Hámster común

cómo es el hámster común

El hámster común es la visión que tenemos de un hámster cuando pensamos en él. Se trata de un animal rechoncho, de tamaño pequeño o medio y de color dorado o amarillo claro.

Esta descripción es la misma que podría darse de un hámster sirio, y por eso al hámster común se le relaciona con este. Si quieres saber más sobre él, no dudes en leerlo lo siguiente.

Características del hámster común

El hámster común es uno de los roedores más conocidos y relacionados con la imagen que todo el mundo tiene de un hámster. En la actualidad, se les denomina hámster común al hámster sirio o dorado, ya que son los más habituales y los que mejor representan la imagen de este mamífero.

Se trata de un animal que puede medir entre 12 y 18 centímetros. Pesa entre 120 y 180 gramos, siendo la hembra la que es más grande y más gordita que el macho.

Los colores habituales de un hámster común suelen ser el amarillo o el marrón claro, con un pelaje suave y muy denso (tanto corto como largo). En la parte del lomo es más oscuro, mientras que el vientre es clarito o incluso blanco.

En sus patas tiene cuatro dedos y un pulgar. Los primeros están muy desarrollados y sabrá utilizarlos muy bien, con uñas fuertes. Sin embargo, el pulgar no es su fuerte.

Su esperanza de vida es de unos 2-3 años en cautividad. Sin embargo, en estado salvaje, no vive más de 1-2 años.

El comportamiento del hámster común

Como sucede con otros hámsteres, este es un animal que prefiere la soledad. No le gusta estar en la misma jaula con otros ejemplares, ya que puede llegar a atacarlos. Por eso, solo se debe juntar con otro en el momento de la reproducción. Cuando se crían desde pequeños, sí que puede haber una excepción, aunque las peleas también se producirán de vez en cuando.

En cuanto a la docilidad, sí es cierto que son más amigables que otros hámsteres. Pero se les debe domesticar desde pequeños, haciendo que se acostumbren a que los toques y manipules para que no te tengan miedo ni tampoco te ataquen.

De dónde viene el hámster común

El hámster común es originario, como es el hámster sirio, de Siria. Se trata de un animal bastante más fuerte y robusto que otros ejemplares, por eso es más fácil de cuidar ya que aguanta mejor que otros (no es tan delicado).

Además, suele ser más lento que otros, lo que hace que vaya a un ritmo más calmado y eso ayuda a su domesticación.

Cuidados del hámster

Si quieres tener un hámster común como mascota, necesitas conocer cuáles son las necesidades habituales de este animal. Por eso, aquí hacemos un resumen de todas ellas.

La jaula

Para el hámster común se recomienda tener una jaula grande, sobre todo a nivel horizontal, ya que así se sentirá menos estresado y podrás llenarla de ambientes diferentes (zona de deposiciones, zona de alimentación, zona de dormir, zona de juego). De esta manera, siempre hará un sitio donde pueda hacer algo.

Conviene que la separación entre barrotes no sea muy grande para evitar que se escape. Tampoco es recomendable que sea de plástico o similar puesto que el hámster podría morderla y al final escapar. En las tiendas de animales puedes encontrar jaulas ya preparadas para ellos, con algunos juguetes y un sistema sencillo para la limpieza, así que puedes apostar por ellas.

Es importante que la higiene la mantengas al menos cada dos días, y des una limpieza profunda a la jaula al menos 1 vez al mes.

La jaula del hámster común debe estar a una temperatura media de unos 20 grados. El suelo ha de estar cubierto con gravilla o viruta, primero porque así evitas que, si la jaula tiene rejilla abajo, se haga daño en las patas. También porque son animales a los que les gusta revolcarse o escarbar (en este sentido, intenta colocar la jaula en un lugar donde, si tira tierra, comida o grava en el suelo no perjudique tu limpieza).

Aparte de los juguetes, no te olvides de colocar otros elementos como son un bebedero (con cuidado de que este no gotee continuamente ya que puede hacer enfermar a tu mascota), un comedero y una casita donde descansar, ocultarse, etc.

La alimentación del hámster común

La alimentación del hámster común

El hámster común, como muchos otros tipos, es un animal omnívoro, lo que quiere decir que come de todo. Lo único que las proporciones no son iguales para todos los nutrientes; por ejemplo, en el caso de la proteína, esta solo se le da de vez en cuando. Para que te hagas una idea, la dieta de un hámster ha de ser: 5% grasa, 16% proteínas.

La alimentación normal de un hámster común suele contener granos, semillas y frutas o verduras. De tanto en tanto se le puede dar algo de carne (como pollo o pavo) o insectos para aportarle proteínas y también para ayudarle a completar su dieta. Así mismo, puedes pensar en pienso para hámsteres que venden en las tiendas de animales y que vendrían con todas las necesidades nutricionales cubiertas.

En cuanto a la fruta y verdura, hay que evitar darle comida ácida, y la verdura siempre es mejor que sea de hoja verde. En este sentido, lo que más le gustará (y además está permitido) son: manzanas, fresas, plátanos, melocotones, lechuga, calabacín, zanahoria…

A la hora de comer, puedes hacerlo más divertido. En lugar de echarle toda la comida en su comedero, puedes esparcirla por la jaula de tal manera que se debe mover para comer (y así evitas de alguna forma que se vuelva perezoso o que tenga sobrepeso).

Ten cuidado con su afición para almacenar comida (la suele esconder bajo su casa) porque tendrás que vigilar que no guarde demasiada y, en caso de que lo haga, proporcionar menos comida para que no suba de peso.

La reproducción del hámster

Un hámster macho y uno hembra no suele tardar mucho en reproducirse. De hecho, son maduros sexualmente sobre las 8 semanas de vida. En el momento en que lo son, la hembra tiene el celo cada 4-5 días y en cualquier instante puede producirse el encuentro con el macho.

La gestación dura unos 15-20 días. Cuando las crías nacen (una media de 7-10 crías) estas son ciegas y sin pelo. Por eso, dependen absolutamente de la madre, que se puede volver agresiva con el macho y atacarle (por eso se recomienda quitarlo de la jaula justo después del apareamiento). Su desarrollo es bastante rápido y al cabo de una semana ya empiezan a comer sólidos, para, a las 4 semanas, ser ejemplares jóvenes adultos.

En ese momento, conviene separar a los machos ya que la hembra podría atacarles, y las hembras se pueden quedar un poco más de tiempo.


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