Iguana verde

iguana verde moviéndose por una rama

Dentro del mundo de los reptiles, la iguana verde es uno de los animales más apreciados por su estilo de vida y por el gran tamaño que alcanza.

Si se va a tener como mascota una iguana verde, conviene conocer todo lo referente a esta especie: cómo es, qué come, cómo se reproduce y qué necesita para desarrollarse y crecer de manera adecuada. A continuación tienes todos estos detalles.

Cómo es la iguana verde

La iguana verde, conocida como iguana común, o su nombre científico, Iguana iguana, es uno de los reptiles más grandes que hay. De hecho, puede alcanzar los dos metros de longitud (dependerá de la humedad del lugar donde vivan). Puede pesar entre 4 y 8 kilos.

Tiene un cuerpo fuerte y las extremidades son bastante largas y robustas, ideales para escalar, ya que son animales que viven en los árboles. Además, dispone de una cola largo, mucho más que su propio cuerpo, que utilizan a modo de látigo defendiéndose con ella.

Lo más característico de la iguana verde es su papada. Esta está situada justo en su garganta y puede extenderla para calentar su cuerpo cuando está tomando el sol. Además de esta, también en la parte superior de su cuerpo tiene una cresta que recorre todo su cuerpo. Esta está formada por espinas que usa como defensa ante depredadores, pero también para calentar su cuerpo o refrescarlo.

A pesar de que la iguana verde se piensa que es de ese color, lo cierto es que puede tener otras tonalidades que pasan por toda la cromática del verde hasta el marrón. Esto depende de la temperatura que haga, del lugar donde viva, de su estado de ánimo, de su salud y también de la edad.

Aparte de sus ojos, tiene un «ojo parietal» situado en la parte superior del cráneo. No puede ver con este ojo, pero sí lo utiliza para buscar la luz solar y también como «sexto sentido» si algún depredador se acerca.

El comportamiento de la iguana verde

comportamiento tranquilo de la iguana verde

En cuanto a su comportamiento, la iguana verde es uno de los animales más tranquilos, razón por la que muchos la escogen como mascota. Algunos pueden pensar que son animales «aburridos» debido a que se pasarán la mayor parte del tiempo tomando el sol o comiendo, pero lo cierto es que no hacen mucho más.

Si lo tienes desde joven, sí puede socializarse y que pueda salir de su casa sin que sea un peligro, ya que, cuando se siente amenazado, suele quedarse inmóvil y rara vez ataca. Sin embargo, no convive bien con varios animales en un mismo terrario debido a su territorialidad (salvo que hayan crecido juntos).

Dónde vive

La iguana verde es oriunda del continente americano, más concretamente de América tanto central como de Latinoamérica. El mayor número de reptiles de esta especie suele encontrarse por la zona de México, Brasil o en ciudades como Texas, Florida, etc.

Suelen vivir en lugares donde se les garantice una temperatura alta, por lo que buscan zonas tropicales o donde pueda darles el sol. Además, viven en los árboles y muy pocas veces se las ve en el suelo (salvo para dejar los huevos o bien si llueve mucho). También buscan zonas donde haya cerca agua.

El cuidado de la iguana verde

El cuidado de la iguana verde

La iguana verde, como muchos otros reptiles, necesitan una serie de cuidados para mantener su salud y bienestar alto. Por ello, hemos destacado a continuación los puntos más importantes de esta especie.

El terrario

Se debe tener en cuenta que una iguana verde puede crecer mucho, por lo que se recomienda un terrario bastante grande donde pueda vivir, desarrollarse y estar bien. Sin embargo, aparte de su “casa”, es recomendable que se tengan en cuenta algunos aspectos importantes.

Uno de ellos es la temperatura. La iguana verde es un animal de sangre fría y la temperatura necesita regularla con una fuente de calor, ya que, de lo contrario, puede enfermar fácilmente. En este caso, esta especie necesita un lugar que tenga una temperatura entre los 24 y los 30 grados centígrados, siendo el ideal los 28 grados. Si la temperatura baja, es propenso a coger resfriados o a debilitarse.

Para conseguir una temperatura constante se puede hacer uso de las lámparas, como las de cerámica, las diurnas o las infrarrojas, o bien las mantas térmicas, cables o incluso piedras térmicas. Eso sí, es necesario colocar varias temperaturas (siempre en el rango que se siente cómodo) para que el animal se mueva según tenga más o menos frío.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es la iluminación. La iguana verde requiere de luces ultravioletas porque con ellas pueden asimilar el calcio y las vitaminas. Que la iguana esté en un lugar donde le da el sol no excluye este tipo de luz, ya que, de no tenerla, puede tener complicaciones en sus huesos (deformidades, fracturas, fragilidad, etc.).

Alimentación de la iguana verde

Una iguana verde, como el resto de las iguanas, es un animal herbívoro por lo que come hierbas, verduras, fruta, hortalizas, etc. Estando en su hábitat natural comen brotes de plantas, plantas y sí, también algunos insectos, pero no es lo habitual cuando están en cautividad, porque podrían sentarle mal.

Así, una iguana verde debería comer verduras como serían la col china, champiñones, escarolas, judías verdes, guisantes, coliflores, lechugas, etc.; frutas, como manzanas, mangos, uvas, kiwis, fresas, higos…; y hierbas, como diente de león, trébol, canónigos, etc. De vez en cuando, para complementarle la dieta, podrías darle un poco de pienso especial para iguanas.

Además, se recomienda darles algún suplemento, vitaminas o calcio extra, sobre todo si la iguana verde es joven aún. Esto les ayuda a que reciban todo el aporte vitamínico y de calcio que necesitan.

Por supuesto, tampoco puede faltarles el agua ya que son animales que suelen beber a menudo y la necesitan.

Reproducción

la reproducción de la iguana verde

La época de reproducción de la iguana verde se produce en la estación de otoño. En esa época, es la hembra la que escoge a la pareja para aparearse, normalmente aquellos con los colores más vivos y brillantes, si bien hay formas de atraer la atención de la hembra además de los colores, como son los movimientos de la cabeza o del cuerpo entero.

Mientras se produce el apareamiento, el macho desarrolla una actitud agresiva, pudiendo incluso morder a la hembra o hacerle daño. Sin embargo, una vez termina, vuelve a tener un carácter normal.

La gestación de la iguana verde es de dos meses. Tras ese periodo, la hembra suele buscar un lugar cálido para dejar una media de entre 12 y 30 huevos. Las crías nacen poco después, midiendo entre 17 y 25 centímetros de largo, pero no se ocupan los padres de ellas sino que se deben defender por sí mismas.

Enfermedades

Existen varias enfermedades que pueden afectar a la iguana verde. Una de las más habituales es la descalcificación de sus huesos, provocada por una falta de calcio y vitamina D3. Esto se puede solucionar con suplementos de calcio y vitaminas así como con la utilizar de bombillas ultravioletas que le ayudan a asimilar el calcio que toman, endureciendo así los huesos y eliminando el problema.

Otra situación por la que puede pasar la iguana es la presencia de parásitos, normalmente por una mala higiene y/o una mala alimentación. Falta de vitaminas, quemaduras, infecciones, desgarramientos (o heridas) son otras de las enfermedades que hay que tener en cuenta. En general, todas ellas se pueden detectar rápido si se observa a diario a la iguana.


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