- Confirmada la captura de varios ejemplares de Aedes aegypti en trampas de la Terminal de Cruceros del Puerto de Santa Cruz de Tenerife.
- Sanidad atribuye el hallazgo a entradas puntuales ligadas al tráfico marítimo internacional, sin evidencia de asentamiento estable.
- Refuerzo del Sistema de Vigilancia Entomológica de Canarias con más trampas, más muestreos y coordinación entre administraciones.
- Llamamiento a la colaboración ciudadana y a la eliminación de cualquier acumulación de agua para evitar criaderos del mosquito.

La detección de nuevos ejemplares del mosquito Aedes aegypti en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife ha reactivado todas las alarmas del sistema sanitario canario, una muestra de la proliferación de mosquitos que preocupa a las autoridades.
Según confirman las autoridades, se trata de una entrada puntual vinculada al tráfico marítimo internacional, probablemente asociada a barcos que proceden de regiones donde el vector está ya asentado. Aun así, Salud Pública insiste en que es crucial mantener la guardia alta y seguir reforzando las tareas de vigilancia para impedir que el insecto llegue a afianzarse en Canarias.
Detección reciente en la Terminal de Cruceros
En el marco del Sistema de Vigilancia Entomológica de Canarias, varias trampas situadas en la terminal de cruceros del puerto capitalino capturaron recientemente diferentes mosquitos adultos. El posterior análisis confirmó que, entre ellos, una hembra identificada, la responsable de las picaduras al necesitar sangre para completar su ciclo reproductivo.
Los equipos técnicos explican que esta captura se produjo durante las rondas rutinarias y reforzadas de muestreo que se realizan en las instalaciones portuarias desde la anterior detección de esta especie, registrada el 21 de febrero de 2024. Desde entonces, se había incrementado tanto el número de trampas como la frecuencia de revisión en esta área de alto tránsito.
La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias indica que el hallazgo se comunicó de inmediato al conjunto de administraciones implicadas. Aunque los expertos lo consideran un episodio aislado, no se descarta la posibilidad de nuevas entradas esporádicas, motivo por el que se ha decidido mantener e incluso endurecer las medidas de seguimiento.
En términos prácticos, esto supone más dispositivos de captura desplegados en el recinto portuario, controles adicionales en zonas susceptibles de acumular agua y una supervisión continua de los puntos de entrada de mercancías y pasajeros. El objetivo es claro: detectar cualquier ejemplar que pueda llegar y actuar antes de que la especie logre reproducirse en el entorno.
Confirmación en laboratorio y evaluación del riesgo
Las muestras recogidas en la Terminal de Cruceros fueron remitidas al Laboratorio de Entomología Médica del Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias, centro de referencia situado en la Universidad de La Laguna. Allí se llevó a cabo la identificación taxonómica de los ejemplares capturados.
Los especialistas confirmaron que uno de los ejemplares resultó ser hembra, especie considerada invasora en Europa y asociada a la transmisión de enfermedades como dengue, zika o chikungunya en otros continentes. En Canarias, sin embargo, las autoridades subrayan que no se ha detectado transmisión autóctona de estas patologías hasta la fecha.
El informe técnico concluye que la entrada del mosquito está probablemente ligada al movimiento de barcos que atracan en el puerto tinerfeño procedentes de regiones donde el vector está asentado de manera estable. Esta hipótesis coincide con las valoraciones que se han hecho en episodios previos tanto en Tenerife como en otras islas.
Aunque el caso se califica como una “entrada puntual”, los responsables de Salud Pública insisten en que el riesgo de introducción de mosquitos invasores en el archipiélago es real y permanente, especialmente en un territorio tan conectado con el exterior como Canarias. Por ello, la respuesta ante cada nueva detección es inmediata y coordinada.
Un sistema de vigilancia activo desde 2013
Desde el año 2013, Canarias mantiene operativo un Sistema de Vigilancia Entomológica diseñado para localizar de forma temprana la presencia de mosquitos invasores, con especial atención a Aedes aegypti y Aedes albopictus. Este programa se apoya en una red de trampas específicas distribuidas en puntos estratégicos de entrada, como puertos, aeropuertos y determinadas zonas urbanas.
A lo largo de la última década, este sistema ha permitido detectar y erradicar episodios de Aedes aegypti en varias islas. Entre los casos más relevantes figuran los brotes controlados en Fuerteventura (2019), La Palma (2023) y el barrio de El Toscal en Santa Cruz de Tenerife (2024). Del mismo modo, se han gestionado focos de Aedes albopictus en un invernadero de Tacoronte y en el barrio de la Vuelta de los Pájaros, ambos en Tenerife.
En la actualidad, continúan abiertos varios episodios de vigilancia activa: se mantiene el seguimiento en el aeropuerto Tenerife Sur y en el municipio de Tuineje (Fuerteventura), así como la observación en el Muelle Santa Catalina y en el barrio de Piletas, en Las Palmas de Gran Canaria. Todos ellos están bajo una supervisión constante para evitar que se consoliden poblaciones estables.
Las autoridades subrayan que este entramado de medidas tiene como finalidad detectar al vector antes de que se establezca. Cada captura, incluso de un solo ejemplar, se interpreta como una señal de alerta temprana que activa protocolos reforzados, revisiones adicionales de trampas y actuaciones en el entorno inmediato.

Coordinación institucional y medidas en marcha
Tras la última confirmación de Aedes aegypti en la Terminal de Cruceros, se ha reactivado la coordinación entre la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud, Sanidad Exterior, la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife y otros organismos responsables. Todas estas entidades han acordado mantener y reforzar los trabajos de vigilancia entomológica en la zona de detección.
Entre las principales medidas adoptadas destacan el aumento del número de trampas, la reducción de los intervalos entre muestreos y el control de posibles focos de cría dentro del recinto portuario y en sus alrededores. Cualquier pequeño acúmulo de agua, por insignificante que parezca, es revisado y, en su caso, tratado o eliminado.
Además, se están desarrollando actuaciones de control vectorial basadas en criterios técnicos, que incluyen la inspección de zonas de almacenamiento, áreas de obras, contenedores y espacios donde pueda generarse agua estancada. El objetivo inmediato es cortar cualquier cadena de reproducción potencial del mosquito.
Paralelamente, se consideran esenciales la información y formación dirigidas a los trabajadores del entorno portuario, quienes, por su actividad diaria, pueden detectar cambios, presencia de mosquitos o puntos de riesgo antes que otros colectivos. Su papel se entiende como una pieza más dentro del engranaje de vigilancia.
Información a profesionales sanitarios y vecinos
La Consejería de Sanidad ha trasladado un aviso específico a la red de profesionales sanitarios de la isla. En él se detallan los riesgos asociados a la presencia de Aedes aegypti, las características de sus picaduras y el procedimiento de notificación de posibles casos relacionados con enfermedades vectoriales.
De forma complementaria, se están impartiendo sesiones formativas para el reconocimiento temprano de síntomas compatibles con patologías transmitidas por este tipo de mosquitos, sobre todo en personas que hayan viajado recientemente a zonas endémicas. La idea es que cualquier cuadro sospechoso pueda investigarse con rapidez.
En el ámbito vecinal, la población de los barrios próximos al puerto ha recibido información sobre cómo identificar y comunicar la presencia de mosquitos inusuales o de posibles criaderos en casas, patios y jardines. Se hace especial hincapié en la necesidad de notificar picaduras que llamen la atención por su intensidad o por provocar reacciones inflamatorias llamativas.
Para canalizar estas comunicaciones, Sanidad recuerda que la ciudadanía puede enviar fotografías de posibles ejemplares de Aedes o de reacciones importantes tras las picaduras al correo electrónico oficial vectores.scs@gobiernodecanarias.org, indicando el lugar donde se ha observado el insecto o la lesión y proporcionando un teléfono de contacto.
Cómo es el mosquito Aedes aegypti y por qué preocupa
Los especialistas describen a Aedes aegypti como un mosquito más pequeño que el común, de color oscuro y con llamativas bandas plateadas en el cuerpo y patas a rayas blancas. Suele tener una actividad más intensa al amanecer y al atardecer, aunque puede picar también durante el día.
Son las hembras las que pican, ya que necesitan sangre para producir huevos. Tras la ingesta, buscan pequeños acúmulos de agua para completar su ciclo de desarrollo. Cualquier recipiente que retenga líquido durante varios días puede transformarse en un criadero potencial.
En otras regiones del mundo, este mosquito es un vector importante de enfermedades como dengue, zika o chikungunya. En el contexto europeo y, en concreto, en Canarias, la preocupación se centra en evitar que llegue a establecerse de forma permanente, lo que podría incrementar el riesgo de transmisión si coincidiera con la llegada de personas infectadas.
La experiencia acumulada en episodios anteriores demuestra que, con medidas de control tempranas y coordinadas, es posible frenar la proliferación de esta especie. No obstante, el creciente movimiento de personas y mercancías, unido al cambio climático, hace que el riesgo de nuevas introducciones siga estando presente.
Recomendaciones para evitar criaderos en casas y jardines
Las autoridades repiten un mensaje clave: la forma más eficaz de frenar a Aedes aegypti es eliminar cualquier acumulación de agua. Por muy pequeña que sea, puede convertirse en el lugar ideal para que la hembra deposite sus huevos y el ciclo se mantenga.
En el ámbito doméstico, se aconseja revisar platos de macetas y floreros, vaciarlos y limpiarlos al menos una vez por semana, o bien llenarlos con arena para que no queden charcos. También se recomienda evitar el cultivo de plantas directamente en agua (como potos, bambú o plantas del dinero); en su lugar, valorar el uso de plantas antimosquitos y cambiar diariamente el agua de los arreglos florales.
En patios, jardines, azoteas, balcones y terrazas, es importante guardar boca abajo macetas vacías, cubos, regaderas, botellas y cualquier recipiente que pueda acumular agua de lluvia o de riego. Conviene también prevenir encharcamientos, mantener las zonas de vegetación cuidadas y retirar restos de poda donde pueda estancarse el agua.
Otros puntos críticos son los bebederos de animales de compañía, que deben limpiarse y renovarse a diario, y los depósitos destinados a almacenar agua, que han de permanecer bien tapados para evitar la entrada de mosquitos. Lo mismo se aplica a barriles, bidones y sistemas de recogida de agua de lluvia.
En cuanto a las piscinas, se insiste en que deben mantenerse correctamente cloradas y con recirculación diaria. Una piscina abandonada o con poca agua se convierte en un foco de riesgo importante. También se recuerda la necesidad de limpiar la bandeja exterior de la nevera, los dispositivos de aire acondicionado y los desagües de zonas exteriores, verificando que el agua no quede estancada.
Un esfuerzo compartido para proteger la salud en Canarias
La nueva detección de Aedes aegypti en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife pone de manifiesto que el sistema de vigilancia funciona y es capaz de interceptar entradas puntuales de mosquitos invasores. Al mismo tiempo, recuerda que la defensa frente a estas especies no depende solo de las administraciones, sino también de la implicación diaria de la ciudadanía.
Las autoridades insisten en que, aunque el riesgo de asentamiento está controlado gracias a la coordinación entre instituciones, expertos y personal técnico, la colaboración de los residentes resulta determinante para localizar focos, eliminar criaderos y avisar ante cualquier sospecha. En un territorio archipelágico, abierto al turismo y al comercio como Canarias, mantener a raya al Aedes aegypti es una tarea continua que requiere atención, perseverancia y un trabajo conjunto que va desde las trampas instaladas en los puertos hasta los patios y balcones de cada vivienda.
