Dodo

Como el dodo se extinguió muy pronto, no existe una descripción precisa de este animal

El Raphus cucullatus, comúnmente conocido como Dodo o Dronte, es una especie extinta perteneciente a la subfamilia Raphinae. Se trata de un ave columbiforme no voladora que vivía en la isla Mauricio del océano Índico. Este animal está relacionado con las palomas que dejaron de poder volar debido a su adaptación a una vida terrestre. La extinción del dodo tuvo lugar a finales del siglo XVII y fue provocada por el ser humano.

El pariente más cercano a nivel genético del Raphus cucullatus es el solitario de Rodrigues, que habitaba en la isla Rodrigues. Es otra especie de ave no voladora extinta perteneciente a la subfamilia Raphinae. A día de hoy, el pariente vivo más cercano al Dodo es la paloma de Nicobar, un pájaro endémico que vive en algunas islas del océano Índico.

Descripción del Dodo

El dodo se extinguió un siglo después de que apareciera el ser humano en su hábitat

Debido a que el Dodo se extinguió bastante pronto, no existe ninguna descripción precisa de este animal. Hay especulaciones acerca de su aspecto que se basan en los dibujos y descripciones antiguas y en los restos y esqueletos hallados. Para adaptarse a la vida terrestre en la isla, los Dodos perdieron la capacidad de volar. Debido a ello, la musculatura y los ligamentos del esternón pasaron por una regresión fuerte. Además, el plumaje se volvió filamentoso y la cola quedó muy corta con unas pocas plumas débiles y arqueadas.

El Raphus cucullatus tenía una altura de un metro aproximadamente y un peso que oscilaba entre los 9,5 y los 17,5 kilos. Su plumaje era grisáceo y sus alas pequeñas. El pico del Dodo medía unos 23 centímetros y su punta era parecida a un garfio, seguramente para poder romper las duras cortezas de los cocos. Respecto a sus patas, eran robustas y amarillas y poseían plumas rizadas en la parte de atrás.

Artículo relacionado:
Smilodon

Inicialmente se había denominado a esta ave como Didus ineptus, ya que la imagen tradicional que le corresponde es la de un ave torpe y gorda. No obstante, los expertos han puesto en duda esta teoría recientemente. Actualmente consideran que los dibujos antiguos hallados del Dodo corresponden a individuos en cautividad que habían sido sobrealimentados.

Descubrimiento del Dodo

La imagen popular del dodo es que es un ave torpe y estúpida

En el siglo XVI, el ser humano llegó al hábitat del Dodo. En el año 1574 se divulgaron las primeras noticias relacionadas a esta ave en Europa y en el año 1581 un ejemplar de esta especie fue llevado al continente europeo por un conquistador español. Debido a la torpeza del Dronte y a la facilidad de capturarlo, los descubridores portugueses lo llamaron coloquialmente Dodo «estúpido». Hay que tener en cuenta que este animal no había estado nunca en contacto con el ser humano, por ello pudo ser cazado sin dificultad.

Extinción

Con la llegada del ser humano a la isla Mauricio, también se propagaron nuevas especies en ese hábitat. Entre estos animales se encontraban cerdos, gatos, perros, macacos cangrejeros y ratas. Esto acarreó la aparición de enfermedades nuevas. Además, la destrucción de bosques provocada por los humanos jugó un papel muy importante en la desaparición del Raphus cucullatus. La última vez que se vio a un ejemplar de esta especie fue en el año 1662. Sin embargo, un esclavo cimarrón afirma haber visto un Dodo en el año 1674. Por ello se especula que no acabó de extinguirse del todo hasta el año 1690.

Los expertos calculan que la caza de este animal era menos devastadora que el saqueo de sus nidos llevado a cabo por otros animales introducidos por el hombre. Los cerdos, por ejemplo, acabaron con los huevos del Dodo ya que asaltaban los nidos para comérselos. El Raphus cucullatus se extinguió completamente tan sólo un siglo después de que llegaran los seres humanos a su hábitat.

Alimentación del Dodo

El dodo perdió la capacidad de volar

El investigador Stanley Temple planteó la hipótesis de que el tambalacoque, conocido también como «árbol dodo», formaba parte de la dieta del Raphus cucullatus. Según él, las semillas de esta planta sólo podían germinar tras pasar por el tracto digestivo del Dronte. Debido a la extinción de este animal, el árbol dodo también estaba cercano a la desaparición.

Stanley Temple quiso demostrar su tesis. Para ello alimentó a pavos salvajes con un total de 17 frutos del tambalacoque. Sólo tres de ellos germinaron. Sin embargo, su teoría seguía teniendo varios puntos que no habían sido esclarecidos. Por ejemplo no se llegó a comprobar la germinación de otras frutas tras ser ingeridas por pavos. Además, Temple no tuvo en cuenta los informes de A. W. Hill y H. C. King que trataban sobre las germinación de las semillas, incluyendo las del árbol dodo. Ambos descubrieron que las semillas no necesitaban una corrosión previa para germinar, aunque estos casos se daban raramente.

Cultura popular

Debido a la historia del Dodo, su curioso aspecto y la idea generalizada de que era un pájaro patoso y tonto lo han convertido un referente cultural que es mencionado en diversos campos. El escudo de Mauricio, por ejemplo, tiene un Dronte a la izquierda. Además, el Zoo de Jersey en Inglaterra ha utilizado a este animal como símbolo, ya que está especializado en reintroducir a especies en peligro de extinción mediante conservación y reproducción.

Artículo relacionado:
Titanoboa

En el año 1938, los Looney Tunes crearon un dibujo animado de un Dronte llamado Yoyo Dodo. Se trata de un pájaro alocado que protagonizó «Porky in Wackyland». El Raphus cucullatus también ha tenido apariciones en cómics, programas de televisión y películas. Un ejemplo para ello es el famoso largometraje «Ice Age». En esta película, los protagonistas tienen un confrontamiento con una manada de Dodos por una sandía.

Literatura

El dodo aparece en muchas novelas literarias

A día de hoy existen numerosas obras literarias que mencionan al Dodo. Probablemente la más conocida mundialmente sea «Alicia en el País de las Maravillas», escrita por Lewis Carroll. En el tercer capítulo aparece un Dronte organizando una carrera absurda en la que finalmente decide que todos los participantes son ganadores, por lo que deben ser premiados. También se hace referencia al Dodo en el libro «Animales fantásticos y dónde encontrarlos» de J. K. Rowling. En este caso, el Raphus cucullatus es presentado como un ser mítico cuyo nombre es «diricawl». En esta novela, este animal tiene la capacidad de desaparecer y reaparecer donde sea y que por esta habilidad, los humanos creen que está extinto cuando realmente no es así. Además, los Dodos clonados son mascotas comunes en las novelas Thursday Next, escritas por Jasper Fforde.

No sólo las novelas fantásticas le han dado importancia a este animal, también los filósofos hacen referencias a este animal. Schopenhauer habla sobre el Dodo en su obra «Sobre la voluntad en la naturaleza» llamándolo «Didus ineptus». Según él, el Raphus cucullatus se extinguió por su falta de voluntad o esencia para desarrollar algún tipo de protección natural.


El contenido del artículo se adhiere a nuestros principios de ética editorial. Para notificar un error pincha aquí.

Sé el primero en comentar

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*