Blue y Martín, los delfines que recogen plásticos en Santa Marta

Última actualización: 23 septiembre 2025
  • Dos delfines en Santa Marta recogen plásticos y los entregan a sus cuidadores.
  • El comportamiento surgió por aprendizaje por observación, sin entrenamiento directo.
  • Forman parte de A Mar Abierto, programa que refuerza instintos naturales en mar abierto.
  • La acción conecta con la crisis de contaminación plástica que afecta al Caribe y a especies marinas.

Delfines recogen plásticos en Santa Marta

En el litoral de Santa Marta, dos delfines llamados Blue y Martín han llamado la atención al recuperar botellas, cuerdas y otros plásticos que flotan y entregárselos al equipo del Centro de Vida Marina.

Ambos ejemplares forman parte del programa A Mar Abierto, una iniciativa de conservación que ha visto cómo su conducta va más allá de lo habitual: no se trata de un truco inducido, sino de una práctica que nació sola durante sus salidas al mar.

Cómo surgió este comportamiento

Blue y Martín delfines en programa de conservación

El personal explica que la conducta apareció de manera espontánea: los delfines observaron cómo los cuidadores retiraban residuos del agua y comenzaron a imitarlos durante las jornadas en mar abierto.

Ángela Dávila, directora de Bienestar Animal del Centro de Vida Marina, subraya que no hubo un protocolo específico para enseñarlo; más bien, respondió a la capacidad de aprendizaje social y a la curiosidad propia de la especie, reforzando su vínculo con el entorno.

Cuando Blue y Martín localizan objetos que no encajan con el paisaje marino —como plásticos, botellas o trozos de soga—, los acercan a los entrenadores. El equipo supervisa cada interacción para evitar riesgos y garantizar el bienestar de los animales.

Este hábito se considera un comportamiento emergente: surge de la dinámica entre animales, ambiente y manejo humano, sin una orden directa y con foco en seguridad y salud.

Qué es A Mar Abierto y qué persigue

El programa A Mar Abierto busca fortalecer capacidades naturales de los delfines bajo cuidado humano mediante salidas regulares al Caribe, recorridos por arrecifes y prácticas de caza y navegación. El contacto frecuente con el océano es clave en su planteamiento.

  • Enriquecimiento ambiental: experiencias variadas, diurnas y nocturnas, que fomentan exploración y estimulan los sentidos.
  • Refuerzo de instintos: ejercicios que promueven la toma de decisiones y la práctica de habilidades de supervivencia.
  • Bienestar animal: seguimiento físico y conductual, con prioridad absoluta a la seguridad durante cada salida.

En este marco, recoger basura no es una meta en sí, sino una señal del ajuste de Blue y Martín a un medio cambiante, y de su notable plasticidad cognitiva.

La contaminación plástica en cifras

Los especialistas enlazan lo observado con un problema global: según Naciones Unidas, más de 11 millones de toneladas de plástico llegan cada año a los océanos y podrían triplicarse para 2040 si no se toman medidas.

El impacto alcanza a cientos de especies marinas —se estima que supera las 800— y también al ser humano. En el Caribe colombiano, estudios recientes han detectado microplásticos en peces de consumo y en corales, con efectos potenciales en cadenas alimentarias y economías costeras.

Por qué importa lo que hacen Blue y Martín

Que dos delfines retiren residuos del agua no resolverá por sí solo el problema, pero tiene un valor pedagógico enorme: visibiliza la basura marina y anima a no tirar desperdicios, separar correctamente y reducir plásticos de un solo uso.

El Centro de Vida Marina mantiene la observación de la conducta y ajusta protocolos para proteger a los animales, compartiendo buenas prácticas con la comunidad y reforzando actividades de cuidado ambiental.

Las interacciones con fauna silvestre deben ser siempre responsables: este tipo de acciones ocurren bajo supervisión y criterios de bienestar, evitando manipulaciones indebidas y alimentación no autorizada.

Blue y Martín se han convertido en un recordatorio práctico de que la conservación empieza con gestos cotidianos: si el mar está limpio, todos ganamos.

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