- Confirmada circulación del virus del Nilo en mosquitos en varios puntos de Sevilla, Huelva y Almería, con municipios en alerta.
- Sin casos humanos confirmados: 259 análisis negativos y vigilancia reforzada en personas, équidos y aves.
- 191 trampas activas, inspecciones municipales y tratamientos programados; áreas con alta densidad de mosquitos identificadas.
- La OMS respalda repelentes espaciales (eficacia del 56%); recomendaciones de prevención en hogares y exteriores.

Con el repunte de temperaturas, las poblaciones de mosquitos se disparan y la atención sanitaria se centra en su papel como vectores. En el sur peninsular, la red de vigilancia ha confirmado circulación del virus del Nilo occidental en mosquitos, lo que ha activado distintos niveles de alerta y medidas preventivas.
Aunque se han detectado positivos en trampas entomológicas, no hay casos confirmados en humanos y los análisis practicados hasta la fecha han resultado negativos. Las autoridades autonómicas mantienen operativos de control y campañas informativas, mientras los municipios intensifican tratamientos contra mosquitos y el seguimiento en zonas de riesgo.
Mapa de detecciones y niveles de riesgo

La Junta de Andalucía ha comunicado detección de virus del Nilo en mosquitos en diversos puntos de la provincia de Sevilla y en localidades almerienses. El municipio sevillano de El Pedroso ha sido declarado área en alerta tras confirmar VNO en ejemplares de Culex perexiguus, con una duración mínima de cuatro semanas salvo nuevas capturas positivas.
En Lebrija (Sevilla) se ha confirmado circulación en una trampa situada a más de 1,5 kilómetros del núcleo urbano, manteniéndose el municipio en nivel de riesgo alto. También se registran detecciones en El Castillo de las Guardas y Moguer (Huelva), todos ellos con vigilancia reforzada y tratamientos entomológicos intensificados en áreas de cría y refugio de adultos.
En Almería, Pulpí y Mojácar continúan como áreas en alerta tras nuevas capturas positivas, mientras que Castilblanco de los Arroyos (Sevilla) y Zurgena (Almería) han levantado la alerta tras cuatro semanas sin detecciones, si bien permanecen en riesgo alto durante la temporada.
Respecto a la abundancia de mosquitos, el sistema de vigilancia señala densidades muy elevadas en La Puebla del Río (Dehesa de Abajo, Cañada de los Pájaros, Brazo del Este y casco urbano), Gerena, Coria del Río e Isla Mayor, todas en Sevilla; nivel alto en Los Barrios (Cádiz), Guadalcázar (Córdoba), Málaga, Palomares del Río y Los Palacios y Villafranca, y nivel moderado en varios municipios de Almería, Cádiz, Córdoba, Jaén, Málaga y Sevilla, entre ellos Pulpí, Vejer, La Carlota, La Rambla, Arquillos, La Carolina, Lopera, Las Navas de San Juan, Alhaurín de la Torre, Cártama, Benacazón, La Luisiana, La Puebla de los Infantes, Lebrija, Guillena, Utrera y Villamanrique de la Condesa.
Medidas y vigilancia en marcha

El Programa andaluz de Vigilancia y Control Integral de Vectores mantiene 191 trampas distribuidas en el territorio, con una monitorización continua de densidades y positividad. Hasta la fecha, 259 estudios de laboratorio en humanos han resultado negativos, y en los últimos días tampoco se han confirmado nuevos casos en équidos ni aves.
Desde marzo, más de 400 inspectores de Salud Pública han realizado casi 2.000 verificaciones del control vectorial en municipios y los equipos locales han impartido formación a decenas de miles de personas para mejorar la prevención comunitaria. Además, se ha habilitado un cuadro de evolución de la densidad de mosquitos por trampa consultable en la web autonómica.
Los ayuntamientos y diputaciones deben aumentar tratamientos larvicidas y adulticidas en núcleos urbanos y radios de hasta 1,5 km en áreas catalogadas como focos, a la vez que se refuerzan las acciones de comunicación a la ciudadanía a través de farmacias y servicios de enfermería.
Situación en Murcia y antecedentes recientes

La Región de Murcia permanece en alerta preventiva por su proximidad con las detecciones de Almería y condiciones ambientales similares. De momento no se han confirmado positivos en sus controles, aunque expertos recuerdan que pueden existir mosquitos infectados fuera del radar y se mantiene la toma de muestras.
En Murcia se realizan PCR en mosquitos para descartar VNO en Culex y dengue en Aedes, tras precedentes como el brote autóctono de dengue de 2018 (cinco casos) y otro en Tarragona en 2024 (ocho casos). En 2023 se detectó virus Usutu en Cartagena y Mazarrón, sin afectación humana.
España registró los primeros casos humanos de fiebre del Nilo en 2010 y, desde 2020, se han producido brotes más relevantes. El año pasado se notificaron 157 casos en humanos y una decena de fallecimientos, mayoritariamente en el oeste andaluz; este verano, no se han confirmado casos en Andalucía hasta el momento.
Transmisión y síntomas: lo que conviene saber

Los mosquitos del género Culex actúan como vectores del virus del Nilo: se infectan al picar a aves portadoras y pueden transmitirlo después a humanos y otros mamíferos, como los caballos. En la mayoría de personas, la infección es asintomática, lo que dificulta su detección comunitaria.
Cuando hay síntomas, suelen presentarse fiebre, cefalea, cansancio, mialgias, diarrea o exantema. En menos del 1% de los casos aparecen complicaciones graves (por ejemplo, meningoencefalitis), especialmente en personas mayores o con inmunosupresión, por lo que los grupos vulnerables deben extremar precauciones.
Tratamientos locales y restricciones temporales

En zonas costeras con marismas y humedales se han programado tratamientos frente a mosquito adulto ajustados a ciclos mareales y a factores climáticos. En uno de los dispositivos anunciados, se intervendrá los días 2 y 3 de septiembre, en franjas de 8:30–10:30 y 19:30–21:30, con restricción de paso de personas y animales durante 12 horas en las áreas tratadas.
Estas actuaciones se complementan con labores continuadas en jardines, marismas e imbornales, dentro de los planes municipales. Las administraciones piden a la ciudadanía seguir las recomendaciones de autoprotección —especialmente en horarios de máxima actividad del mosquito— para reducir el riesgo de picaduras.
Nuevas herramientas y consejos de prevención

La Organización Mundial de la Salud ha recomendado recientemente el uso de repelentes espaciales contra mosquitos, tras una revisión publicada en The Lancet que confirma una protección del 56% frente a malaria y otros arbovirus, incluido el virus del Nilo occidental. Estos dispositivos liberan sustancias activas (como transflutrina) al aire, son ligeros y de fácil uso, y cubren carencias de mosquiteras o repelentes tópicos.
Entre los productos precalificados por la OMS figuran Mosquito Shield (en torno a 30 días) y Guardian (hasta un año), y también se comercializan opciones con protección de varias semanas en entornos domésticos. La recomendación facilita su financiación en países endémicos, mientras regiones como la nuestra los contemplan como complemento a redes, ropa que cubra la piel y control ambiental.
Como pautas básicas, conviene evitar el agua estancada (platos de macetas, bebederos, canalones), mantener la basura cerrada, colocar mosquiteras en puertas y ventanas y considerar plantas aromáticas como albahaca, citronela o lavanda. La evidencia sugiere, además, que la atracción visual puede modularse usando colores de longitud de onda corta (como azules o violetas) y evitando rojos, naranjas o negros cuando concurren señales olfativas.
El escenario actual combina detecciones en mosquitos sin casos humanos, un despliegue intenso de trampas y tratamientos en municipios andaluces y un refuerzo de medidas preventivas en el ámbito doméstico. Con vigilancia, información y colaboración ciudadana, el riesgo puede mitigarse mientras avanza la temporada.