La gripe aviar arrasa a las hembras de elefantes marinos en Georgia del Sur

Última actualización: 17 noviembre 2025
  • Colapso sin precedentes: hasta un 47% menos de hembras en colonias clave y unas 53.000 ausentes en 2024.
  • Variante H5N1 2.3.4.4b y evidencia de transmisión entre mamíferos en brotes previos.
  • Impacto generacional: crías desatendidas y caída drástica del éxito reproductor.
  • BAS y CSIC piden más recursos para vigilancia, con riesgo humano considerado bajo por la OMS.

gripe aviar en elefantes marinos

Una ola de gripe aviar H5N1 altamente patógena ha golpeado con fuerza la mayor colonia mundial de elefantes marinos del sur en Georgia del Sur, un territorio británico en el Atlántico Sur. Los conteos más recientes indican que casi la mitad de las hembras reproductoras no acudieron a las playas en la última temporada, un descenso sin precedentes para la especie.

La alerta procede del British Antarctic Survey y de equipos científicos europeos, con participación española del CSIC, que han documentado un desplome abrupto durante 2024. En términos absolutos, se estima que más de 53.000 hembras faltaron a la cita reproductiva, una cifra que investigadores describen como “estremecedora” por su velocidad y magnitud.

elefantes marinos en Península Valdés por la gripe aviar
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Cronología y salto del virus hasta el Atlántico Sur

impacto de la gripe aviar en colonias de elefantes marinos

La historia reciente del H5N1 se remonta a 1996 en Asia, pero el punto de inflexión llegó con la variante 2.3.4.4b, que emergió en 2020 y desató mortandades masivas de aves. Solo en 2022, el patógeno causó o forzó el sacrificio de casi 150 millones de aves en 84 países, un indicador del potencial de expansión que preparó el terreno para su llegada a ecosistemas polares.

El 16 de septiembre de 2023, un petrel gigante enfermo en la vecina Isla Pájaro anticipó la entrada de la gripe aviar en la puerta de la Antártida. A partir de ahí, el virus se detectó ampliamente en la región, con campañas de muestreo que hallaron presencia en uno de cada cuatro animales analizados en trayectos por la península antártica a comienzos de 2024.

En paralelo, la evidencia acumulada en brotes de Sudamérica, como el de Península Valdés (Argentina), sugiere que el H5N1 pudo transmitirse entre mamíferos marinos, favorecido por colonias densas y sincronizadas. En aquel episodio se estimaron unas 17.000 bajas en pocas semanas y la pérdida de más del 95% de las crías, un patrón que ahora inquieta a los equipos en Georgia del Sur.

Los expertos recuerdan que, aunque la OMS mantiene bajo el riesgo para la población general, un virus altamente patógeno circulando y adaptándose en mamíferos es un escenario que exige vigilancia fina. El seguimiento genómico busca reconstruir la ruta del patógeno y detectar mutaciones de interés sanitario y ecológico.

Golpe demográfico y consecuencias para la especie

colonias de elefantes marinos afectadas por gripe aviar

Para estimar el impacto, los equipos recurrieron a drones y recuentos aéreos en tres playas clave —St Andrews Bay, Hound Bay y Gold Harbour— durante las temporadas de 2022 y 2024. El análisis revela un descenso del 47% de hembras en esas colonias en dos años y una caída del 33,7% respecto a la media a largo plazo, según la serie histórica.

Extrapolando a toda la isla, la ausencia rondaría las 53.000 hembras, un mazazo demográfico que preocupa porque Georgia del Sur concentra alrededor del 54% de la población reproductora mundial de la especie. Hace apenas dos décadas el censo global rondaba los 700.000 ejemplares, lo que subraya la magnitud del retroceso si la tendencia se mantiene.

Los científicos apuntan a un cóctel de factores que explican la gravedad del episodio: colonias muy densas, sincronía reproductiva y posible transmisión por aerosoles entre individuos favorecen una difusión explosiva del virus. Cambios ambientales locales pueden añadir presión, pero las oscilaciones naturales rara vez superan el 10%, lejos del desplome observado.

Además de la mortalidad directa, se sospecha un efecto colateral crítico: el estrés fisiológico en hembras enfermas habría provocado abandono prematuro de crías, con una caída del éxito reproductor que compromete varias cohortes. Dado que las hembras pueden vivir más de 20 años y pesan hasta cuatro toneladas, la pérdida de reproductoras tiene un coste poblacional difícil de recuperar a corto plazo.

El trabajo científico, publicado en Communications Biology, continúa con la lectura del material genético del virus para trazar su expansión y cambios. Tanto el British Antarctic Survey como equipos del CSIC reclaman recursos estables para monitoreo continuo, muestreos coordinados y protocolos que permitan evaluar a tiempo la evolución del brote y sus efectos a largo plazo.

El panorama que dibujan los datos es claro: un linaje H5N1 muy agresivo ha irrumpido en los mamíferos marinos y ha truncado de golpe la estructura reproductiva de la mayor colonia de elefantes marinos del planeta. Con miles de hembras ausentes y crías sin atención, el desafío científico y de conservación requiere más vigilancia, coordinación internacional y financiación sostenida y medidas que refuercen la protección de los elefantes marinos para evitar que el daño se perpetúe en los próximos ciclos.