Deinonychus

El Deinonychus pesaba unos 80 kilos.

El Deinonychus antirrhopus vivió a mediados del período Cretácico, hace 115 a 108 millones de años, en la actual Norteamérica. Los fósiles de este dinosaurio se hallaron en Utah, Montana, Oklahoma y Wyoming, sin embargo, los dientes que posiblemente le pertenecían se encontraron más al este: en Maryland. Fue un carnívoro bípedo que destacaba por sus grandes garras rapaces en los pies.

Su nombre, proveniente del griego, significa «garra terrible con contrapeso». Se debe a su garras en forma de hoz que se encuentran en el segundo dedo de las patas traseras. Se supone que la cola funcionaba como un contrapeso rígido, ya que tiene tendones osificados y apófisis muy alargadas en las vértebras.

Descripción del Deinonychus

El Deinonychus tenía plumas.

El Deinonychus es uno de los más conocidos de los Dromaeosauridae, junto al Velociraptor. Juntos forman el clado Velociraptorinae. Ambos, junto con otros parientes, utilizaban más las garras para cazar que el cráneo. Tanto los Deinonychosauria como los Troodontidae son taxones hermanos de las aves. Según los pocos ejemplares que existen sobre este dinosaurio, se especula que podía alcanzar 3,4 metros de largo y 87 centímetros de altura hasta la cadera, y un peso de 73 a 100 kilogramos.

Dada la distribución geológica de los fósiles, se puede deducir que el Deinonychus habitaba zonas pantanosas y llanuras aluvionales. Entre los cohabitantes de este carnívoro se encuentran el Sauropelta, el Utharaptor, el Tenontosaurus y el Sauroposeidon. Estos dinosaurios, junto a otros, habitaban la tierra a mediados del Cretácico, entre el Aptiense y el Albiense, hace 115 a 108 millones de años.

Cráneo y extremidades

El Deinonychus tenía mandíbulas poderosas con unos setenta dientes curvados y afilados como chuchillas. El paladar era abovedado y por lo tanto más estrecho, lo que hacía que el hocico fura más angosto. El yugal, sin embargo, se expandía lateralmente, dando una mayor visión estereoscópica, es decir: El animal capta dos imágenes y mediante el cerebro las fusiona en una, como lo hacemos los seres humanos. La mandíbula y el cráneo tenían fenestras, lo que son aberturas de cráneo, que disminuían el peso del mismo.

Las extremidades delanteras poseían manos muy grandes con tres garras, siendo el segundo dígito más largo que el primero. Sus patas traseras tenían una garra enorme en forma de hoz en el segundo dígito, que probablemente fue utilizada para la depredación.

El Deinonychus tenía una garra en forma de hoz

Comportamiento

Tras haber descubierto varios fósiles de Tenontosaurus con dientes de Deinonychus, se supone que formaba parte de la dieta de este depredador. Teniendo en cuenta que el Tenontosaurus probablemente pesaba entre 1 y 4 toneladas, y el Deinonychus llegaba como mucho a 100 kilogramos, se puede deducir que este carnívoro cazaba y vivía en manda.

Sin embargo, no está claro si el comportamiento de caza era cooperativo o no. En varias ocasiones se han encontrado fósiles de Tenontosaurus junto a fósiles de Deinonychus jóvenes, ambos con dientes del depredador, indicando un posible canibalismo, seguramente iniciado por una lucha por la alimentación, es decir, por el cadáver del Tenontosaurus.

En 2011, Denver Fowler propuso un nuevo modelo de caza del Deinonychus. Decía que este carnívoro se abalanzaba sobre presas pequeñas, igual que las actuales avec rapaces diurnas, dejando caer todo su peso sobre la presa y aguantándola con las garras. Por la similitud de caza de nuestras aves rapaces y el Deinonychus, se supone que también devoraba a sus presas vivas y que éstas acababan muriendo por hemorragia. Esta teoría se sostiene por su similitud anatómica con avec rapaces de hoy en día: Las proporciones de sus pies y sus patas son parecidas a las de los halcones y de las águilas, y sus fuertes pies y cortos metatarsos son similares a los del búho.

El Deinonychus probablemente cazaba en manada

Descubrimiento del Deinonychus

En 1931, el paleontólogo Barnum Brown encontró los primeros huesos del Deinonychus en Montana, EEUU. Estaba buscando restos fósiles del Tenontosaurus cuando halló un esqueleto de un carnívoro pequeño al que llamó inicialmente «Daptosaurus agilis». Treinta años después, en 1064, el paleontólogo John Ostrom desenterró más de mil huesos, entre ellos se encontraban al menos tres individuos de Deinonychus. Sin embargo, no se ha llegado a completar ningún esqueleto. Tras unos años, Ostrom se juntó con Meyer para examinar los hallazgos de B. Brown y descubrieron que el tal Daptosaurus era realmente un Deinonychus. En 1969, Ostrom hizo público este descubrimiento y lo denominó «Deinonychus antirrhopus».

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Tras años de investigaciones y excavaciones, se iban encontrando huesos o partes de huesos que les faltaban a los esqueletos que ya tenían. Al ir completando poco a poco el puzzle, Ostrom se dio cuenta de que tenían muchas similitudes con las aves actuales, como por ejemplo el pubis largo y orientado hacia atrás. El esqueleto más completado de Deinonychus se puede contemplar a día hoy en el Museo Americano de Historia Natural, pero le siguen faltando las costillas esternales, los esternones, la espoleta y gastralias.

También se llegaron a encontrar cáscaras de huevo que se pudieron relacionar casi ciertamente con el Deinonychus, siendo así el primer huevo identificado del dromeosáurido. Tras encontrar cáscaras de huevo en las gastralias de uno de estos depredadores, se llegó a la conclusión de que pudo haber incubado sus propios huevos, es decir: Tuvo que traspasar el calor de su cuerpo al huevo, lo que implica endotermia parecida a las aves actuales.

¿Qué significó su descubrimiento?

El Deinonychus está emparentado con el Velociraptor

La descripción que hizo Ostrom en 1969 sobre el Deinonychus cambió la concepción popular y científica de los dinosaurios y dio pie a la teoría de que estos reptiles pudieron haber sido de sangre caliente. A este cambio se le denominó el renacimiento de los dinosaurios y es considerado uno de los sucesos más importantes de mediados del siglo XX. Algunos años después, Ostrom se percató de que había similitudes importantes entre las patas delanteras del Deinonychus y las patas delanteras de las aves de hoy en día, reviviendo la teoría de que los pájaros descienden de los dinosaurios, idea que tras cuarenta años ha sido casi universalmente aceptada.

En el año 2007 se demostró que el Velociraptor tenía plumas, ya que se encontraron marcas de plumas en los brazos. Además, se encontraron plumas fósiles parecidas a las de las aves que estaban relacionadas con el Velociraptor y el Microraptor, y dado su parentesco tan cercano y las similitudes anatómicas con los pájaros, es muy probable que el Deinonychus también las tuviera. No obstante, no existen pruebas directamente relacionadas con el Deinonychus.


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