- Refuerzo de tratamientos contra mosquitos del Virus del Nilo en los caminos rocieros y municipios andaluces
- Plan Romero con control vectorial en más de 1.500 hectáreas y 15 municipios sevillanos
- 117 municipios andaluces en riesgo alto y varios en riesgo medio revisan sus planes frente al VNO
- Ayuntamientos y ciudadanía comparten responsabilidad en eliminar focos de cría y prevenir picaduras

El incremento de mosquitos capaces de transmitir el Virus del Nilo Occidental vuelve a situar a Andalucía en el punto de mira de las autoridades sanitarias y medioambientales. Tras un invierno especialmente lluvioso y una primavera nada seca, la combinación de agua estancada y altas temperaturas ha encendido todas las alarmas en zonas ya catalogadas con niveles de riesgo medio o alto.
En este contexto, Diputación de Sevilla y varios ayuntamientos andaluces han puesto en marcha o reforzado planes específicos de vigilancia, control y prevención frente a los mosquitos del Virus del Nilo. Se trata de una estrategia en varios frentes: desde la fumigación de caminos rocieros y entornos periurbanos hasta la educación en colegios y las campañas de concienciación ciudadana para evitar focos de cría en los hogares.
Más agua estancada, más mosquitos y mayor riesgo de Virus del Nilo
Las autoridades subrayan que el patrón se repite: lluvias abundantes seguidas de calor generan un escenario ideal para que proliferen los mosquitos que pueden transmitir el Virus del Nilo Occidental (VNO). Charcos en caminos, balsas de riego, fuentes sin mantenimiento o recipientes olvidados en patios y azoteas se convierten en criaderos perfectos de larvas.
En municipios como La Puebla del Río (Sevilla), considerados de alto riesgo, la preocupación es palpable. Allí, los más pequeños reciben formación específica para aprender a protegerse: saber que no debe haber agua estancada en casa, usar mosquiteras, aplicarse repelente y evitar salir al amanecer y al atardecer, las horas punta de actividad del mosquito.
Los datos regionales refuerzan la necesidad de estas medidas. En Andalucía, 117 municipios se encuentran catalogados en riesgo alto por el Virus del Nilo, mientras que otros se sitúan en riesgo medio, lo que obliga a mantener una vigilancia constante. Aunque las secuelas graves son poco frecuentes, los especialistas recuerdan que son posibles, de ahí que la clave sea reducir al máximo las picaduras.
La experiencia reciente también pesa en la toma de decisiones. El año pasado no se registraron víctimas mortales en Andalucía, pero sí hubo 11 fallecimientos en 2024 en la región y 20 en toda España, cifras que han dejado huella en la planificación actual. La Diputación de Sevilla, por ejemplo, controla de forma semanal alrededor de 1.000 puntos críticos de cría de mosquitos, principalmente en zonas húmedas y entornos fluviales.
Plan Romero: fumigación y control de mosquitos en los caminos hacia El Rocío

Con la llegada del Rocío, los caminos del Bajo Guadalquivir, los arenales y el entorno de Doñana se llenan de miles de peregrinos. Para minimizar el riesgo sanitario ligado a los mosquitos del Virus del Nilo, la Diputación de Sevilla ha decidido reforzar su participación en el Plan Romero 2026 con un dispositivo específico de vigilancia y tratamiento vectorial.
Entre el 11 y el 29 de mayo se llevarán a cabo fumigaciones y tratamientos contra las larvas y los mosquitos adultos en los principales caminos de tránsito de las hermandades. La actuación abarca una superficie total de 1.542,46 hectáreas de rutas, zonas de paso y parcelas de descanso en diversos municipios del Bajo Guadalquivir y el Aljarafe.
Según la información facilitada por la institución provincial, es el segundo año consecutivo en el que se integran equipos específicos para combatir los mosquitos dentro del dispositivo del Plan Romero. Estas acciones se enmarcan a su vez en el Plan de Vigilancia y Control de Vectores Transmisores del VNO, que la Diputación aplica en 15 municipios de su competencia.
El dispositivo cuenta con siete equipos de campo que trabajarán durante un periodo estimado de entre tres y cinco jornadas. Sus intervenciones están programadas antes y durante el paso de las hermandades, tanto en la ida como en la vuelta, con el objetivo de que la concentración de mosquitos sea lo menor posible en los momentos de máxima afluencia.
Para definir exactamente dónde actuar se ha utilizado información espacial georreferenciada cedida por el Grupo de Emergencias de Andalucía (GREA), responsable de la coordinación de la información vinculada al dispositivo de vigilancia del Plan Romero. Esto permite ajustar la fumigación a parcelas de descanso, tramos de camino y zonas periurbanas donde se prevé mayor concentración de personas y, a la vez, mayor riesgo entomológico.
Dónde se actúa y qué tratamientos se aplican contra los mosquitos del VNO
Las áreas seleccionadas para los tratamientos abarcan todos los tramos de rutas de paso y las parcelas de descanso situadas total o parcialmente en las zonas periurbanas donde la Diputación tiene competencias. Estas zonas se definen en un radio de 1,5 kilómetros alrededor de los cascos urbanos principales, secundarios y diseminados.
En cifras, se han identificado 85 polígonos no solapados en 12 municipios que concentran las parcelas de sesteo y pernocta, con una superficie conjunta de 54,79 hectáreas. A esto se suman 458 polígonos de rutas de paso en los 15 municipios incluidos en el dispositivo, que suponen 1.487,77 hectáreas adicionales.
Por municipios, Aznalcázar acumula el 31,8% de la superficie de parcelas de descanso y Villamanrique de la Condesa un 27,8%. En lo que respecta a las rutas de paso, los porcentajes más elevados corresponden a Alcalá de Guadaíra (17,7%) y Dos Hermanas (15%), seguidos de Aznalcázar, Utrera y Villamanrique de la Condesa, cada uno con algo más del 12%.
Las actuaciones contemplan una intensificación de la vigilancia en puntos susceptibles de cría de mosquitos, es decir, zonas con agua acumulada, vegetación densa o estructuras que retienen humedad. Cuando se detectan larvas, se aplican tratamientos larvicidas específicos tanto en el foco como en su entorno inmediato para cortar el ciclo de desarrollo del insecto.
Además, entre el 11 y el 15 de mayo está previsto llevar a cabo tratamientos adulticidas, dirigidos a reducir la población de mosquitos ya desarrollados. El calendario se ha diseñado para contar con un periodo de reserva mínimo de dos días antes del paso de las primeras hermandades, previsto a partir del 18 de mayo, de modo que la romería se desarrolle con un nivel de riesgo más controlado.
Dispositivo de bomberos, emergencias y limpieza asociado al Plan Romero
El control de los mosquitos del Virus del Nilo se integra en un operativo más amplio de seguridad y protección durante el Plan Romero Caminos Provincia de Sevilla. El dispositivo se activará el 18 de mayo y se dará por finalizado el 28 del mismo mes, coincidiendo con el tránsito de ida y vuelta de las hermandades.
Durante esos días, el Consorcio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento de la Provincia de Sevilla asumirá funciones de prevención, extinción de incendios y salvamento en los caminos del Aljarafe. El mando del operativo recaerá en el sargento jefe del Parque Central de Sanlúcar la Mayor, Juan José Martínez Cardellat, que coordinará los recursos sobre el terreno.
El despliegue de bomberos contará con dos puntos de retén estratégicos: uno en el Puesto de Mando Avanzado de Villamanrique de la Condesa y otro en el Módulo 061 de Aznalcázar, junto a la sede del Instituto de Emergencias y Seguridad Pública. Aunque estos puntos están fijados inicialmente, pueden modificarse por necesidades operativas o por decisión del mando responsable del Plan Romero.
Cada retén dispondrá de un vehículo tipo BRP con tres efectivos y equipos de excarcelación de primera intervención. En total, el operativo movilizará 14 vehículos, 42 bomberos y bomberas del Consorcio y sumará unas 642 horas de trabajo. Los equipos podrán realizar recorridos de vigilancia hasta el Vado del Quema, siempre previa autorización del mando y comunicación al Centro de Operaciones de Emergencias de la Provincia de Sevilla (COEPS).
Una vez que todas las hermandades hayan pasado por Villamanrique de la Condesa, el dispositivo avanzará hasta la Raya Real y permanecerá activo hasta que la zona correspondiente a Sevilla quede completamente despejada. En paralelo, se despliega un amplio operativo de recogida de residuos y limpieza viaria, dotado con un presupuesto de licitación de unos 160.000 euros.
Gestión ambiental y limpieza: menos residuos, menos focos de mosquitos
El plan de limpieza asociado al Plan Romero se desarrolla entre el 11 de mayo y el 3 de julio, cubriendo los principales itinerarios de paso de las hermandades por la provincia. El dispositivo incluye la instalación de cubas y bidones en puntos estratégicos, la recogida diaria de residuos, su transporte y tratamiento, así como la limpieza minuciosa de caminos y enclaves de especial afluencia.
Además de responder a una cuestión de imagen y salubridad, esta limpieza también tiene una vertiente preventiva frente a los mosquitos del Virus del Nilo. Evitar la acumulación de basura, envases y materiales que puedan retener agua contribuye a reducir los lugares donde el mosquito podría depositar sus huevos y completar su ciclo.
El plan pone el foco en la recogida selectiva de vidrio y en la conservación de espacios con alto valor ambiental, especialmente en áreas cercanas a humedales y zonas protegidas. La Diputación incide en que todas estas actuaciones persiguen un doble objetivo: garantizar un desarrollo del Plan Romero en condiciones de seguridad y salubridad y, al mismo tiempo, preservar el entorno natural.
La combinación de control vectorial, dispositivo de emergencias y gestión de residuos pretende ofrecer una respuesta integral al riesgo de Virus del Nilo en el contexto de una de las romerías más multitudinarias de Europa. Desde la institución provincial se insiste en que la coordinación entre administraciones y cuerpos operativos es clave para que el dispositivo funcione como un todo.
En la práctica, la estrategia se apoya en la vigilancia constante de puntos críticos (charcas, arroyos, marismas, fosos, imbornales y zonas de riego), en la actuación rápida ante la detección de larvas y en la planificación de tratamientos en momentos y lugares concretos, intentando minimizar tanto el impacto ambiental como las molestias para la población.
Planes municipales frente a los mosquitos del Virus del Nilo: Cabra y Montilla
Más allá de la romería, otros municipios andaluces están revisando a fondo sus estrategias frente al Virus del Nilo. Es el caso de Cabra (Córdoba), cuyo Ayuntamiento ha actualizado y reforzado las medidas de vigilancia y control después de que la Junta de Andalucía lo haya catalogado como zona con nivel de riesgo medio de transmisión.
La actuación se enmarca en el programa provincial para municipios menores de 50.000 habitantes e implica la revisión del Plan Municipal de Vigilancia y Control Integral de Mosquitos. El documento incorpora las nuevas directrices autonómicas y busca reducir la presencia de vectores, minimizando el riesgo de propagación del virus en todo el término municipal.
Entre las medidas previstas figuran la actualización del diagnóstico del riesgo vectorial, la identificación de especies de interés sanitario (presentes y potenciales) y la adaptación de los protocolos de vigilancia entomológica y epidemiológica. También se ajustan las estrategias de prevención, control y gestión ambiental en función de la nueva información disponible.
En la práctica, el plan contempla controles periódicos con inspecciones visuales en puntos previamente definidos, acompañados, cuando es necesario, de muestreos larvarios para comprobar la presencia de mosquitos en fase de desarrollo. Estas actuaciones tienen carácter mensual durante todo el año, lo que permite detectar cambios estacionales y responder a tiempo.
Además, se incluyen campañas de captura de mosquitos adultos mediante trampas, siempre que las condiciones lo permitan. Si se detectan especies con capacidad de transmisión del Virus del Nilo, se activan medidas de control específicas y complementarias, ajustando la intensidad de las intervenciones al nivel de riesgo observado.
En Montilla (Córdoba), el Ayuntamiento ha optado por reforzar la vertiente de información ciudadana, haciendo públicas una serie de recomendaciones básicas para prevenir las picaduras de mosquito en el hogar y, con ello, reducir la proliferación de los vectores del Virus del Nilo.
El consistorio incide especialmente en la eliminación de cualquier acumulación de agua estancada en patios, terrazas y jardines. Se recomienda vaciar con frecuencia recipientes como macetas, cubos, juguetes o piscinas sin tratar, dado que bastan unos pocos días con agua parada para que se conviertan en focos de cría de mosquitos.
La prevención empieza en casa: recomendaciones para evitar criaderos y picaduras
Montilla ha recordado a sus vecinos la importancia de instalar mosquiteras en puertas y ventanas, así como de utilizar insecticidas domésticos cuando sea necesario, para impedir la entrada y permanencia de mosquitos en el interior de las viviendas. Se advierte además de que la luz atrae a muchos insectos, por lo que aconsejan apagar las que no sean imprescindibles, sobre todo en las horas de mayor actividad.
Dentro de las recomendaciones también se incluye el uso de repelentes registrados y autorizados, aplicados según las indicaciones del fabricante, como herramienta eficaz para evitar picaduras. En todos los mensajes públicos se insiste en que reducir las picaduras supone reducir directamente la probabilidad de infección por el Virus del Nilo Occidental.
El Ayuntamiento recalca que la colaboración vecinal es decisiva. La mayoría de focos domésticos se encuentran en propiedades privadas, de modo que la administración solo puede llegar hasta cierto punto. En un plan anterior, en junio del año pasado, Montilla identificó 40 potenciales focos de cría de mosquitos, de los que aproximadamente un 80% estaban en espacios privados, lo que refuerza el mensaje de que “la prevención empieza en casa”.
En los espacios públicos, el consistorio complementa la acción ciudadana con tratamientos larvicidas biológicos en áreas concretas, como la laguna estacional próxima al Parque Enrique Tierno Galván, además de labores periódicas de vigilancia, limpieza de imbornales y mantenimiento de canalizaciones. Estas actuaciones se integran en el Plan de Control de la Transmisión del Virus del Nilo Occidental, activado tras la clasificación municipal como zona de riesgo medio.
Responsables municipales han recordado, además, un aspecto que genera a menudo confusión: en este contexto, el vector implicado es principalmente el mosquito común, no el mosquito tigre, al que a veces se señala erróneamente. Esta aclaración ayuda a enfocar mejor las campañas de información y las medidas de control.
Desde la alcaldía se ha subrayado que Montilla fue una de las localidades pioneras en la provincia de Córdoba en activar un plan específico frente al Virus del Nilo, y se reivindica la necesidad de reforzar tanto la colaboración interinstitucional como la financiación para mantener y ampliar este tipo de programas a medio y largo plazo.
Con el refuerzo de los tratamientos en los caminos del Rocío, la actualización de planes municipales en localidades de riesgo medio y alto y la implicación creciente de la ciudadanía en la eliminación de focos de cría, Andalucía afronta una nueva temporada de mosquitos del Virus del Nilo con una estrategia más coordinada y preventiva, en la que administración y vecinos comparten protagonismo para reducir al máximo el impacto sanitario de este virus.