México importará 110 millones de moscas estériles para frenar el gusano barrenador del ganado

Última actualización: 10 febrero 2026
  • El gobierno de México recurrirá a la importación de hasta 110 millones de moscas estériles para combatir al gusano barrenador del ganado.
  • El programa se basa en la técnica del insecto estéril, un método de control biológico no tóxico y respetuoso con el medio ambiente.
  • Senasica adjudicó un contrato por más de 9 millones de pesos para el despacho aduanero diario y semanal de material biológico desde Guatemala y Panamá.
  • La estrategia busca recuperar el estatus sanitario y reabrir la frontera ganadera con Estados Unidos, tras pérdidas millonarias para el sector pecuario.

moscas esteriles contra gusano barrenador

El gobierno de México ha puesto en marcha una ofensiva sanitaria sin precedentes frente al gusano barrenador del ganado, una plaga que desde hace meses tiene en vilo al sector pecuario y mantiene cerrada la frontera estadounidense al ganado en pie procedente del país. La estrategia se apoya en una herramienta de control biológico: la liberación masiva de moscas estériles.

Tras casi nueve meses de veto a las exportaciones de reses mexicanas hacia Estados Unidos, las autoridades han decidido intensificar las medidas y aprobar la importación de hasta 110 millones de pupas de moscas estériles, además de huevecillos de mosca del Mediterráneo, con el objetivo de ir reduciendo de manera progresiva la población de este parásito y recuperar el estatus sanitario exigido por el principal socio comercial.

Cómo funcionará la importación de moscas estériles

El plan está coordinado por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), dependiente de la Secretaría de Agricultura. Este organismo lanzó una licitación específica para contratar el servicio de despacho aduanero que permita la entrada al país, de forma continua, del material biológico necesario para el programa.

Según la documentación oficial, México recibirá semanalmente entre 30 y 110 millones de pupas estériles del gusano barrenador del ganado (GBG) procedentes de instalaciones especializadas en Panamá. Al mismo tiempo, se ha programado la importación diaria de aproximadamente cinco litros de huevecillos de mosca del Mediterráneo desde Guatemala, destinados a la Planta Moscamed, que opera como centro de cría y manejo de insectos para control biológico.

El pasado 30 de enero, la Dirección de Recursos Materiales y Servicios Generales de Senasica adjudicó el contrato a la empresa Agencias Aduanales Arjo S.A. de C.V. por un monto de 9 millones 487 mil pesos. Este acuerdo cubre no solo los trámites aduaneros, sino también la gestión de impuestos, tasas y la coordinación logística necesaria para que el material llegue a tiempo y en condiciones adecuadas.

Para facilitar la operación, se definieron puntos estratégicos de recepción del material biológico, entre los que destacan los aeropuertos internacionales de Tuxtla Gutiérrez y Tapachula, en el estado de Chiapas, además de aduanas fronterizas como Suchiate y Talismán y otros centros de dispersión que Senasica podrá designar según las necesidades del programa.

Los pliegos de la licitación marcan horarios muy estrictos: las pupas estériles deben llegar diariamente a la frontera sur alrededor de las 8:00 horas para el despacho aduanero y, como máximo dos horas después, encontrarse en los centros de dispersión para su liberación en campo. La empresa adjudicataria está obligada a disponer de personal también en domingos, festivos y horarios especiales, y a prever contratiempos como retrasos de vuelos o incidencias en carretera.

La técnica del insecto estéril: control biológico frente al gusano barrenador

El programa se basa en la llamada técnica del insecto estéril, un método de control biológico empleado desde hace décadas en distintos países para combatir plagas agrícolas y ganaderas. La idea es relativamente sencilla: liberar de forma masiva machos estériles que se aparean con las hembras silvestres, pero sin producir descendencia viable.

Con el tiempo, este proceso va reduciendo de manera drástica la población de la plaga, ya que una parte importante de los apareamientos no da lugar a nuevas generaciones. A diferencia de los insecticidas químicos, este enfoque no deja residuos tóxicos en el medio ambiente ni en los animales, y se considera una herramienta respetuosa con los ecosistemas locales.

En este caso, el objetivo es el gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax), una larva que provoca lesiones profundas en la piel y tejidos blandos de bovinos y otros animales, pudiendo causar infecciones graves e incluso la muerte si no se trata a tiempo. Su presencia en México obligó a las autoridades estadounidenses a cerrar la frontera al ganado mexicano en mayo de 2025.

México no es nuevo en el uso de esta tecnología: ya aplicó con éxito la técnica del insecto estéril contra la mosca de la fruta, una experiencia que ahora se intenta replicar en el ámbito pecuario para frenar la expansión del gusano barrenador. Las brigadas sanitarias se apoyarán en la liberación continua de estos insectos en las zonas de mayor riesgo. La experiencia con la mosca de la fruta demuestra la efectividad de la técnica cuando se acompaña de vigilancia.

Para las autoridades sanitarias, esta solución ofrece una alternativa más segura a los tratamientos químicos masivos, que pueden generar resistencias en las plagas, afectar a otros insectos beneficiosos y dejar restos en el entorno. De ahí que se apueste por un programa sostenido en el tiempo, con liberaciones constantes y bien planificadas.

Impacto económico y presión por reabrir la frontera con Estados Unidos

El cierre de la frontera estadounidense al ganado en pie procedente de México, vigente desde el 11 de mayo de 2025, ha supuesto un golpe económico considerable para el sector pecuario. La Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) ha estimado pérdidas cercanas a los 15 mil millones de pesos, sumando la caída de exportaciones y el aumento de los costes de vigilancia y control sanitario.

Productores de distintas regiones han tenido que asumir mayores gastos en tratamientos, manejo del ganado y medidas de bioseguridad, en un contexto de incertidumbre sobre cuánto tiempo se mantendrá la restricción. La reapertura del mercado estadounidense es una prioridad para los ganaderos, que ven en el programa de moscas estériles una pieza clave para demostrar avances en la erradicación del parásito.

Las autoridades mexicanas confían en que un control eficaz del gusano barrenador, respaldado por evidencias técnicas y monitoreo constante, permita renegociar con Estados Unidos el restablecimiento del comercio de reses vivas. Para ello, Senasica ha reforzado también la vigilancia en campo y el seguimiento de casos en explotaciones ganaderas y animales de compañía.

Además del impacto directo en las exportaciones, la presencia del gusano barrenador implica costes adicionales para los productores dentro del mercado interno, ya que obliga a extremar cuidados, aplicar tratamientos veterinarios y, en algunos casos, sacrificar animales gravemente afectados. Todo ello se traduce en una presión añadida sobre los márgenes de rentabilidad de las explotaciones.

En este contexto, la importación de moscas estériles se plantea como una inversión estratégica de carácter sanitario y económico, con la mirada puesta en recuperar cuanto antes la normalidad comercial y reducir el impacto de la plaga en la cabaña ganadera mexicana.

Logística, centros de dispersión y refuerzo con producción nacional

El diseño del programa contempla una logística prácticamente ininterrumpida para asegurar que tanto las pupas del gusano barrenador como los huevecillos de mosca del Mediterráneo lleguen con regularidad a los centros de tratamiento y dispersión. El flujo de material biológico está previsto los 365 días del año, incluidos fines de semana y festivos.

La recepción se realizará principalmente en los aeropuertos internacionales de Tuxtla Gutiérrez y Tapachula, aunque Senasica se reserva la posibilidad de utilizar otros aeródromos y puntos de entrada según evolucionen las necesidades operativas. Desde ahí, el material se trasladará a instalaciones como la Planta Moscamed y otros centros especializados, donde se preparará para su liberación.

El contrato con Agencias Aduanales Arjo S.A. de C.V. especifica que la empresa deberá contar con personal capacitado para gestionar toda la documentación, asumir gastos de peajes y accesos a instalaciones aeroportuarias, y responder con rapidez ante posibles imprevistos en el transporte desde Panamá y Guatemala.

En paralelo a la importación, el gobierno federal ha avanzado en la creación de una planta nacional de producción de moscas estériles en Chiapas, que, según lo anunciado por la Presidencia mexicana, se prevé que entre en funcionamiento durante el primer semestre de 2026. Esta infraestructura pretende reducir la dependencia del suministro exterior y dar mayor estabilidad al programa en el medio plazo. Más iniciativas como la de estudios de biofábricas regionales refuerzan la estrategia nacional.

Una vez operativa, la planta chiapaneca podría convertirse en un pilar de la estrategia sanitaria, al permitir ajustar el volumen de producción a las necesidades reales de las zonas afectadas y reaccionar con mayor rapidez ante brotes locales. Todo ello, siempre que se mantenga la financiación y se garantice la coordinación entre las distintas instancias federales y estatales implicadas.

En conjunto, la importación masiva de moscas estériles, el refuerzo de la vigilancia sanitaria y la futura producción nacional conforman una respuesta integral frente al gusano barrenador, que busca tanto proteger al ganado como recuperar la confianza del mercado estadounidense y aliviar la presión económica sobre los productores mexicanos, apoyándose en un modelo de control biológico que ya ha mostrado buenos resultados en otras plagas.

Planta de moscas estériles de gusano barrenador
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