La planta de moscas estériles contra el gusano barrenador estará lista en dos meses

Última actualización: 11 marzo 2026
  • La planta de producción de moscas estériles en Metapa, Chiapas, estará terminada en unos dos meses.
  • El proyecto forma parte de la estrategia para erradicar el gusano barrenador que afecta al ganado.
  • Estados Unidos aporta recursos económicos y mantiene cerrada la frontera al ganado mexicano mientras se controla la plaga.
  • Programas como Sembrando Vida apoyan con la colocación de trampas y medidas complementarias en el campo.

planta de moscas esteriles contra el gusano barrenador

La construcción de una planta de producción de moscas estériles para combatir el gusano barrenador entra en su fase final y se prevé que esté lista en aproximadamente dos meses. Este complejo, ubicado en el municipio de Metapa de Domínguez, en el estado de Chiapas, se ha convertido en una de las piezas centrales de la estrategia para contener la plaga que afecta al ganado.

Según ha explicado la presidenta Claudia Sheinbaum en distintas comparecencias públicas, la llamada “fábrica de moscas” será un punto clave para reducir la población del insecto, un parásito que provoca graves lesiones en reses y otros animales de producción, con un fuerte impacto económico para el sector ganadero.

Una planta estratégica en Chiapas contra el gusano barrenador

La instalación de esta planta en Metapa, Chiapas, responde a la necesidad de producir de forma masiva moscas estériles que, al ser liberadas en las zonas afectadas, interrumpan el ciclo reproductivo del insecto que transmite la plaga. La mandataria ha reiterado que la obra está prácticamente terminada y que el plazo estimado para su conclusión es de unos dos meses.

Esta infraestructura se inserta en una estrategia más amplia para erradicar el gusano barrenador que ha llevado al cierre de la frontera de Estados Unidos al ganado mexicano. La medida, vigente desde hace más de un año, se adoptó como respuesta a la detección de la plaga en diferentes estados ganaderos, lo que ha obligado a replantear las políticas de sanidad animal.

Una vez que la planta inicie operaciones, se espera que la liberación sistemática de moscas estériles contribuya a disminuir de manera sostenida la presencia del gusano barrenador, con efectos directos en la sanidad del hato ganadero y en la confianza de los socios comerciales internacionales.

La presidenta ha subrayado en varias ocasiones que México ya ha cumplido con los protocolos técnicos y con la construcción de la infraestructura comprometida, incluida esta planta, y que ahora la eventual reapertura de la frontera al ganado corresponde a la decisión de las autoridades estadounidenses.

Además de su función sanitaria, la puesta en marcha de la planta en Chiapas se percibe como un elemento de estabilidad para la economía rural, ya que forma parte de una política pública que busca sostener la producción de carne, tanto para consumo nacional como con vistas a futuras exportaciones.

Cooperación con Estados Unidos y cierre de la frontera

Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es la participación financiera y técnica del Gobierno de Estados Unidos. La propia presidenta ha confirmado que el país vecino aporta recursos económicos para la construcción y operación de la planta de moscas estériles, en línea con los acuerdos alcanzados el año anterior.

Esta colaboración se produce en un contexto complejo: la frontera estadounidense permanece cerrada a la exportación de ganado mexicano debido a la presencia del gusano barrenador. Aunque México ha reforzado sus medidas de control y prevención, la decisión de normalizar el comercio de carne y reses vivas recae exclusivamente en Washington.

Sheinbaum ha insistido en que las autoridades mexicanas siguen en diálogo con el Gobierno estadounidense para demostrar los avances en el combate a la plaga y en la mejora de las condiciones sanitarias del ganado, pero ha dejado claro que el levantamiento de las restricciones es competencia del país vecino.

Pese a este cierre, el Ejecutivo federal destaca que el sector ganadero ha conseguido colocarse en el mercado interno. Ganaderos de distintos estados han orientado una mayor parte de su producción al consumo nacional, lo que ha permitido que, a pesar de las dificultades, el negocio de la carne se mantenga activo.

La presidenta ha llegado a señalar que, aun con la frontera cerrada, los productores han logrado mantener ventas e incluso ver un incremento en los precios, lo que ha amortiguado parcialmente el impacto económico del veto sanitario.

La técnica de las moscas estériles: cómo funciona la estrategia

El corazón de la iniciativa es la técnica de liberación de moscas estériles, una herramienta ya utilizada en otros programas de control de plagas. En la práctica, se crían masivamente moscas que luego son esterilizadas y liberadas en las zonas donde el gusano barrenador está presente.

Al mezclarse con la población silvestre, estas moscas estériles compiten por las parejas y reducen drásticamente la probabilidad de que se formen larvas viables, lo que, con el tiempo, disminuye de manera considerable la población del parásito responsable de la enfermedad en el ganado.

Sheinbaum ha explicado que la nueva planta en Metapa permitirá producir y liberar un volumen suficiente de moscas estériles como para que el método tenga un impacto real en los estados afectados. El objetivo es pasar de acciones puntuales a un programa permanente y de gran escala.

La estrategia no se limita a la liberación de insectos; también incluye la colocación de trampas para capturar moscas y reducir su número de forma complementaria. Esta combinación de métodos busca atacar la plaga desde distintos frentes y acelerar los resultados.

Desde el Gobierno federal se enfatiza que se trata de medidas de control relativamente sencillas, pero probadas como eficaces en la lucha contra plagas similares, siempre que se mantenga la constancia y la coordinación entre las instituciones y los productores.

El papel de Sembrando Vida y las trampas en el campo

En paralelo a la construcción de la planta, el Ejecutivo ha involucrado al programa Sembrando Vida en la implementación de trampas en las zonas rurales. Los equipos vinculados a este programa social colaboran con los productores en la fabricación y colocación de dispositivos que capturan las moscas antes de que puedan reproducirse.

La presidenta ha detallado que se trata de trampas sencillas, que no requieren una tecnología compleja, pero que, bien distribuidas, ayudan a disminuir de forma apreciable el número de insectos en las áreas ganaderas.

Esta participación de Sembrando Vida se suma a su objetivo original de apoyar a agricultores y comunidades rurales mediante sistemas productivos agroforestales, lo que convierte al programa en una herramienta de doble propósito: mejorar el bienestar en el campo y reforzar la sanidad animal.

Las autoridades han remarcado que las trampas funcionan como un complemento esencial a la liberación de moscas estériles: mientras éstas cortan el ciclo reproductivo, las trampas capturan ejemplares y reducen la presencia inmediata del insecto en los alrededores del ganado.

De este modo, se configura un esquema en el que las acciones comunitarias en el territorio se coordinan con la infraestructura científica y técnica de la planta de Chiapas, tratando de abarcar tanto la prevención como el control directo de la plaga.

Impacto en la ganadería y adaptación del mercado interno

El brote de gusano barrenador ha tenido consecuencias claras para la ganadería mexicana, especialmente por el cierre de la frontera estadounidense. Sin embargo, la respuesta de los productores y del propio mercado interno ha evitado un escenario aún más crítico.

La presidenta ha reconocido que, a pesar del veto a la exportación, los ganaderos han logrado recolocar su producción dentro del país. La carne que antes se destinaba a Estados Unidos se ha orientado al consumo nacional, lo que ha permitido conservar puestos de trabajo y actividad económica en las regiones ganaderas.

En sus declaraciones, Sheinbaum ha mencionado que los precios de la carne han registrado incrementos, algo que, si bien al consumidor le puede resultar poco alentador, ha supuesto un cierto alivio para los productores, que han podido seguir operando e invirtiendo en medidas sanitarias.

El Gobierno federal, por su parte, trabaja con estados ganaderos como Sonora, Durango y Coahuila en el desarrollo de centros integrales de producción de carne con estándares de exportación, de modo que, una vez superada la crisis sanitaria, el sector esté en condiciones de retomar e incluso ampliar sus mercados externos.

Estas iniciativas buscan que la ganadería no solo supere el bache provocado por el gusano barrenador, sino que salga fortalecida en términos de bioseguridad, trazabilidad y diversificación de destinos comerciales.

Perspectivas a corto plazo para el control de la plaga

Con la planta de moscas estériles prácticamente terminada, el horizonte inmediato pasa por poner en marcha la producción y coordinar la liberación de insectos en las regiones con mayor incidencia de la plaga. Los primeros meses de funcionamiento serán clave para calibrar la eficacia del programa y ajustar las operaciones.

Las autoridades federales subrayan que la erradicación del gusano barrenador no será inmediata, ya que se trata de un proceso que requiere tiempo, seguimiento y continuidad en las acciones de control. Sin embargo, confían en que la combinación de la nueva planta, las trampas en el campo y la cooperación internacional permita reducir de forma progresiva los casos.

Aunque el proyecto tiene su núcleo en México, su impacto se extiende al ámbito regional: un control efectivo del gusano barrenador es también un factor de estabilidad para los flujos comerciales con Estados Unidos y, por extensión, para la cadena de suministro de carne que abastece a otros mercados.

De cara al futuro, no se descarta que , ya sea mediante nuevas plantas o a través de convenios para el envío de moscas estériles producidas en Metapa.

Aunque aún quedan decisiones por tomar en el terreno diplomático y comercial, el avance en la planta de moscas estériles y en las distintas medidas de campo muestra una hoja de ruta bastante definida: reforzar la sanidad del ganado, recuperar la confianza de los socios externos y sostener la actividad económica de las comunidades rurales mientras se deja atrás el impacto del gusano barrenador.

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