Terópodo

La mayoría de terópodos eran carnívoros y evolucionaron a omnívoros

El terópodo es una suborden de dinosaurio saurisquio caracterizado por tener huesos huecos y tres dedos en las extremidades. Sin embargo, en el año 2017 un artículo los reclasificó en el grupo Ornithosceldia. El nombre original «Theropoda», proveniente del griego, significa traducido «pie de bestia».

Al principio, los dinosaurios pertenecientes a esta suborden eran depredadores. No obstante, muchos de ellos evolucionaron a omnívoros, insectívoros, herbívoro y piscívoros. Su primera aparición fue hace casi 232 millones de años, a finales del período Triásico. Además, todos los carnívoros grandes terrestres del Jurásico Inferior hasta finales del Cretácico eran Terópodos. Durante el período del Jurásico, los más pequeños de esta suborden evolucionaron a aves. En la actualidad, existen alrededor de 10.500 especies vivas que entran dentro de la suborden del Terópodo.

Descripción del Terópodo

Muchos terópodos tenían plumas, otros escaman y algunos ambas

A pesar de ser una misma suborden, existían muchas diferencias entre los dinosaurios pertenecientes a los Terópodos. Varios géneros han sido hallados con plumas, o al menos estructuras similares. Sin embargo, parece una característica más común entre individuos jóvenes y especies pequeñas. En algunas ocasiones parecen haber existido sólo en algunas zonas del cuerpo. Los ejemplares más grandes tenían escamas pequeñas protuberantes que cubrían su piel. Existen especies en las que estas escamas se intercalaban con otras más grandes que tenían núcleos óseos. Un ejemplo para este tipo de piel es el Carnotaurus. También existen evidencias que hacen pensar que algunos Terópodos podían haber tenido tanto escamas como plumas a la vez.

Posturas

Además de tener diferentes tipos de piel, los animales pertenecientes a la suborden del Terópodo seguramente tenían diferentes tipos de posturas y de locomoción. A día de hoy se especula que todos ellos eran bípedos y que sus extremidades delanteras eran más pequeñas. Inicialmente se pensaba que los Terópodos no avianos, como los carnosaurios y tiranosáuridos, mantenían una postura casi completamente erguida. Su cola en este caso servía de apoyo, al igual que en los actuales canguros. Sin embargo, en los años 70 se realizaron investigaciones de la articulación de los huesos que descartaron esta teoría. Además, no existen evidencias fósiles de que los enormes Terópodos arrastraran su cola. Por ello, los expertos especulan que los animales gigantes de esta suborden adoptaron una postura más horizontal y con la cola paralela al suelo.

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Por otra parte, existen diferentes opiniones acerca de la orientación de las patas. Algunas investigaciones indican que el fémur estaba orientado de forma vertical en los Terópodos grandes de cola larga. Sin embargo, otros estudios sugieren que todos los Terópodos mantenían la rodilla fuertemente flexionada mientras caminaban. Muy probablemente había muchos tipos de posturas, marchas y posiciones diferentes entre los diversos grupos de Terópodos extintos.

Tamaño

El Terópodo más conocido es el Tiranosaurio

Dentro de la suborden del Terópodo destaca el famoso Tyrannosaurus. Ocupó el puesto de mayor Terópodo conocido durante muchas décadas. No obstante, hallazgos posteriores también incluían carnívoros gigantes. Entre ellos destacan el Giganotosaurus y el Spinosaurus. Este último parece haber tenido 3 metros más de longitud que el Tyrannosaurus. No obstante, era probablemente algo más pequeño y ligero. No existe ninguna explicación científica que razone estos tamaños tan enormes ni por qué otros carnívoros terrestres no llegaron a tales dimensiones. En la actualidad, el Terópodo más grande es el avestruz. Este puede llegar a medir 2,74 metros de alto y pesar 63,5 a 145,15 kilos.

En el otro extremo se encuentra el Anchiornis huxleyi. Es el Terópodo no aviano más pequeño conocido. Tenía una longitud aproximada de 35 centímetros y un peso de 110 gramos. Sin embargo, a día de hoy existe un Terópodo más pequeño todavía: El colibrí zunzuncito. Este pesa unos 1,9 gramos y tiene una longitud de 5,5 centímetros.

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Existe une teoría referente a la evolución de las aves. Dice que el tamaño de los Terópodos iba disminuyendo durante 50 millones de años. Pasaron de tener un peso medio de 163 kilos a tener un peso medio de 0,8 kilos. Los Terópodos fueron los únicos animales prehistóricos capaces de disminuir su tamaño continuamente. El cambio que experimentaron sus esqueletos era cuatro veces más rápido que en otros tipos de dinosaurios.

Alimentación del Terópodo

Actualmente existen especies pertenecientes a la suborden del Terópodo

Los primeros descubrimientos fósiles de los Terópodos mostraban que estos animales tenían dientes afilados y aserrados, ideales para cortar carne. Incluso se han llegado a encontrar especímenes con evidencias de depredación, como por ejemplo el Compsognathus y el Velociraptor. Por ello confirman los expertos que los dinosaurios pertenecientes a esta suborden eran principalmente carnívoros. En cambio, los Terópodos avianos tenían una dieta más variada. Esta incluía plantas, insectos y carne. No obstante, estudios realizados entre el siglo XX y el sigo XXI indican que los Terópodos ancestrales también podían haberse alimentado de forma más diversa y no únicamente de carne.

El primer terópodo herbívoro confirmado es el Tericinosaurio, también conocido como Segnosaurio. Estos dinosaurios tenían abdómenes muy grandes para poder procesas los vegetales. La cabeza del Segnosaurio era pequeña. Tenía un pico y dientes con forma de hoja. Tras realizar una serie de estudios, los paleontólogos llegaron a la conclusión de que existieron más Terópodos herbívoros a parte del Tericinosaurio. Diferentes grupos de maniraptoranos fósiles tienen pruebas de que pudieron ser omnívoros. En algunos trodóntidos esto incluía las semillas y en muchos avialanos los insectos. Además, algunos Terópodos llegaron a especializarse en la pesca, como por ejemplo los espinosáuridos.

¿Cómo es posible deducir la dieta de los dinosaurios?

Las aves son el resultado de la evolución de los Terópodos

Gracias a los estudios de la morfología dental, las marcas de dientes que se han hallado en huesos y los restos fósiles de contenidos intestinales se puede deducir de qué estaba compuesta la dieta de un dinosaurio. A día de hoy sabemos que existían Terópodos que utilizaban gastrolitos. Estas son piedras que ayudan a procesar el alimento ingerido. Entre ellos se encuentran el Baryonyx, las aves y los ornitomimosaurios.

Casi todos los Terópodos muestran zifodoncia. Es decir: sus dientes aserrados tienen forma de cuchillo. Los demás en cambio resultan ser filodontes o paquidontes. Como la morfología de los dientes de estos animales es bastante distintiva, resulta fácil diferenciar a las familias que componen los Terópodos. Además, mediante estos rasgos es posible deducir las estrategias de alimentación que seguían. En el año 2015 se publicaron los resultados de una investigación que se había llevado a cabo acerca de las grietas que se encontraban en los dientes de estos animales. Resultaron ser pliegues que servían para evitar que los dientes se rompieran durante la caza. Además, eran de gran ayuda para mantener a los dientes en su sitio.


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