Hámster roborovski

hamster roborovski

Si hay un hámster caracterizado por un tamaño pequeño, sin duda ese es el hámster roborovski. Considerado el más pequeño de todos, sus ojitos y las orejitas que tiene, junto con otros aspectos de su cuerpo le hacen adorable, tanto que es uno de los más escogidos como mascota.

Sin embargo, ¿sabes cómo es el hámster roborovski? ¿Qué necesidades debes cubrirle para que se sienta feliz y pueda vivir de manera adecuada en cautividad? Pues hoy te hablamos de este pequeño roedor y de todo lo que debes saber sobre él.

Características del hámster roborovski

Características del hámster roborovski

El hámster roborovski, también conocido como hámster enano de Roborovski, o su nombre científico, Phodopus roborovskii, es un roedor que apenas mide los 5 centímetros y no pesa más de 20 gramos. Si bien, hay algunos ejemplares que pueden medir hasta 9cm aunque no es lo habitual. Se caracteriza por tener una cola corta (de unos 6-11 milímetros) así como unas patas traseras con vello en las plantas.

Tienen un cuerpo rechoncho y redondo donde lo que más destaca son las orejas y los ojos. Estos son redondos y saltones, de color negro pero, si te fijas, verás que tiene unas manchitas blancas que lo hacen adorable cuando mira.

Su pelaje es bastante fino y muy suave. El color principal y predominante del hámster roborovski es el gris y el blanco, pudiendo encontrar también algunos de color crema. Sobre todo, en la zona del dorso, la cola, la boca o incluso la parte inferior de su cuerpo, encontrarás que es más gris que otro color.

Además, como muchos otros hámsteres, dispone de abazones, es decir, de una especie de saco o bolsa en las mejillas del animal para poder almacenar en ellos los alimentos.

La personalidad del hámster roborovski

Debes tener en cuenta que el hámster roborowski, debido a su pequeño tamaño, nos ve como una amenaza, y es normal que se asuste o que no le guste que lo toques. También va a depender de cómo sea el animal, ya que hay algunos que son muy cariñosos y sociables; mientras otros son independientes, asustadizos e incluso son capaces de morderte si metes la mano en su jaula.

Elegir un buen hámster roborovski no es fácil, sobre todo porque has de conocerlo muy bien para saber qué tipo de personalidad va a tener. Pero en general, contarás con un roedor muy activo y animado, aunque difícil de manipular (por su pequeño tamaño, es fácil que se escape). Por eso, hay que tener cuidado a la hora de cuidarlo en cautividad.

Hábitat

El hámster roborovski es originario de Asia. De hecho, es único en su especie porque no se le conocen subespecies. ¿Dónde suele vivir en su hábitat natural? Pues se localiza sobre todo en desiertos y semidesiertos. Se sabe que donde hay una mayor cantidad de estos roedores es en la zona de Mongolia, en Kazajistán, el norte de China o en Tuva, Rusia.

Su vida en libertad consiste en vivir en zonas donde puede construir madrigueras. Estas tienen unos 4 cm de diámetro, por donde entra a una casa de unos 90cm de profundidad, con una parte correspondiente al nido, y después dos o tres habitaciones que estarán llenas de alimentos.

A pesar de que el animal no hiberna, y suele salir a recolectar alimentos por la noche, lo cierto es que su objetivo es el de almacenar comida.

Cuidados para tener un hámster roborovski como mascota

Cuidados para tener un hámster roborovski como mascota

Si te estás planteando tener un hámster roborovski como mascota, entonces te interesa conocer aspectos que influirán en su calidad de vida. Nosotros te los detallamos a continuación

La ‘casa’ del hámster roborovski

Si piensas que un hámster roborovski puede vivir en cualquier tipo de jaula, deberías pensarlo detenidamente. El animal es bastante pequeño, y se caracteriza por ser muy escurridizo y poder meterse por cualquier sitio, por pequeño que sea. Así que su jaula debe ser especial. Y es que las de barrotes no son las más recomendables para este roedor.

Nuestra recomendación es que te decantes por jaulas que tengan las paredes lisas, que sean de plástico o de plexiglás. Además, tienes que asegurarte de que sea a prueba de fugas y que puedas limpiarla fácilmente.

Se recomienda que sea, a pesar de que el animal es muy pequeño, lo más espaciosa posible porque así vivirá mucho mejor. Tampoco debe tener bordes afilados o zonas donde el animal se pueda herir.

Conviene que pongas en la base de la jaula un material absorbente, sobre todo porque el hámster roborovski tiene un olor bastante fuerte. Por ejemplo, puedes usar heno, pellets de aserrín o de papel… No te recomendamos el material de gato o el serrín fino ya que daña la salud del roedor.

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Si colocas la jaula en una zona tranquila, con una temperatura constante y con algunos juegos para entretenerse, además de su pequeña casa (para dormir, refugiarse…), mucho mejor, porque tendrá todo lo necesario. Solo faltará que introduzcas su comedero y un bebedero. Si la jaula es bastante grande, podrías incluir tubos, objetos para que trepe y otros juguetes con los que pueda divertirse y, al mismo tiempo, hacer ejercicio.

La alimentación

En libertad, el hámster roborovski se alimenta de semillas principalmente. Sin embargo, en su dieta también estar presentes los insectos, materia vegetal…

En cautividad, la alimentación de este roedor pasa por semillas principalmente, pero también por incluirle fruta y verdura fresca. Esta ha de retirarse en pocas horas ya que no puedes dejar que se coma algo en mal estado. Si es así, se puede poner en riesgo la salud del animal.

Eso sí, no le des piña, kiwi o cítricos porque no les sienta bien. Tampoco debes abusar de ka fruta porque puede provocarles diabetes por la fructosa que tienen.

Cuidado además con la propensión de engordar. Si notas que tu hámster está más gordito, tendrás que restringirle la comida y «obligarlo» a hacer ejercicio porque no es bueno para su salud tener sobrepeso.

La reproducción del hámster roborovski

La reproducción del hámster roborovski

La época reproductiva del hámster roborovski tiene lugar entre los meses de marzo y septiembre. En ese tiempo, los machos y las hembras estarán más activas y una vez tenga lugar la cópula, la hembra se encargará de preparar su nido. Este lo construyen principalmente de lana de oveja o camello, pero también pueden hacerlo de ramitas y hojas. Durante 20 días se producirá la gestación, momento en que la hembra dará a luz a entre 3 y 9 crías. Al año, es capaz de tener hasta 4 camadas.

Las crías nacen indefensas, porque estarán ciegas, sordas y apenas llegarán a pesar los 2 gramos, además de desprovistas de pelo. Sin embargo, en cuestión de 10-12 días eso cambiará. En ese tiempo ya tendrán pelo. A los 14, abrirán los ojos y podrán oír. Y a los 19 se produce el destete.


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