Rinoceronte Lanudo

El rinoceronte lanudo estaba perfectamente adaptado al frío

El rinoceronte lanudo, también conocido como Coelodonta antiquitatis, es un mamífero extinto que vivió durante el Pleistoceno hasta el último periodo glacial, hará unos 30.000 años. Se han encontrado restos de este animal en el norte Asia y en Europa. Su hábitat se extendía desde Mongolia y Siberia hasta Inglaterra y España.

La palabra «Coelodonta» proviene del griego y significa «diente ahuecado» o «diente con cavidad». Este género recibió el nombre por los surcos profundos que se encontraban en sus molares.

Anatomía del rinoceronte lanudo

El rinoceronte lanudo tenía dos cuernos de queratina

A día de hoy se sabe cuál era la apariencia física que tenían los Coelodonta antiquitatis gracias a pinturas rupestres e individuos momificados que se hallaron en Siberia. Podían medir entre 3 y 3,8 metros de largo y alcanzar una altura de hasta 2 metros. Por lo tanto, tenía un tamaño similar e incluso algo mayor que el rinoceronte blanco moderno. Se estima que el peso del rinoceronte lanudo rondaba los 2721-3175 kilos.

El Coelodonta antiquitatis tenía dos cuernos hechos de queratina. El más pequeño se encontraba entre sus ojos. El más grande, que podía alcanzar 61 centímetros de longitud, se encontraba encima de la nariz. Estos cuernos eran muy diferentes a los cuernos de otros rinocerontes, ya que eran aplanados a los lados y muy largos. Al encontrarse los primeros cuernos del rinoceronte lanudo, incluso se llegó a pensar que se trataba de zarpas de aves enormes.

Por lo demás, tenía un cuerpo muy robusto con pelo largo y grueso. Las orejas de estos rinocerontes eran pequeñas y las patas cortas. Respecto a los dientes, tenía unos premolares pequeños y ningún incisivo. Sus molares tenían la corona alta y el septo nasal estaba osificado.

Comportamiento del rinoceronte lanudo

Se sabe cuál fue el aspecto del rinoceronte lanudo gracias a pinturas rupestres

El rinoceronte lanudo habitaba en grandes llanuras de Eurasia. Estaba perfectamente adaptado al frío, por lo que se veía forzado a migrar a medida que los glaciales iban desapareciendo, dando pie a otras especies de rinoceronte con menos pelo. Este animal convivió con otros grandes mamíferos de la época, como el mamut.

La característica más destacable de este rinoceronte eran sus cuernos. Los utilizaba para defenderse y para emparejarse en épocas de celo. Se especula que la hembra del Coelodonta antiquitatis daba a luz a una o dos crías como mucho. Los cuernos, además, servían para poder apartar la nieve en las épocas más frías, y así poder acceder a la hierba que estaba oculta bajo ella.

Alimentación

El rinoceronte lanudo tenía un cuerpo muy robusto

Durante mucho tiempo no se sabía cuál era exactamente la dieta de este herbívoro. Esto se debía a investigaciones que podían demostrar que el rinoceronte lanudo vivía del pastoreo o bien se alimentaba de hojas de los árboles. A día de hoy, se considera más probable el pastoreo. Actualmente sabemos que el hábitat del rinoceronte lanudo era tundra-estepa tanto árida como fría. Mediante análisis de polen se pudo averiguar que en estos ambientes predominaban juncias y pastos. Además, existen estudios de los dientes, la mandíbula y el cráneo de un ejemplar bien conservado. Estos estudios demuestran que la musculatura y la dentadura del rinoceronte lanudo tienen características propias de animales que consumen pasto. Un ejemplo que apoya esta idea es la gran diastema de los dientes. La diastema es un espacio que hay entre dos dientes.

Al comparar el Coelodonta con parientes cercanos vivos, surgieron suposiciones de que fermentaba el intestino grueso y que sólo tenía un estómago. Por ello, seguramente debió de alimentarse de pastos con mucha celulosa y poca proteína. Como consecuencia tenía que ingerir enormes cantidades para conseguir lo nutrientes necesarios.

Evolución y extinción

El rinoceronte lanudo fue cazado por el ser humano

Se realizó un estudio que demostraba que el pariente más cercando el Coelodonta antiquitatis es el rinocrente de Sumatra, el cual se encuentra en el sureste asiático. Para ello se analizó una muestra de ADN que tenía una edad de 40.000 – 70.000 años.

El rinoceronte lanudo estaba perfectamente adaptado para vivir en el frío ambiente de tundra-estepa durante las glaciaciones el periodo del Pleistoceno. Esto se debe a sus cortos miembros y pelaje grueso. También hay que destacar que había heredado su morfología de sus ancestros del Eoceno. El Coelodonta antiquitatis fue la más especializada y última especie dentro de la evolución de los rinocerontes del Pleistoceno.

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Curiosamente, hubo muchas especies del periodo del Pleistoceno que se extinguieron a la vez. La causa exacta sigue siendo un misterio, pero se especula que se debe a una combinación de varios sucesos que se dieron al mismo tiempo:

  • El cambio climático. Al comenzar a elevarse la temperatura, empezó a cambiar la vegetación. Surgieron árboles granes que consumían espacio y recursos necesarios para plantas más pequeñas, provocando la disminución y desaparición de llanuras. Además, el pelaje grueso de este mamífero dificultaba la expulsión del calor, causando hipertermia que acabaría con la vida del animal.
  • La caza del ser humano. Tras aparecer los primeros seres humanos, los neandertales, muchas poblaciones de animales se veían expuestas a un cazador. Los humanos se alimentaban de la carne de estos animales y utilizaban sus huesos para crear armas y herramientas. Las pieles servían para fabricarse ropa y tiendas.
  • Una epidemia. Se especula que existió una enfermedad que afectó a muchísimos animales de la megafauna del Pleistoceno. Esta enfermedad seguramente fue introducida por los seres humanos y sus animales, ya que en aquel entonces eran nómadas. Por lo general, las especies más grandes son más vulnerables a epidemias, porque tienen poblaciones menos numerosas y un tiempo de gestación más largo que los animales pequeños.

Contraargumentos

Ninguno de los tres puntos nombrados anteriormente sirven como una explicación válida para la extinción de tantas especies. Respecto al cambio climático, se sabe que estos animales pasaron por cambios de temperatura similares en otros momentos y no llegaron a desaparecer por ello.

La aparición del ser humano tampoco acaba de explicar la extinción de ciertos animales. En algunos lugares del mundo ya existían humanos, y no se llegó a desaparecer ninguna especie hasta que comenzó la extinción masiva. Además, en aquel entonces los seres humanos no tenían las herramientas ni las técnicas de caza necesarias para acabar con una especie entera.

En lo que se refiere a la epidemia, es muy improbable que exista una enfermedad que afecte a ciertas especies de distintas clases (mamíferos, aves, reptiles) y que, a la vez, no afecte a especies emparentadas genéticamente, teniendo en cuenta únicamente el tamaño. Además, tendría que ser extremadamente virulenta para poder acabar con una especie entera.

Debido a estos argumentos, se especula que la extinción de la megafauna del Pleistoceno se debió a la simultaneidad del cambio climático, la aparición del ser humano y la epidemia.


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