- La Diputación de Castellón adelanta la campaña contra los mosquitos tras los últimos episodios de lluvia.
- Se aplican tratamientos larvicidas biológicos con Bacillus thuringiensis en zonas de marjal y áreas críticas.
- La coordinación con los ayuntamientos del litoral y del interior es clave para limpiar acequias y focos de cría.
- Se promueven campañas de concienciación ciudadana para reducir los criaderos en espacios privados y comunitarios.

La Diputación Provincial de Castellón ha decidido adelantar este año su campaña contra los mosquitos para evitar que la situación se complique cuando suban las temperaturas. Las lluvias abundantes de las últimas semanas han dejado agua acumulada en marjales y otros puntos sensibles, lo que incrementa el riesgo de que estos insectos encuentren las condiciones perfectas para reproducirse.
Desde el área de Medio Natural se insiste en que la clave está en actuar sobre las primeras fases del ciclo biológico del mosquito, es decir, cuando todavía son larvas y no han llegado al estado adulto. Con esta estrategia, la institución provincial pretende reducir al máximo las molestias a la población y prevenir posibles problemas de salud pública antes de la llegada del buen tiempo.
Adelanto de la campaña tras las lluvias en la provincia
La Diputación ha explicado que las precipitaciones recientes han inundado parcialmente las zonas de marjal, consideradas históricamente como puntos críticos para la presencia de mosquitos en Castellón. Aunque las temperaturas actuales aún no son las más propicias para un aumento masivo de algunas especies, ya se han detectado larvas en niveles bajos y en focos muy localizados, sobre todo en el sur de la provincia.
El diputado de Medio Natural, José María Andrés, ha recalcado que la anticipación es fundamental para que el problema no se dispare en primavera. Según ha indicado, si se corta el desarrollo de las larvas en los primeros estadios, se evita que emerjan mosquitos adultos en grandes cantidades, algo que después resulta mucho más difícil y costoso de controlar.
En este sentido, el servicio provincial de control de mosquitos ha puesto ya en marcha tratamientos preventivos en las zonas más sensibles. Estas primeras actuaciones se basan en las revisiones y muestreos realizados por los equipos técnicos, que periódicamente inspeccionan acequias, balsas, marjales y áreas encharcadas para detectar la presencia de larvas.
La institución remarca que la campaña se concibe como un trabajo continuo a lo largo de todo el año, que se intensifica en momentos clave como el actual, tras episodios de lluvia. No se trata de medidas puntuales, sino de un plan de vigilancia y actuación constante en la provincia de Castellón, adaptado a la evolución de las condiciones meteorológicas y a la aparición de nuevos focos.

Tratamientos larvicidas biológicos en marjales y áreas críticas
Ante la detección de primeras larvas de mosquito en puntos concretos y con baja densidad, la Diputación ha comenzado a aplicar tratamientos larvicidas con Bacillus thuringiensis. Se trata de un producto de origen biológico ampliamente utilizado en España y en otros países europeos para controlar las poblaciones larvarias sin dañar de forma significativa al resto del ecosistema.
Este tipo de tratamiento se centra en las fases iniciales del mosquito, cuando todavía se encuentra en el agua. Al actuar sobre las larvas, se consigue bloquear la aparición de nuevas generaciones de adultos, reduciendo tanto las molestias por picaduras como la posible transmisión de enfermedades asociadas a estos insectos.
Los técnicos recuerdan que las zonas de marjal, acequias y áreas encharcadas tras las lluvias son el hábitat ideal para que los mosquitos depositen sus huevos. Por eso, el esfuerzo se concentra especialmente en estos enclaves, donde la combinación de agua estancada y temperaturas suaves favorece el desarrollo de las larvas.
El diputado de Medio Natural ha insistido en que es imprescindible mantener un trabajo constante y anticipado, sin esperar a que las quejas ciudadanas o las plagas ya estén muy extendidas. Una vez que se dispara la presencia de mosquitos adultos, el margen de maniobra se reduce y los tratamientos resultan menos eficaces y más complejos de aplicar.
Colaboración con los ayuntamientos para limpiar acequias y focos de cría
La Diputación subraya que no puede abordar sola la lucha contra los mosquitos en toda la provincia, por lo que la colaboración con los ayuntamientos resulta clave. De hecho, durante el mes de febrero se han iniciado reuniones de coordinación con los municipios de la franja litoral, donde la combinación de humedales, marjales y urbanizaciones próximas al mar agrava el problema en determinadas épocas del año.
En estos encuentros se está trabajando para coordinar las actuaciones del servicio provincial con las brigadas municipales, de forma que la respuesta sea lo más eficaz posible. Una de las principales recomendaciones es mantener limpias las acequias, canales de riego y puntos de drenaje, ya que la acumulación de vegetación y residuos favorece el estancamiento del agua.
Los responsables provinciales han trasladado a los ayuntamientos la necesidad de revisar periódicamente imbornales, pequeñas balsas, cunetas y zonas de difícil acceso, donde a menudo se generan criaderos que pasan desapercibidos. Además, se está promoviendo que los municipios incluyan en sus planes de mantenimiento actuaciones específicas ligadas a la prevención de mosquitos.
El objetivo de esta coordinación es que las intervenciones no se limiten a momentos puntuales, sino que formen parte de una estrategia conjunta y sostenida en el tiempo. De este modo, se busca que tanto la Diputación como los ayuntamientos compartan información, prioricen zonas de riesgo y actúen de manera sincronizada ante cualquier repunte.
Concienciación ciudadana y papel de la población
Junto a las tareas técnicas, la Diputación de Castellón insiste en la importancia de implicar a la ciudadanía en la campaña contra los mosquitos. Muchas veces, parte del problema se origina en espacios privados o comunitarios, como patios, jardines, terrazas o zonas comunes de urbanizaciones, donde quedan recipientes con agua acumulada sin que se les preste atención.
Por ello, desde el servicio provincial y los ayuntamientos se están promoviendo acciones de información y sensibilización para recordar algunas pautas básicas. Entre ellas destacan vaciar o cubrir recipientes que puedan acumular agua de lluvia, revisar platos de macetas, cambiar con frecuencia el agua de bebederos de animales o mantener piscinas y estanques correctamente tratados.
Los técnicos recuerdan que pequeños volúmenes de agua pueden ser suficientes para que el mosquito complete su ciclo, de modo que una vigilancia mínima en casa o en comunidades de vecinos puede marcar la diferencia. La idea es que las medidas públicas se complementen con gestos cotidianos por parte de los residentes en la provincia.
La Diputación insiste en que no se trata de generar alarma, sino de asumir que la lucha contra los mosquitos es una tarea compartida en la que cada parte tiene su responsabilidad: las administraciones, a través de los tratamientos y la coordinación institucional; y la ciudadanía, evitando que se formen focos de cría en su entorno más cercano.
Un trabajo continuado para proteger el bienestar en Castellón
Desde la institución provincial se recalca que la lucha contra los mosquitos en Castellón se desarrolla de forma diaria, con especial refuerzo en los períodos posteriores a episodios de lluvia y en los meses de mayor actividad de estos insectos. La idea es anticiparse al problema antes de que se note de forma masiva en las calles y zonas residenciales.
El diputado José María Andrés ha señalado que la actuación temprana, los tratamientos biológicos en marjales y la colaboración con los ayuntamientos permiten minimizar las molestias a la población y reducir el impacto de los mosquitos en el día a día. Del mismo modo, ha puesto en valor el trabajo de los equipos técnicos que vigilan los puntos más sensibles y ajustan las intervenciones según la evolución de las condiciones climáticas.
Con este enfoque, la Diputación pretende que la campaña de este año sea especialmente efectiva tras las abundantes lluvias, evitando que el agua acumulada se convierta en un problema cuando suban las temperaturas. El mensaje que se lanza es claro: cuanto antes se actúe sobre las larvas y se mantengan limpios los puntos de riesgo, menores serán las molestias por mosquitos en los próximos meses.
La estrategia provincial se apoya, por tanto, en tres pilares fundamentales: prevención temprana, coordinación institucional y concienciación ciudadana. Si estos elementos se mantienen en el tiempo y se refuerzan tras cada episodio de lluvias, la provincia de Castellón podrá afrontar con mayores garantías las temporadas de mayor presencia de mosquitos y proteger mejor la calidad de vida de sus vecinos.