- El nido de los Nuevos Ministerios de Zamora vive un cambio de macho y una nueva puesta de Tromba.
- Viento ha sido desplazado pero se ha asentado en otra caja nido del CEI de Zamora, a la espera de nueva pareja.
- El proyecto de halcones urbanos en Zamora impulsa una población sana y móvil, con jóvenes como Cuza ya establecidos en otras provincias.
- La cámara en directo de SEO/BirdLife convierte a estos halcones en un símbolo seguido por vecinos y aficionados de toda España.

La colonia de halcones peregrinos urbanos de Zamora se ha convertido en uno de los proyectos de fauna más seguidos de España. Lo que comenzó como una iniciativa discreta para controlar palomas y favorecer la biodiversidad en la ciudad es hoy una auténtica historia de halcones urbanos en España, intrigas, cambios de pareja y nuevos nacimientos que muchos vecinos siguen casi como si fuera una serie de televisión.
En los edificios de Nuevos Ministerios y el CEI de Zamora, la vida de estos halcones se desarrolla entre cámaras en directo, anillas de colores y movimientos constantes por la meseta norte. A lo largo de los últimos años, Viento, Brisa, Tromba y ahora un nuevo macho procedente de Valladolid han protagonizado una sucesión de episodios que muestran hasta qué punto estas rapaces se han adaptado al entorno urbano.
Un nido urbano con historia: del inicio del proyecto a las primeras crías
La historia reciente de los halcones peregrinos de Zamora arranca en 2017, cuando la asociación NaturZamora, con financiación del Ayuntamiento de Zamora y apoyo de la Junta de Castilla y León, instaló varias cajas nido en edificios altos, entre ellos el de los Nuevos Ministerios. El objetivo era doble: por un lado, controlar la población de palomas bravías; por otro, fomentar la reproducción de halcones en entornos urbanos de la meseta norte.
Tras unos primeros años de espera y adaptación, fue en 2024 cuando se produjo la primera reproducción exitosa en la caja nido de los Nuevos Ministerios. Aquella primera pareja, formada por el macho Viento y la hembra Brisa, sacó adelante dos hembras, bautizadas como Urraca y Madrigal. Ese momento marcó el despegue definitivo del proyecto, demostrando que la especie podía criar con éxito en pleno casco urbano.
Desde entonces, el nido se ha convertido en un referente de cría de halcón peregrino en Castilla y León. Entre 2024 y 2025 han salido adelante cinco jóvenes halcones desde esta caja nido, consolidando una pequeña pero dinámica población urbana que se mueve por toda la meseta norte.
El impulso del proyecto no solo ha tenido efectos en Zamora; proyectos similares de halcones del control urbano se desarrollan en otras ciudades. Según los responsables de NaturZamora, se está contribuyendo a mantener una población saludable de halcones peregrinos en la región, reforzando núcleos cercanos y favoreciendo el intercambio genético con otras poblaciones urbanas, como las de Valladolid o Madrigal de las Altas Torres.
Este enfoque integrador, que combina control de fauna urbana y conservación de rapaces, ha convertido a Zamora en un ejemplo de cómo la ciudad puede funcionar como hábitat para especies amenazadas o sensibles, sin perder de vista las necesidades de convivencia con los vecinos.
De Brisa a Tromba: cambios de pareja y giros inesperados en el nido
El idilio entre Viento y Brisa no duró demasiado. En la primavera siguiente, una nueva hembra, más agresiva, entró en escena: Tromba. Esta halcona desplazó a Brisa del nido, llegando incluso a atacarla, y ocupó su lugar junto a Viento. La situación ilustró la fuerte competencia y territorialidad propias de la especie, también en medio de la ciudad.
Con la nueva pareja formada, el proyecto no se detuvo. Viento y Tromba sacaron adelante tres nuevas hembras, a las que la ciudadanía zamorana puso nombre a través de las redes sociales: Bermeja, Cuza y Esla. Aquella nidificación, ya con cámaras en directo, disparó el interés público: miles de personas siguieron por internet la incubación, las cebas y los primeros vuelos de los pollos.
Los técnicos explican que estos cambios de pareja, aunque llamativos, forman parte del comportamiento natural del halcón peregrino. La llegada de una hembra competitiva como Tromba no solo alteró la vida de Brisa, sino que abrió una nueva etapa en el nido zamorano, con más puestas, más pollos y una atención mediática creciente.
La presencia de Tromba también evidenció el papel de los edificios altos como sustitutos de cortados rocosos, donde viven los halcones peregrinos, su hábitat tradicional. Cornisas, antenas y cajas nido se convierten en su territorio de caza y reproducción, algo que en Zamora se ha sabido aprovechar gracias a la planificación previa de NaturZamora y las administraciones implicadas.
Con cada temporada de cría, el seguimiento intensivo ha permitido documentar episodios poco habituales en poblaciones menos accesibles, desde conflictos territoriales hasta cambios de pareja en pocos días, lo que está proporcionando información valiosa a ornitólogos y gestores de fauna.
El nuevo giro de la temporada: un macho vallisoletano y un huevo en juego
El arranque del mes de marzo ha traído un nuevo capítulo al nido de los Nuevos Ministerios. La mañana del 1 de marzo, un nuevo macho apareció en la caja nido con una intención bastante clara: quedarse. Llegó portando un gorrión común como ofrenda para Tromba, una señal de cortejo típica en el halcón peregrino.
Este macho, de aproximadamente dos años de edad, está anillado y procede de Valladolid, donde se crió en otra caja nido dentro de un proyecto similar al de Zamora. La asociación NaturZamora ha sugerido para él el nombre de “Delibes”, en referencia al escritor vallisoletano, aunque la decisión final se ha dejado en manos de los zamoranos a través de las redes sociales.
La irrupción del nuevo halcón ha desplazado a Viento del nido de los Nuevos Ministerios. Desde ese momento, Viento se ha mantenido en el edificio de enfrente, observando a distancia cómo su antiguo territorio cambia de dueño. Pese a ello, el recién llegado no ha dudado en seguir aportando presas al nido, reforzando su vínculo con Tromba.
Apenas un día después, el 2 de marzo, Tromba puso su primer huevo de la temporada, tal y como se pudo ver gracias a la cámara instalada por SEO/BirdLife. Los expertos señalan que, por fechas, todo apunta a que ese huevo sería todavía hijo de Viento, ya que la nueva pareja no habría tenido tiempo suficiente para que se produjera la fecundación.
Esta situación, en la que un macho recién llegado podría terminar criando un huevo puesto tras cópulas con el macho anterior, muestra la complejidad de las dinámicas reproductivas en estas rapaces urbanas. Al mismo tiempo, mantiene en vilo a quienes siguen la transmisión en directo, atentos a cada entrada y salida de los adultos en la caja nido.

Viento no se rinde: nuevo territorio en el CEI de Zamora
A pesar de haber sido desplazado, Viento no ha desaparecido del mapa. Lejos de abandonar la ciudad, el macho se ha instalado en otra caja nido colocada por NaturZamora en el edificio del CEI (Centro de Educación Infantil y Primaria) de Zamora. Desde allí, permanece atento a la zona y a la espera de encontrar una nueva compañera.
Los ornitólogos explican que Viento muestra un marcado instinto territorial y reproductivo. Se espera que intente atraer a una nueva hembra con la misma estrategia que en los Nuevos Ministerios: cazando presas para ofrecerlas y demostrando así su capacidad como proveedor de alimento y protector del nido.
Mientras tanto, en el edificio de los Nuevos Ministerios, el nuevo macho vallisoletano parece dispuesto a hacerse cargo del huevo ya presente. Esta posible crianza de un pollo concebido con otro macho no es extraña en la naturaleza, pero pocas veces se observa con tanto detalle como en Zamora, gracias al seguimiento continuo.
Para ordenar todos estos movimientos, Alfonso Rodrigo, ornitólogo de NaturZamora y revisor de eBird para Zamora y Castilla y León, reconoce que está elaborando un croquis minucioso de los desplazamientos de los halcones. Su objetivo es mantener una cronología clara de los hechos, que sirva tanto para la divulgación como para la investigación científica.
El relato, que muchos vecinos describen ya como una auténtica “telenovela ornitológica”, se sigue prácticamente en tiempo real. Los cambios de pareja, las idas y venidas de los adultos y la evolución de los huevos y pollos mantienen enganchados a espectadores de Zamora y de otros puntos de España.
Cuza y la gran movilidad de los halcones zamoranos
La historia de los halcones peregrinos de Zamora no termina en los edificios de la ciudad. Una de las hijas del proyecto, Cuza, nacida en la caja nido de los Nuevos Ministerios en la primavera de 2025, ha sido avistada recientemente en la provincia de Ávila. Este registro confirma la enorme capacidad de dispersión de los jóvenes halcones por la meseta norte.
Cuza fue observada el pasado 22 de febrero en Moraleja de Matacabras por los pajareros Gabriel Sierra y Germán Navarrete. Durante la observación, se percataron de que el ave estaba anillada y portaba una anilla amarilla con el código 1TJ. Gracias a ese detalle, se pudo confirmar rápidamente que se trataba de una de las hembras nacidas el año anterior en la caja nido zamorana.
La anécdota tiene un componente simbólico añadido: los observadores que detectaron a Cuza habían participado previamente en el proyecto de halcones urbanos de Madrigal de las Altas Torres, localidad de la que procedía Brisa, una de las primeras hembras que anidó en Zamora. Para ellos, encontrar a un “halcón zamorano” cerca de Madrigal ha supuesto una satisfacción especial, casi como cerrar un círculo.
Durante la observación en Ávila, Cuza fue vista acechando bandos de avefrías y chorlitos dorados, dos presas habituales de los halcones peregrinos de la meseta durante el invierno. Esta escena confirma que los jóvenes nacidos en Zamora no solo sobreviven, sino que se integran como depredadores activos en otras comarcas castellanas.
Los especialistas apuntan que no sería extraño que Cuza acabara asentándose en la comarca de La Moraña abulense, contribuyendo con su genética a la población local de halcón peregrino. De ser así, el proyecto zamorano estaría aportando no solo individuos, sino también diversidad genética a otras colonias de la región.

Un proyecto pionero seguido en directo por vecinos y aficionados
Una de las claves del éxito social del proyecto ha sido la emisión en directo del nido a través de YouTube, gracias a la cámara instalada por SEO/BirdLife en la caja nido de los Nuevos Ministerios. Esta cámara, que emite 24 horas al día, ha permitido que miles de personas sigan la actividad diaria de los halcones, desde las primeras luces del amanecer hasta las cacerías al atardecer.
La instalación y mantenimiento de la cámara han sido posibles gracias al apoyo del Ayuntamiento de Zamora y a la colaboración entre la Sociedad Española de Ornitología y la Asociación NaturZamora. Esta alianza ha convertido al nido zamorano en uno de los más famosos del país, con una audiencia fiel que comenta y comparte cada novedad en redes sociales.
El proyecto, no obstante, no se limita al espectáculo. Detrás de las imágenes hay un trabajo constante de seguimiento científico, anillamiento y revisión de datos. La información recopilada sobre fechas de puesta, éxito reproductor, cambios de pareja y dispersión de jóvenes resulta muy valiosa para entender la adaptación del halcón peregrino a entornos urbanos en España.
Además, la presencia de estas rapaces en la ciudad contribuye de manera eficaz al control de la población de palomas bravías, una de las motivaciones iniciales del proyecto. Aunque no elimina por completo el problema, sí ayuda a mantenerlo bajo cierto equilibrio, aprovechando el papel natural del halcón como depredador tope.
Mientras Viento intenta recomponer su vida en el CEI y Tromba comparte nido con el nuevo macho vallisoletano, los vecinos de Zamora siguen atentos a cada giro de la historia. Ya sea por interés científico, afición a las aves o simple curiosidad, la vida de estos halcones se ha integrado en el día a día de la ciudad, convirtiéndose en un símbolo de cómo la fauna salvaje puede convivir con el paisaje urbano.
Con varias temporadas de cría exitosas, jóvenes como Cuza explorando nuevas provincias y un nido que no deja de ofrecer sorpresas, el proyecto de halcones peregrinos de Zamora se consolida como una iniciativa que combina conservación, control de fauna urbana y divulgación, y que demuestra que incluso en lo alto de un edificio administrativo pueden desarrollarse algunas de las historias naturales más fascinantes de la meseta norte.
