Guacamayo azul y amarillo

Características del guacamayo azul y amarillo

Los guacamayos son aves que siempre llaman la atención cuando se los ve. Pero uno de los más conocidos es el guacamayo azul y amarillo, un ejemplar que podrías tener en tu propia casa.

Ahora bien, ¿qué características tiene el guacamayo azul y amarillo? ¿De dónde viene? ¿Y qué cuidados necesita para tenerlo en un hogar? Sigue leyendo y lo descubrirás en poco tiempo.

Características del guacamayo azul y amarillo

El guacamayo azul y amarillo, también conocido por su nombre científico Ara Ararauna, o por nombres como guacamayo azulamarillo o pechiamarillo, es un ave exótica de un tamaño medio. Puede alcanzar los 90 centímetros de altura, aunque lo normal es entre 75 y 85. Su peso está en los 2 kilos de máxima, si bien lo habitual es de entre 850 y 1600 gramos.

Lo más característico del guacamayo azul y amarillo son las plumas que cubren todo su cuerpo. Estas son de color azul en la parte superior, mientras que el pecho y el vientre es de color amarillo. Hay una zona en la parte de la cabeza que es de color verde, y, justo en la barbilla, sus plumas son negras.

Tiene un pico muy poderoso y fuerte de color negro, y unas patas igual de fuertes de color gris.

Algo que muy pocos conocen es que, si bien la cara del guacamayo azul y amarillo es de color grande, cuenta con muchas plumas negras que, cuando está excitado se vuelven de color rosa o rojo como si fuera rubor.

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En el caso de los ejemplares jóvenes, difieren un poco de los adultos en su pico, que lo tienen más claro y menos curvado; en sus mejillas que son rosas; y en el iris del ojo que, al contrario del azul de los adultos, es de color pardo.

Su esperanza de vida es bastante alta ya que puede vivir entre 50 y 80 años.

El comportamiento del guacamayo azul y amarillo

El guacamayo azul y amarillo se caracteriza por ser un ave bastante dócil y cariñosa. Pero tiene un problema y es que se hace muy dependiente de su propio dueño. En otras palabras, requiere que le prestes mucha atención. Por eso, no es un animal que puedas tener como mascota si apenas estás en casa o tienes poco tiempo para dedicárselo a este ave.

Además, es bastante inteligente y es capaz de aprender algunas palabras, sobre todo si desde pequeño se le tiene paciencia y se le enseña. De hecho, puede recordar y pronunciar hasta 30 palabras, que repetirán según la situación que relacionen con ella. Necesita estímulos constantes porque, de lo contrario, puede acabar en un estado apático del que es muy difícil salir.

Aunque hemos comentado que el guacamayo azul y amarillo tiene un buen carácter, esto no quiere decir que no sea agresivo; puede serlo. De hecho, cuando está amenazado suele emitir sonidos muy agudos, además de atacar. Por ejemplo, en la época de cría.

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Un detalle a tener en cuenta es que es bastante trasto y puede acabar rompiendo algunas cosas que tú no quieras si no le vigilas.

Hábitat

El guacamayo azul y amarillo es originario de las regiones de Panamá, Ecuador, Colombia, Venezuela, Perú, Brasil, Paraguay, Argentina, Bolivia, la isla de Trinidad… En otras palabras, vive sobre todo en América del Sur.

Le gusta estar en zonas muy variadas. Y es que puedes encontrar a este ave en las sabanas secas, en bosques húmedos, en selvas tropicales… Pero en casi todos ellos se requiere que haya cerca algún río o zona de agua ya que son animales a los que les gusta mucho esta. Eso sí, viven en «colonias» de unos 25-30 ejemplares.

Los cuidados del guacamayo azul y amarillo

Los cuidados del guacamayo azul y amarillo

Tener de mascota un guacamayo azul y amarillo es más habitual hoy día de lo que crees. Pero antes de lanzarte a hacerte con uno, conviene que conozcas lo mejor posible todas las necesidades que vas a tener que cumplir para que este se sienta bien en tu hogar y pueda desarrollarse y evitar enfermedades importantes.

Su jaula

El guacamayo azul y amarillo requiere de un gran espacio para poder sentirse a gusto. Lo más recomendable para este animal es tener una pajarera pero, si no se puede, la jaula ha de ser de al menos 90x60x150 centímetros. Ahora bien, será necesario que lo saques diariamente de la jaula para que pueda estirar sus alas y se sienta más cómodo, bien en un palo o bien haciéndote compañía (llevándolo al hombro, al brazo…).

Es importante que la jaula o la pajarera estén ubicadas en una zona tranquila de la casa, donde no haga ni demasiado frío ni demasiada calor (de hecho, este no lo tolera bien y será necesario pulverizarle a diario un poco de agua para que se sienta mejor).

Un punto importante del guacamayo azul y amarillo es que, debido a su poderoso pico, puede acabar rompiendo algo, por lo que hay que controlar que no haya nada por medio que pudiera ser valioso.

La alimentación del guacamayo azul y amarillo

La alimentación del guacamayo azul y amarillo

La dieta del guacamayo azul y amarillo depende sobre todo de si está en libertad o es una mascota. En el primer caso, este ave se alimenta de semillas, frutos y plantas, evitando las que no están maduras o las que son tóxicas. En ocasiones, a fin de evitar esa toxicidad, lo que hace es comer arcilla para anular los efectos.

En cautividad, el guacamayo azul y amarillo también come semillas y fruta fresca, aunque en mayor proporción lo primero. De vez en cuando conviene darle algunos vegetales y alimentos ricos en hidratos de carbono y proteínas. Además, viene bien un aporte extra de minerales.

Es un animal que suele comer casi todo el día, más si se aburre, por lo que hay que vigilar que no coja demasiado peso, sobre todo si no lo sacas de la jaula.

La reproducción del guacamayo azul y amarillo

La reproducción del guacamayo azul y amarillo

El guacamayo azul y amarillo, al igual que ocurre con otros guacamayos y aves de la familia, son ejemplares monógamos. Es decir, que una vez encuentran a una pareja, no se separan de ella hasta el final de sus días. Por eso, a la hora de reproducirse, lo hará siempre con el mismo ave. Pero no todos los años.

En su hábitat natural suelen reproducirse cada dos años. En ese tiempo se dedican a construir un nido, normalmente en los troncos de los árboles o en las palmeras. La hembra pone entre 1 y 3 huevos y estos deben incubarse durante aproximadamente un mes. Desde ese momento, cuando las crías nacen, el trabajo de los padres es el de darles el alimento que precisan para que crezcan sanos. No será hasta el tercer mes de vida cuando estos abandonen el nido.

Sin embargo, es habitual que las crías se queden más tiempo con los padres, hasta encontrar a su pareja.


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