- Un análisis con más de 200.000 registros mapea la distribución mundial de Asteroidea
- En aguas someras hay más especies en los trópicos; en profundidad aumenta la diversidad en zonas templadas
- La homogeneidad térmica del océano profundo (~4 ºC) altera el gradiente latitudinal clásico
- Su papel ecológico es clave y enfrentan amenazas como contaminación y la enfermedad de desgaste

Un análisis a escala planetaria ha cartografiado dónde viven las estrellas de mar y cómo cambia su riqueza de especies con la latitud y la profundidad. Firmado por el investigador del Natural History Museum, Hugh Carter, y publicado en la revista Nature Ecology & Evolution, el trabajo señala un giro llamativo en los patrones conocidos: en aguas someras se concentran más especies en los trópicos que en los polos, pero esa relación se transforma al descender hacia el fondo marino.
La investigación, sustentada en cientos de miles de registros de Asteroidea, muestra que la diversidad tropical se atenúa en el océano profundo y repunta en latitudes templadas. La clave estaría en que, a grandes profundidades, el entorno es más uniforme —temperaturas cercanas a cuatro grados y menor variación estacional—, lo que matiza el gradiente latitudinal clásico que suele observarse cerca de la superficie.
Lo que revela el nuevo mapa global

El equipo integró más de 200.000 registros de presencia de estrellas de mar para trazar su distribución desde el ecuador hasta los polos y desde la superficie hasta los abismos. La compilación de datos de museos, bases de datos y campañas científicas permitió construir el mapa más completo hasta la fecha sobre estos equinodermos del grupo Asteroidea.
Los resultados confirman el patrón clásico en aguas poco profundas: mayor número de especies en regiones tropicales con un descenso progresivo hacia latitudes altas. Sin embargo, a medida que aumenta la profundidad, la señal se invierte y la diversidad deja de concentrarse en el cinturón tropical para intensificarse en zonas templadas, donde parecen concurrir condiciones favorables en el océano profundo.
La razón principal que proponen los autores es la homogeneidad ambiental de las grandes profundidades, con temperaturas similares (en torno a 4 ºC) y menor variabilidad, lo que reduce la correlación directa entre temperatura y diversidad que se observa en superficie. Este hallazgo no contradice el gradiente latitudinal, sino que lo matiza en función de la columna de agua.
Además de describir el patrón, el estudio abre preguntas sobre los mecanismos que lo sustentan: desde la productividad y el flujo de alimento (la llamada “nieve marina”) hasta la complejidad del relieve y la historia evolutiva de los linajes en profundidad. El nuevo mapa servirá de base para contrastar hipótesis y planificar muestreos dirigidos en regiones poco exploradas.
Características ecológicas y estado de conservación

Las estrellas de mar pertenecen a los Asteroidea, un grupo clave en los ecosistemas marinos. Se distinguen por su simetría radial, brazos que parten de un disco central y un sistema vascular acuífero que, mediante presión hidráulica, les permite moverse y alimentarse con notable eficiencia.
Son depredadores oportunistas que consumen sobre todo moluscos bivalvos y otros invertebrados, y pueden evertir el estómago para digerir externamente a sus presas. Ese papel como consumidores ayuda a regular poblaciones y a mantener el equilibrio de arrecifes y fondos rocosos, especialmente en zonas costeras.
Otra de sus señas de identidad es la capacidad de regeneración, con la que pueden reconstruir brazos e, incluso, en algunos casos formar nuevos individuos a partir de fragmentos. Su presencia se extiende por prácticamente todos los océanos, desde aguas tropicales hasta regiones polares, en hábitats someros y de gran profundidad.
Como indicadores biológicos, responden con rapidez a cambios en la temperatura, la contaminación o la disponibilidad de alimento. Entre las amenazas que enfrentan destacan la contaminación marina, el calentamiento y la acidificación de los océanos, factores que afectan sus ciclos vitales y su éxito reproductivo.
En los últimos años se han documentado episodios del síndrome de desgaste de estrellas de mar, vinculado a patógenos y al estrés ambiental, que ha provocado mortandades masivas en algunas regiones del Pacífico. A ello se suman impactos indirectos como la sobrepesca —que altera las cadenas tróficas— y la extracción de ejemplares para el comercio de recuerdos en zonas turísticas.
Frente a este escenario, la comunidad científica propone medidas como áreas marinas protegidas, vigilancia e investigación de enfermedades emergentes y programas de educación ambiental. Contar con un mapa afinado de la distribución y diversidad de Asteroidea aporta una base valiosa para priorizar regiones, orientar la conservación y evaluar la eficacia de las políticas a lo largo del tiempo.
La nueva cartografía de la diversidad de estrellas de mar pone en contexto su importancia ecológica y su vulnerabilidad: comprender cómo varían sus patrones desde la costa hasta las grandes profundidades ayudará a anticipar impactos del cambio global y a concentrar recursos donde más falta hacen.