Nacen nuevos pollos de halcón peregrino en el nido de la Sagrada Familia

Última actualización: 14 abril 2026
  • Han nacido los primeros pollos de halcón peregrino de la temporada en la Sagrada Familia, con un tercer huevo pendiente de eclosionar.
  • El templo acumula ya 56 crías nacidas, dentro de un total de más de 250 halcones registrados en Barcelona desde la reintroducción de la especie.
  • El proyecto de recuperación del halcón peregrino en la ciudad empezó en 1999, tras la desaparición de la especie en 1973.
  • Una cámara web permite seguir en directo la vida del nido, acercando la fauna salvaje al día a día de los barceloneses.

Halcones peregrinos Sagrada Familia

En lo alto de las torres de la basílica de la Sagrada Familia, han nacido los primeros pollos de halcón peregrino de la temporada, consolidando un año más este emblemático templo de Barcelona como uno de los puntos clave para la cría de esta especie protegida en entorno urbano. En los últimos días han eclosionado dos huevos y se espera que un tercer polluelo pueda nacer en las próximas horas, si el desarrollo del último huevo sigue su curso con normalidad.

Estos nuevos nacimientos se suman a la larga trayectoria del proyecto de recuperación del halcón peregrino en la ciudad. Barcelona supera ya los 250 pollos nacidos desde el inicio del programa de reintroducción, y solo en la Sagrada Familia se han contabilizado 56 crías, una cifra que confirma que la elección del templo como enclave de nidificación fue un acierto.

Los primeros pollos de la temporada en la Sagrada Familia

Nido de halcón peregrino en Barcelona

Los dos polluelos han nacido en el nido instalado en una de las torres de la Sagrada Familia, concretamente en la Torre de San Bartolomé, situada a unos 80 metros de altura y con vistas a la calle Sardenya. La pareja de halcones puso un total de tres huevos, y tras varias semanas de incubación han eclosionado los dos primeros, mientras el tercero permanece aún cerrado a la espera de que pueda abrirse en las próximas horas.

Las fechas de los nacimientos vuelven a situarse en pleno mes de abril, coincidiendo prácticamente con el calendario de años anteriores. La temporada pasada, por ejemplo, los primeros pollos nacieron en torno al 10 de abril, lo que indica un patrón de reproducción bastante estable de esta pareja en el templo.

El proceso de incubación se ha desarrollado con normalidad, con la pareja de halcones alternándose en la vigilancia y el cuidado de los huevos. Una vez nacidos, los polluelos dependen por completo de los progenitores, que se encargan de alimentarlos y mantenerlos protegidos del frío, el viento y posibles molestias externas durante sus primeras semanas de vida.

Este nido forma parte de un sistema de seguimiento continuado. La instalación de dispositivos de observación permite controlar el estado del nido, comprobar la evolución de los huevos, verificar el éxito de las puestas y detectar cualquier incidencia que pueda poner en riesgo a las crías. Este tipo de labores se engloban entre los retos y éxitos de los halcones urbanos que se vigilan en entornos urbanos.

Un templo convertido en refugio para los halcones peregrinos

La elección de la Sagrada Familia como lugar de nidificación no es casual. La basílica ya fue uno de los últimos refugios del halcón peregrino en Barcelona antes de la desaparición de la especie en la década de 1970. Sus altas torres, cornisas y elementos arquitectónicos recuerdan a los cortados rocosos y acantilados donde estas aves rapaces suelen anidar de forma natural.

Además de su valor simbólico, la altura y la estructura del templo ofrecen una combinación ideal: un punto elevado de difícil acceso para posibles depredadores y una excelente posición estratégica para que los halcones puedan detectar presas en la ciudad. Desde ahí dominan el entorno urbano y encuentran con facilidad palomas y otras aves, que constituyen su principal fuente de alimento.

La pareja que actualmente cría en la Sagrada Familia lleva haciéndolo de forma estable desde hace más de dos décadas. Desde 2003 se registra reproducción continuada en el templo, lo que ha permitido seguir año tras año el comportamiento de estos halcones y obtener datos muy valiosos sobre su adaptación al medio urbano.

Con los nacimientos recientes, la Sagrada Familia suma ya 56 pollos de halcón peregrino registrados en su nido, una parte importante del total de más de 250 crías contabilizadas en toda la ciudad desde el arranque del programa de reintroducción. Este volumen de nacimientos demuestra que la recuperación de la especie puede lograrse con medidas adecuadas en entornos urbanos.

De la desaparición a la reintroducción del halcón peregrino en Barcelona

La situación del halcón peregrino en Barcelona no siempre fue tan esperanzadora. En 1973 la especie desapareció de la ciudad, víctima de la falta de control sobre pesticidas, la degradación del hábitat y otros factores que afectaron a muchas aves rapaces en Europa durante la segunda mitad del siglo XX.

Hubo que esperar hasta finales del siglo pasado para iniciar un cambio de rumbo. En 1999, el Ayuntamiento de Barcelona, en colaboración con la entidad Galanthus Natura, puso en marcha un ambicioso proyecto de reintroducción del halcón peregrino con el objetivo de recuperar la especie en el entorno urbano. El plan incluía la instalación de nidos artificiales en puntos estratégicos, la liberación controlada de ejemplares y un seguimiento continuado de las nuevas parejas.

La Sagrada Familia fue uno de los primeros enclaves escogidos por su relevancia histórica como antiguo refugio de la especie y por sus características físicas, muy adecuadas para la cría. Con el paso de los años, la iniciativa se ha extendido a otros puntos clave de la ciudad, como el Puerto de Barcelona, la torre de Collserola o las tres chimeneas de Sant Adrià del Besòs, donde también se han detectado nidos activos.

Los resultados acumulados desde entonces muestran una recuperación notable. El proyecto de reintroducción ha permitido que, en apenas unas décadas, el halcón peregrino vuelva a formar parte del paisaje de Barcelona, ya no como visitante ocasional, sino con varias parejas reproductoras asentadas y con una población urbana que se va consolidando temporada tras temporada. Ejemplos locales recogen la intensa vida de los halcones peregrinos en distintas provincias españolas.

Convenios, Plan Natura 2030 y ocho parejas reproductoras en la ciudad

Para garantizar la continuidad de este programa, Barcelona ha ido renovando y ampliando los acuerdos entre las distintas instituciones implicadas. En 2025 se firmó un nuevo convenio entre el Instituto Municipal de Parques y Jardines y la Fundación Junta Constructora del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, con el objetivo de asegurar que las parejas de halcones puedan seguir reproduciéndose en condiciones óptimas.

Este acuerdo se suma a otros convenios previos, como el firmado en 2022 entre el Ayuntamiento y la propia basílica, que ya aseguraba la continuidad del proyecto de reintroducción. Gracias a estos marcos de colaboración se coordinan tareas como la instalación de nidos, el seguimiento técnico, la revisión veterinaria puntual y la gestión de posibles incidencias que puedan afectar a la nidificación.

Actualmente, en la ciudad de Barcelona se contabilizan ocho parejas de halcones peregrinos reproductoras, entre las que se incluye la que cría en la Sagrada Familia. Esta red de parejas distribuidas por diferentes puntos del área urbana y periurbana contribuye a diversificar la población y a fortalecer su viabilidad a medio y largo plazo.

La iniciativa de recuperación del halcón peregrino está integrada también en una estrategia municipal más amplia: el Plan Natura 2030 del Ayuntamiento de Barcelona. Este plan busca transformar la ciudad en un entorno más verde y sostenible, favoreciendo la biodiversidad urbana, mejorando los hábitats disponibles y reforzando las condiciones de las especies protegidas que conviven con la ciudadanía.

Dentro de este marco, la presencia de una rapaz como el halcón peregrino tiene un doble valor. Por un lado, actúa como especie emblemática que ayuda a sensibilizar sobre la importancia de conservar la naturaleza incluso en pleno núcleo urbano. Por otro, cumple una función ecológica relevante en el control de poblaciones de otras aves, contribuyendo a un equilibrio más natural en la ciudad.

La vida del nido en directo: la cámara de la Sagrada Familia

Uno de los elementos que más acercan este proyecto a la ciudadanía es la posibilidad de seguir en tiempo real la vida del nido a través de una cámara web instalada en la Sagrada Familia. La webcam emite en directo y permite observar escenas que, de otro modo, quedarían completamente ocultas: la incubación de los huevos, la eclosión de los pollos, la alimentación por parte de los progenitores y los primeros intentos de vuelo.

Este seguimiento en directo convierte a los halcones peregrinos de la Sagrada Familia en protagonistas cotidianos para muchas personas que se conectan desde casa, el trabajo o el móvil. Padres y madres, escuelas, aficionados a la naturaleza y curiosos en general pueden asomarse virtualmente al nido y comprobar cómo evolucionan las crías semana a semana.

El año pasado, por ejemplo, la cámara permitió ver cómo las crías se lanzaban a volar por primera vez hacia finales de mayo, aproximadamente un mes y medio después de nacer. Ese momento, especialmente delicado para la supervivencia de los jóvenes halcones, pudo seguirse paso a paso, ayudando también a los técnicos a estar atentos ante cualquier posible complicación.

Además del interés divulgativo, la webcam tiene una utilidad científica y de gestión. Permite recopilar información sobre los comportamientos de la pareja, los ritmos de alimentación y el desarrollo de los polluelos sin necesidad de intervenir físicamente en el nido, minimizando las molestias a las aves y reduciendo los riesgos de alteración durante el periodo crítico de la cría.

Todo este dispositivo tecnológico, sumado al trabajo de seguimiento de campo y a las medidas de protección del entorno del nido, contribuye a que, año tras año, la reproducción del halcón peregrino en la Sagrada Familia sea un pequeño hito dentro de la vida de la ciudad, seguido por miles de personas y, al mismo tiempo, integrado en la rutina cotidiana del templo y su vecindario.

Con los nuevos pollos que acaban de nacer, la historia del halcón peregrino en la Sagrada Familia y en Barcelona suma un nuevo capítulo. La combinación de esfuerzo institucional, trabajo técnico y participación ciudadana ha permitido que una especie que desapareció en 1973 vuelva a encontrar su sitio en el skyline barcelonés, con nidos activos no solo en el icónico templo, sino también en otros puntos clave como el puerto, Collserola o las chimeneas de Sant Adrià. Lo que hace unas décadas parecía casi imposible se ha convertido en una cita anual: la ciudad vuelve a mirar al cielo para comprobar cómo, un año más, nacen los primeros pollos de halcón peregrino de la temporada.

Related article:
El Mito del Nido Real: ¿Dónde viven los Halcones Peregrinos?