarán orientadas a apoyar actuaciones en colaboración con el sector agrícola y el mundo cinegético, con el fin de reducir los daños en fincas y cultivos.
Según ha explicado Valverde, la plaga está ocasionando perjuicios considerables en distintos puntos de la provincia, hasta el punto de describir sus efectos como “devastadores” en algunas zonas. Los municipios afectados verán reforzados sus recursos para organizar campañas de control, mejorar la coordinación con las sociedades de cazadores y poner en marcha medidas que limiten la expansión del conejo de monte.
El anuncio se ha realizado durante la I Jornada de Campo y Caza organizada por el diario El Debate en Tomelloso, un encuentro que ha servido para situar la sobrepoblación de conejos como eje central del debate agrario en Ciudad Real. A lo largo de la jornada se ha coincidido en que el problema se arrastra desde hace años y que requiere respuestas más contundentes y estables en el tiempo.
Valverde ha insistido en que la Diputación pretende que las ayudas sean una herramienta práctica para los ayuntamientos, de manera que estos puedan implicar directamente a agricultores, cooperativas y entidades cinegéticas en la planificación y ejecución de las actuaciones en el terreno.
Por su parte, el alcalde de Tomelloso, Javier Navarro, ha puesto el acento en la situación concreta del municipio y su entorno, recordando que “hablar de Tomelloso es hablar de campo” y subrayando que la plaga está golpeando a la economía local. Ha calificado el problema de “gravísimo” y ha reclamado soluciones eficaces y coordinadas entre administraciones.
Daños en el campo y papel de la caza en el control de la especie
Las explotaciones agrarias de la provincia vienen alertando desde hace tiempo de los daños constantes en cultivos causados por los conejos de campo. Viñedos, cultivos herbáceos y otras plantaciones sufren mermas en la producción que los agricultores consideran cada vez más difíciles de asumir, especialmente en campañas en las que también pesa la incertidumbre climática.
Durante la jornada celebrada en Tomelloso se ha defendido que, frente a esta situación, es imprescindible reforzar la complementariedad entre agricultura y caza del conejo. Representantes del sector cinegético han recalcado que la caza no solo contribuye al equilibrio de los ecosistemas, sino que también genera actividad económica en comarcas rurales con pocas alternativas productivas.
En las mesas de debate se ha analizado cómo la sobrepoblación de conejo de monte y de jabalí (ver estrategias de jabalíes y ciervos) repercute directamente sobre las explotaciones agrícolas y ganaderas. A partir de esa reflexión, se ha planteado la necesidad de que las sociedades de cazadores participen en planes de control más estructurados, coordinados con las autoridades locales y provinciales.
Valverde ha recordado que la Diputación ya colabora con entidades del ámbito cinegético, como la Asociación Interprofesional de la Carne de Caza (Asiccaza), y respalda iniciativas vinculadas a la actividad venatoria. Entre ellas se citan proyectos como el futuro Museo Nacional de la Caza (MUCANA) o la propuesta de declarar la montería y la rehala como Bien de Interés Cultural.
Los responsables provinciales sostienen que estos apoyos forman parte de una estrategia más amplia para aprovechar la caza como factor de desarrollo en zonas rurales, al tiempo que se la reconoce como herramienta relevante en el control de especies cuya proliferación se ha convertido en un quebradero de cabeza para los agricultores.
Un problema ligado al agua y al futuro del sector agrario
Más allá de la propia plaga de conejos, la jornada de Tomelloso ha servido para enlazar este conflicto con otro de los grandes temas del campo en Castilla-La Mancha: el agua. Miguel Ángel Valverde ha reiterado la necesidad de articular un Pacto Nacional del Agua que evite el enfrentamiento entre territorios y garantice recursos suficientes para el regadío.
El presidente de la Diputación ha advertido de la situación de comarcas como La Mancha, donde las limitaciones al riego agravan la vulnerabilidad de las explotaciones. A su juicio, la falta de agua y la presión de la fauna silvestre se combinan para colocar a muchos agricultores en una posición delicada, lo que obliga a pensar soluciones de conjunto.
En este sentido, ha defendido la movilización de recursos hídricos y la ejecución de nuevas infraestructuras que permitan asegurar el suministro en condiciones de igualdad para todos los regantes. De esta forma, se busca sostener un sector que, según ha recordado, representa cerca del 20% del Producto Interior Bruto provincial si se suma la agricultura y la industria agroalimentaria.
Valverde ha subrayado que el campo de Ciudad Real “no es pasado”, sino un ámbito en constante evolución, ligado a la innovación, la tecnología y las nuevas técnicas agronómicas. En comarcas como Tomelloso y su entorno, la agricultura y la agroindustria siguen vertebrando buena parte del tejido productivo y juegan un papel clave en la fijación de población en el medio rural.
El peso del viñedo y de la industria vitivinícola en la provincia ha sido otro de los asuntos destacados. La Diputación prepara la celebración de FENAVIN Match, un encuentro previsto entre ediciones de la Feria Nacional del Vino que pretende reforzar el posicionamiento del sector y facilitar el contacto entre bodegas y compradores, tanto nacionales como internacionales.

Coordinación institucional y debate abierto sobre soluciones
La cita organizada por El Debate ha incluido dos mesas redondas en las que se han abordado tanto los retos de la agricultura regional como el papel de la caza en el equilibrio de los ecosistemas. En la primera se han analizado cuestiones como el relevo generacional en el campo y el potencial de cultivos estratégicos, mientras que la segunda se ha centrado en los efectos de la sobreabundancia de fauna silvestre, con el conejo de monte en primer plano.
En las intervenciones se ha puesto de relieve que la sobrepoblación de conejos afecta ya a distintos municipios y tipos de explotaciones, lo que dispara la presión sobre las administraciones públicas para que impulsen medidas más rápidas y eficaces. La nueva línea de ayudas de la Diputación se enmarca precisamente en esa demanda de mayor implicación institucional.
Junto a ello, desde la institución provincial se ha reivindicado una política de apoyo al sector agroalimentario que vaya más allá de la coyuntura actual. La promoción exterior de los productos de Ciudad Real, como los vinos, y la diversificación de mercados a través de misiones comerciales en el extranjero forman parte de esta estrategia que busca consolidar al campo como motor económico de la provincia.
En el ámbito local, el alcalde de Tomelloso ha insistido en que el municipio necesita respuestas coordinadas y estables frente a la plaga, y ha defendido la utilidad de foros como la Jornada de Campo y Caza para poner sobre la mesa los problemas reales del sector. Para el regidor, la unión entre agricultores, cazadores y administraciones es esencial si se quiere avanzar en soluciones que tengan continuidad.
Aunque las medidas anunciadas aún deben concretarse en actuaciones específicas sobre el terreno, el consenso en torno a la gravedad de la plaga y la voluntad de implicar a todos los agentes del territorio apuntan a una nueva etapa en la gestión del conejo de monte en Ciudad Real. El reto estará en que las ayudas lleguen de forma ágil y en que los mecanismos de control permitan reducir los daños sin perder de vista el equilibrio ecológico y la viabilidad de las explotaciones.
