- Rescatan dos leones africanos y dos guacamayas en un inmueble de Celaya
- Operativo coordinado entre FSPE, Sedena, Guardia Nacional y Profepa bajo la estrategia CONFIA
- Los dueños no acreditaron la tenencia legal ni las condiciones adecuadas de resguardo
- Las especies, catalogadas como exóticas y protegidas, tienen un valor estimado superior a 420 mil pesos
En la comunidad de Arboleda de San Rafael, en el municipio de Celaya (Guanajuato), autoridades estatales y federales llevaron a cabo el aseguramiento de dos leones africanos y dos guacamayas que se encontraban en cautiverio dentro de una finca particular. Los ejemplares, considerados fauna silvestre exótica y protegida, permanecían en jaulas instaladas en una zona habitacional.
El operativo, realizado en el marco de la estrategia de inteligencia anticrimen CONFIA, permitió rescatar a una leona africana de ocho años, un león africano de seis y dos guacamayas de 13 años, macho y hembra, cuya posesión no pudo ser acreditada legalmente por las personas que los tenían bajo su resguardo.
Operativo en Arboleda de San Rafael y hallazgo de las especies
La intervención se originó durante patrullajes preventivos de la Unidad Canina K9 de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE), que recorría la comunidad de Arboleda de San Rafael como parte de las acciones rutinarias de vigilancia. En ese contexto, los agentes detectaron un inmueble en el que se apreciaba la presencia de animales de gran tamaño y aves de colores llamativos.
Tras una primera revisión visual, los elementos estatales confirmaron que en la finca se encontraban dos felinos de gran porte y dos guacamayas, catalogados como ejemplares de vida silvestre exótica. Ante esta situación, se notificó de inmediato a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), autoridad competente en materia ambiental.
De acuerdo con los reportes difundidos por la Secretaría de Seguridad y Paz, los animales estaban confinados en jaulas con malla ciclónica, en condiciones propias de cautiverio, dentro de un entorno residencial que no cumple con los estándares de un centro especializado de manejo de fauna silvestre.
En el lugar se constató que se trataba de una leona africana de ocho años, un león africano de seis, así como dos guacamayas verdes de 13 años, macho y hembra, lo que indica que se trata de animales con varios años en cautiverio, con necesidades específicas de espacio, alimentación y atención veterinaria.

Participación de fuerzas estatales y federales bajo la estrategia CONFIA
El aseguramiento de los animales se llevó a cabo gracias a un operativo conjunto coordinado por la estrategia CONFIA (Nueva Fuerza de Inteligencia Anticrimen), en el que participaron la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Guardia Nacional, la Profepa y las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado.
Las autoridades explicaron que, una vez detectada la posible presencia de fauna exótica en el inmueble, se activó un dispositivo interinstitucional para garantizar que la intervención se realizara de forma segura, tanto para el personal como para los animales, y respetando en todo momento la normativa ambiental.
El secretario de Seguridad y Paz del Gobierno de Guanajuato reconoció públicamente el trabajo técnico de la Profepa como autoridad encargada de verificar el cumplimiento de la legislación en materia de vida silvestre, así como la coordinación con las fuerzas armadas y de seguridad pública que hicieron posible el operativo.
Desde la propia Secretaría se subrayó que la estrategia CONFIA no se limita a delitos de alto impacto, sino que también busca preservar el orden, la seguridad ciudadana y el patrimonio natural, atendiendo casos donde la fauna silvestre se encuentra en condiciones irregulares o de riesgo dentro de zonas urbanas o semiurbanas.
Falta de documentos y marco legal sobre fauna silvestre
Durante la inspección administrativa realizada por la Profepa, se solicitó a las personas responsables del inmueble la documentación que acreditara la procedencia legal de los dos leones africanos y de las dos guacamayas, así como los permisos necesarios para su tenencia.
Al no poder presentar registros ni autorizaciones válidas, la autoridad ambiental determinó el aseguramiento formal de los cuatro ejemplares, iniciando con ello las actuaciones legales correspondientes ante la instancia federal competente. Esta actuación se sustenta en lo establecido por la Ley General de Vida Silvestre, que regula la posesión de este tipo de especies.
Dicha ley establece que la tenencia de fauna exótica o en peligro de protección requiere no solo permisos y certificados de procedencia, sino también el cumplimiento de condiciones específicas para su manejo, resguardo y bienestar, algo que difícilmente se garantiza en una finca particular ubicada en una comunidad habitacional.
La Secretaría de Seguridad y Paz recordó que, más allá del trámite administrativo, se trata de animales que necesitan instalaciones adecuadas, atención por parte de personal especializado y protocolos de seguridad para evitar incidentes que pudieran afectar tanto a los vecinos como a los propios ejemplares.

Valor económico, bienestar animal y riesgos para la comunidad
Las autoridades estimaron que el valor comercial de los dos leones africanos y las dos guacamayas supera los 420.000 pesos mexicanos. Sin embargo, insistieron en que el aspecto económico es secundario frente a las implicaciones legales y al impacto sobre el bienestar de los animales.
Se recalcó que mantener grandes felinos en zonas habitacionales implica un riesgo potencial para las personas de la zona, ya que estos ejemplares conservan instintos propios de su especie y requieren medidas de seguridad muy estrictas, imposibles de garantizar en instalaciones improvisadas o no certificadas.
En el caso de las guacamayas, además de su valor en el comercio ilegal de fauna, la preocupación se centra en el estrés y las posibles afectaciones a su salud, al permanecer años en recintos reducidos y alejados de las condiciones ambientales a las que están adaptadas, así como en el riesgo de tráfico y reproducción no controlada.
El secretario de Seguridad del Estado subrayó en redes sociales que la prioridad de las instituciones es prevenir riesgos para la población y, al mismo tiempo, reforzar el respeto a la normatividad ambiental. La intervención en Celaya se enmarca en una línea de trabajo que busca frenar la tenencia irregular de fauna silvestre que, en muchas ocasiones, termina ligada a otras actividades ilícitas.
Llamado a la ciudadanía y papel de la denuncia
Tras el operativo, las autoridades reiteraron el llamado a la población para que denuncie de manera anónima cualquier caso en el que se sospeche de la presencia de fauna silvestre exótica o protegida en viviendas, comercios o instalaciones que no cuenten con la autorización necesaria.
Se recordó que existen canales como el número 089 y otras vías oficiales para reportar situaciones que puedan constituir un delito o representar un riesgo para la comunidad. La colaboración ciudadana se considera clave para detectar inmuebles donde se mantengan animales en cautiverio sin control ni supervisión.
En este tipo de situaciones, la intervención temprana permite que los ejemplares sean rescatados y canalizados hacia espacios especializados donde puedan recibir atención adecuada, así como avanzar en las investigaciones para deslindar responsabilidades de quienes los mantenían de forma irregular.
El caso de los leones africanos y las guacamayas en Celaya deja sobre la mesa la importancia de no normalizar la presencia de fauna exótica en entornos domésticos y refuerza el mensaje de que su tenencia está sujeta a controles estrictos, tanto por seguridad pública como por protección animal.
La actuación coordinada de las fuerzas de seguridad y de la Profepa en Celaya muestra cómo, a partir de un patrullaje rutinario, se puede llegar a desarticular situaciones de riesgo ligadas a la tenencia de fauna silvestre, rescatando animales de alto valor ecológico y recordando que la ley marca límites claros a la hora de mantener especies exóticas fuera de su hábitat natural.