Marcan con GPS a los pollos de halcón peregrino en Zamora para seguir su vida en directo

Última actualización: 13 mayo 2026
  • Tres pollos de halcón peregrino han sido anillados en Zamora, dos de ellos con emisores GPS para estudiar sus movimientos.
  • El proyecto combina seguimiento científico, conservación y divulgación mediante una cámara en directo instalada por SEO/BirdLife.
  • La comunidad educativa y diferentes administraciones participan en la iniciativa, que acerca la biodiversidad urbana a la ciudadanía.
  • La red de cámaras de SEO/BirdLife se consolida como un referente de ciencia ciudadana y educación ambiental en España.

Halcón peregrino marcado con GPS en Zamora

Los tres pollos de halcón peregrino que han nacido esta primavera en un edificio de la ciudad de Zamora se han convertido en auténticas protagonistas de un proyecto pionero de seguimiento con GPS y cámara en directo. Dos de estas crías han sido equipadas con emisores satelitales, lo que permitirá conocer con detalle sus movimientos una vez abandonen el nido.

Esta iniciativa combina anillamiento científico, tecnología de geolocalización y retransmisión por internet para que cualquier persona pueda seguir, casi como si estuviera allí, la vida de una de las rapaces urbanas más emblemáticas de la fauna ibérica. A la vez, aporta datos clave para mejorar las estrategias de conservación del halcón peregrino en Castilla y León y en el conjunto de España.

Duero, Concha y Jacinto: los tres pollos marcados con GPS y anillas

Los protagonistas de esta temporada se llaman Duero, Concha y Jacinto, nombres elegidos con la implicación directa de la comunidad educativa local. Se trata de una hembra y dos machos nacidos en una caja nido instalada en un edificio administrativo de la Junta de Castilla y León en Zamora.

Durante la operación de marcaje, el equipo técnico colocó en las crías anillas metálicas oficiales y anillas de PVC de lectura a distancia. Estas marcas permiten identificar individualmente a cada ave a lo largo de su vida sin necesidad de volver a capturarla, algo fundamental para recabar información sobre su supervivencia y desplazamientos.

Además, dos de los pollos fueron equipados con emisores GPS de pequeño tamaño, adaptados a su peso y condiciones físicas. Gracias a estos dispositivos, los especialistas podrán seguir sus rutas de vuelo, zonas de dispersión juvenil y posibles territorios de asentamiento, generando datos muy valiosos sobre la ecología del halcón peregrino en el medio urbano.

El hecho de que la identidad de las crías sea conocida y compartida —Concha, Jacinto y Duero— favorece que el público conecte con ellas de forma cercana. Esta personalización ayuda a que muchas personas que siguen la cámara en directo se interesen no solo por estas aves concretas, sino también por la situación de la especie y su conservación en Europa.

La presencia de estos tres jóvenes halcones en un entorno urbano consolidado muestra cómo la especie ha sabido adaptarse a las ciudades, utilizando fachadas altas y estructuras humanas como si fueran cortados rocosos, lo que abre nuevas oportunidades para la divulgación y el seguimiento científico.

Anillamiento científico y dispositivos GPS: una herramienta clave para la conservación

La actuación de marcaje ha sido dirigida por personal técnico de la Junta de Castilla y León y ha contado con la colaboración de especialistas del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). Su trabajo ha sido fundamental para instalar de forma segura los emisores GPS en las crías, minimizando cualquier posible impacto sobre su comportamiento y bienestar.

El anillamiento científico es una de las principales técnicas de estudio de las aves silvestres en Europa. Mediante códigos únicos grabados en las anillas metálicas y en las marcas de PVC, los ornitólogos pueden seguir la pista de cada ejemplar a lo largo de los años. Esto proporciona información sobre tasas de supervivencia, patrones migratorios, dispersión juvenil y ocupación de territorios de cría.

En el caso de los halcones de Zamora, los emisores GPS añaden una capa extra, ya que permiten registrar posiciones de forma periódica. De esta manera, se podrán analizar las rutas que siguen los jóvenes cuando abandonen el nido, las zonas en las que se alimentan y los lugares donde se asientan temporalmente durante su fase de dispersión. Estos datos son especialmente útiles para identificar áreas clave que requieren medidas de protección.

El conocimiento generado no se limita al ámbito local. La información compartida entre equipos de investigación de distintos países europeos ayuda a entender mejor cómo se mueve la especie a gran escala, tanto en áreas urbanas como en entornos más naturales, reforzando así las estrategias de conservación coordinadas a nivel europeo.

En la práctica, cada recuperación de un halcón anillado, cada lectura de una marca a distancia o cada posición GPS descargada se traduce en piezas de un gran puzle sobre la biología de la especie. Con el tiempo, este conjunto de datos permite orientar decisiones sobre gestión de hábitats, control de amenazas y priorización de recursos de conservación de forma más eficaz y basada en evidencias.

Una familia de halcones en directo desde Zamora

El seguimiento de esta familia de halcones peregrinos no se limita a los trabajos de campo. La organización conservacionista SEO/BirdLife ha instalado una cámara web en la caja nido situada en el edificio autonómico, lo que permite seguir día a día el comportamiento de los adultos y la evolución de los pollos.

La emisión en directo, puesta en marcha en 2025, ha acercado a miles de personas la intimidad del nido: desde la puesta de los huevos hasta la incubación, el nacimiento de las crías y su crecimiento. Quien se conecta a la retransmisión puede observar escenas de alimentación, cuidados parentales, cambios de turno en el nido y, más adelante, los primeros vuelos de los jóvenes, todo ello sin molestar a las aves.

En el corazón del proyecto se encuentra una pareja reproductora formada por la hembra conocida como Tromba y el macho identificado con el código 20C, anillado de pollo en Valladolid. Esta pareja se encarga de sacar adelante a Concha, Jacinto y Duero, protagonizando una temporada especialmente seguida por aficionados, escolares y curiosos.

La historia del territorio, sin embargo, ha tenido cambios notables. Antes de la llegada de Tromba, el espacio estaba ocupado por otra pareja, Brisa y Viento, que lograron criar con éxito dos pollos en 2024. Brisa llevaba también un emisor GPS desde su nacimiento en Madrigal de las Altas Torres (Ávila), mientras que Viento, procedente de Villamayor (Salamanca), estaba identificado con una marca de lectura a distancia con código 41, lo que ya permitía recoger información relevante sobre sus desplazamientos.

A comienzos de 2025, la irrupción de Tromba desencadenó un enfrentamiento con Brisa que terminó con la muerte de esta última, un episodio duro pero habitual en la naturaleza cuando se disputan territorios de cría. Tras este relevo, Tromba y 20C se consolidaron como la nueva pareja reproductora en Zamora, y son ahora los protagonistas de la temporada de cría que se sigue en tiempo real a través de la cámara.

El papel de las escuelas y la comunidad local

Uno de los elementos más singulares del proyecto es la implicación del CEIP Jacinto Benavente, un centro educativo situado muy cerca del lugar de cría. Profesorado y alumnado siguen la retransmisión en directo desde las aulas, integrando la observación de los halcones en su día a día escolar.

Desde el colegio relatan que poder ver la puesta, la incubación, el nacimiento y el crecimiento de los pollos en tiempo real es una experiencia que engancha. Parte del alumnado aprovecha incluso los momentos de recreo para asomarse a la pantalla y comprobar qué están haciendo en ese instante Tromba y 20C con sus crías, lo que convierte a la cámara en una herramienta educativa muy potente.

El año anterior ya acompañaron el desarrollo de otra nidada de tres hembras, y en esta ocasión han dado un paso más al participar en la elección de los nombres de los nuevos pollos. La hembra, con anilla 1TR, se llama Concha, un nombre estrechamente ligado a la tradición zamorana; el macho marcado como 1TP ha sido bautizado como Jacinto, en honor al propio centro educativo, y el macho 1TT se llama Duero, en referencia al río que atraviesa la ciudad y pasa junto al colegio.

Esta participación activa genera un fuerte vínculo emocional entre las niñas y niños y la fauna que vive prácticamente sobre sus cabezas. Ver cómo una especie amenazada o protegida se establece en edificios conocidos refuerza la idea de que la naturaleza no es algo lejano, sino que forma parte de su entorno inmediato. A la larga, esta experiencia contribuye a crear generaciones más sensibilizadas y responsables con el medio ambiente.

El proyecto también ha tenido eco entre vecinos y vecinas de la ciudad, asociaciones y personas aficionadas a la observación de aves. Muchos de ellos siguen el día a día del nido a través de internet y comparten capturas de pantalla, comentarios y observaciones, lo que genera una comunidad activa alrededor de los halcones de Zamora.

Colaboración institucional y red de cámaras de SEO/BirdLife

La iniciativa de seguimiento de los halcones peregrinos en Zamora es posible gracias a una amplia colaboración entre administraciones y entidades conservacionistas. SEO/BirdLife se ha encargado de instalar y gestionar la cámara web, con el apoyo de la Junta de Castilla y León y la participación de la Asociación NaturZamora.

La caja nido donde cría la pareja fue financiada por el Ayuntamiento de Zamora y construida con la implicación del Centro de Formación Profesional Lorenzo Milani y el alumnado de la Casa Escuela Santiago Uno de Salamanca. Este enfoque participativo demuestra cómo la conservación de la biodiversidad urbana puede implicar a instituciones, centros formativos y sociedad civil en un mismo proyecto.

Más allá del caso concreto de Zamora, la red de cámaras en directo de SEO/BirdLife se ha consolidado como una de las principales plataformas de divulgación ambiental sobre aves en España. Desde que empezó a funcionar en 2006, el número de cámaras ha ido creciendo hasta superar las 20 unidades operativas, repartidas por toda la geografía española, tanto en la península como en las Islas Canarias.

Estas cámaras permiten observar en vivo a numerosas especies y hábitats: desde rapaces hasta aves marinas, pasando por colonias de cría en acantilados o nidales instalados en edificios. Además de ofrecer conexiones gratuitas las 24 horas del día, acumulan millones de visualizaciones cada temporada, lo que evidencia el interés social por la naturaleza y el potencial de las nuevas tecnologías para acercarla a la ciudadanía.

Con este despliegue de cámaras, SEO/BirdLife refuerza su compromiso con la conservación de la biodiversidad, la transparencia en la gestión de espacios protegidos y la educación ambiental. Proyectos como el de Zamora funcionan como escaparates en los que se ve, sin intermediarios, cómo se desarrolla la vida salvaje y qué retos afrontan muchas especies en entornos humanizados.

El «Gran Hermano Ornitológico» y la ciencia ciudadana

Detrás de las imágenes que llegan a los hogares hay un trabajo menos visible pero fundamental: la labor de una amplia red de voluntariado de SEO/BirdLife encargada de registrar de manera sistemática lo que ocurre en cada nido monitorizado. A este esfuerzo se le ha bautizado de forma coloquial como el «Gran Hermano Ornitológico».

Desde hace varias temporadas, cientos de personas dedican parte de su tiempo libre a observar las cámaras y anotar comportamientos concretos: visitas al nido, alimentación, incubación, defensas del territorio, primeros vuelos, interacciones entre los adultos y las crías, entre otros aspectos. Todo ello se convierte en una base de datos muy detallada sobre el comportamiento reproductor de las aves.

La calidad y la cantidad de la información recogida —se habla ya de decenas de miles de horas de observación acumuladas— han permitido publicar análisis y resultados en revistas de divulgación científica y técnica. Esto ha consolidado al proyecto de cámaras como una herramienta de investigación de primer orden, complementaria a los estudios de campo tradicionales.

En el caso de los halcones de Zamora, la combinación de datos procedentes de la cámara, de las anillas y de los emisores GPS ofrece una visión extremadamente completa de su ciclo vital. Desde el momento en que el huevo se pone hasta los desplazamientos de los jóvenes en los meses posteriores al abandono del nido, se dispone de información precisa que ayuda a tomar mejores decisiones de conservación.

Este modelo de ciencia ciudadana, en el que personas voluntarias colaboran con profesionales en la recogida de datos, se está extendiendo por toda Europa y se considera una de las vías más eficaces para aumentar el conocimiento sobre la fauna en un contexto de recursos limitados y numerosos desafíos ambientales.

Todo el proyecto de marcaje con GPS y seguimiento en directo de los pollos de halcón peregrino en Zamora muestra cómo la suma de tecnología, ciencia y participación social puede transformar un nido urbano en una auténtica aula al aire libre y en un laboratorio a cielo abierto. La historia de Duero, Concha y Jacinto, unida al trabajo de Tromba y 20C y al esfuerzo coordinado de administraciones, escuelas, voluntariado y entidades conservacionistas, se ha convertido en un ejemplo práctico de cómo es posible proteger la biodiversidad a la vez que se acerca la naturaleza a la ciudadanía, reforzando el compromiso colectivo con la conservación de las aves en España y en el resto de Europa.

halcones peregrinos de Zamora
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