Nueva especie de dinosaurio gigante en Brasil con vínculos a España

Última actualización: 17 marzo 2026
  • Identificada en Maranhão (Brasil) una nueva especie de dinosaurio gigante, Dasosaurus tocantinensis, de unos 20 metros de longitud.
  • El fósil está estrechamente emparentado con Garumbatitan morellensis, descrito en España, lo que apoya antiguas conexiones terrestres entre Sudamérica, Europa y África.
  • El ejemplar pertenece a los titanosauriformes, grandes saurópodos herbívoros de cuello largo del Cretácico temprano.
  • El hallazgo, publicado en Journal of Systematic Palaeontology, aporta datos clave sobre la dispersión de dinosaurios gigantes y la evolución de los ecosistemas terrestres.

Dinosaurio gigante descubierto en Brasil

Una nueva especie de dinosaurio gigante de cuello largo ha sido descrita a partir de restos encontrados en el noreste de Brasil, un descubrimiento que está dando que hablar en la comunidad científica internacional y que, además, tiene una conexión directa con España. El animal ha sido bautizado como Dasosaurus tocantinensis y se suma al reducido grupo de gigantes saurópodos identificados en territorio brasileño.

El estudio sitúa a este dinosaurio como pariente muy cercano de un fósil descubierto en España, lo que encaja con la hipótesis de que, hace más de 100 millones de años, existían rutas terrestres que permitían el paso de grandes animales entre Sudamérica, Europa y África. Para la paleontología europea, y en particular para la española, el hallazgo añade una pieza importante al puzle de cómo se dispersaron estos colosos durante el Cretácico temprano.

Un gigante de 20 metros hallado en Maranhão

Los restos de Dasosaurus tocantinensis fueron desenterrados en el estado de Maranhão, en el noreste de Brasil, durante unas obras de infraestructura cerca del municipio de Davinópolis. Tal y como exige la legislación brasileña, al aparecer restos con posible valor paleontológico se paralizaron los trabajos y se activaron los equipos científicos.

Entre los fósiles recuperados destacan un fémur de aproximadamente 1,5 metros de longitud, vértebras caudales, partes de la pelvis, costillas y huesos de las patas delanteras. Ese enorme hueso del muslo fue la clave para estimar el tamaño del animal: a partir de sus proporciones, los investigadores calcularon que el dinosaurio podía alcanzar unos 20 metros de largo.

Los paleontólogos implicados en la excavación relatan que, a medida que avanzaban los días de trabajo, iba apareciendo la forma completa del fémur, lo que les confirmó que estaban ante un ejemplar de dimensiones fuera de lo común incluso para un saurópodo. De hecho, las conclusiones del estudio sitúan a Dasosaurus entre los dinosaurios más grandes identificados hasta ahora en Brasil.

El hallazgo se produjo en estratos asignados a la Formación Itapecuru, con una antigüedad aproximada de entre 115 y 130 millones de años, en pleno Cretácico temprano. En un inicio, algunos restos se interpretaron como posibles huesos de un perezoso gigante, pero el análisis detallado reveló que se trataba de fósiles mucho más antiguos y pertenecientes a un dinosaurio de cuello largo.

Fósiles de dinosaurio gigante de Brasil

Dasosaurus tocantinensis: un titanosauriforme de cuello largo

El nuevo dinosaurio ha sido clasificado dentro de los titanosauriformes, un grupo de grandes saurópodos herbívoros caracterizados por su largo cuello y cola, cuerpo robusto y extremidades poderosas. Dentro de este linaje se encuentran los titanosaurios, considerados algunos de los animales terrestres más grandes que han pisado el planeta.

Según el estudio publicado en la revista Journal of Systematic Palaeontology, Dasosaurus conserva rasgos compartidos con formas más derivadas, como los titanosaurios que dominarían Sudamérica unos millones de años más tarde. Estas características anatómicas, observadas en los huesos de las extremidades y en la estructura de las vértebras, ayudan a situar al animal en el árbol evolutivo de los saurópodos.

El nombre completo, Dasosaurus tocantinensis, combina una referencia al entorno del hallazgo con un elemento geográfico de la región. “Dasosaurus” se ha traducido como “reptil del bosque”, mientras que “tocantinensis” alude al río Tocantins, una importante vía fluvial cercana al área donde aparecieron los restos fósiles.

La investigación ha sido liderada por Elver Mayer, de la Universidade Federal do Vale do São Francisco, y cuenta con la participación de especialistas de la Universidade Federal do Maranhão, la Universidade Federal de Santa Maria y el Museo de Zoología de la Universidade de São Paulo, entre otras instituciones brasileñas. El trabajo conjunto ha permitido reconstruir parte de la anatomía del animal y ubicarlo con precisión en el contexto geológico y evolutivo.

Un vínculo directo con un dinosaurio descubierto en España

Uno de los aspectos más llamativos del estudio es la relación estrecha entre Dasosaurus tocantinensis y Garumbatitan morellensis, un dinosaurio descubierto en España. Este último fue descrito a partir de fósiles hallados en yacimientos de la provincia de Castellón y pertenece también al grupo de los saurópodos de cuello largo.

El análisis comparado de las estructuras óseas indica que Garumbatitan es el pariente evolutivo más próximo conocido de Dasosaurus. Los investigadores plantean que el linaje al que pertenecen ambos animales podría haberse originado en Europa y, con el tiempo, haberse expandido hacia el sur, alcanzando lo que hoy es Sudamérica a través del norte de África.

Esta hipótesis se enmarca en la idea de que, durante el Cretácico temprano, las masas terrestres de Sudamérica, África y Europa aún estaban conectadas o separadas por brazos de mar relativamente someros, lo que permitía el paso de fauna terrestre. El supercontinente Gondwana se encontraba en fase de fragmentación, pero todavía existían “puentes” que facilitaban la dispersión de especies.

Para la paleontología europea, especialmente los que trabajan en yacimientos de la península ibérica, la relación entre Dasosaurus y Garumbatitan ayuda a interpretar mejor el contexto global de los fósiles hallados en España. En lugar de verse como faunas aisladas, se entienden ahora como parte de un intercambio más amplio que implicaba a varias regiones del planeta.

Además, la edad estimada de los depósitos brasileños encaja razonablemente bien con la cronología de los yacimientos ibéricos, lo que sugiere que estos grandes saurópodos convivieron, al menos en parte, en la misma ventana temporal, aunque ocupando áreas separadas por miles de kilómetros de distancia.

Rutas terrestres antiguas entre Sudamérica, África y Europa

El hallazgo refuerza la idea de que, hace entre aproximadamente 135 y 115 millones de años, existían conexiones terrestres o archipiélagos de islas que hacían posible el tránsito de grandes vertebrados entre distintas regiones. En este marco, los investigadores proponen que el linaje de Dasosaurus se habría desplazado desde Europa hacia Sudamérica pasando por el norte de África, en un periodo en el que el océano Atlántico aún no se había abierto por completo.

Las similitudes entre fósiles brasileños y españoles ofrecen un respaldo adicional a los modelos que muestran a Gondwana y al antiguo Laurasia como bloques todavía conectados por zonas emergidas. Estos corredores biogeográficos no solo habrían sido relevantes para dinosaurios gigantes, sino también para otros grupos de animales y plantas que aprovecharon esas rutas para expandirse.

Para los investigadores europeos, especialmente los que trabajan en yacimientos de la península ibérica, la relación entre Dasosaurus y Garumbatitan ayuda a interpretar mejor el contexto global de los fósiles hallados en España. En lugar de verse como faunas aisladas, se entienden ahora como parte de un intercambio más amplio que implicaba a varias regiones del planeta.

Además, la edad estimada de los depósitos brasileños encaja razonablemente bien con la cronología de los yacimientos ibéricos, lo que sugiere que estos grandes saurópodos convivieron, al menos en parte, en la misma ventana temporal, aunque ocupando áreas separadas por miles de kilómetros de distancia.

Impacto científico y potencial de nuevos hallazgos

El descubrimiento de Dasosaurus no solo añade un nombre más a la lista de dinosaurios brasileños, sino que abre la puerta a futuras investigaciones en una zona poco explorada. A diferencia de otros yacimientos clásicos situados en acantilados costeros o márgenes de ríos, el área donde se encontró este saurópodo se localiza a mayor profundidad, en terrenos que suelen quedar ocultos salvo cuando se realizan grandes obras.

Los especialistas apuntan que en la región podrían quedar por descubrir más restos de dinosaurios y otros vertebrados del Cretácico temprano, lo que podría transformar el noreste de Brasil en una referencia para estudiar la evolución de ecosistemas terrestres de esa época. Para Europa y España, disponer de más puntos de comparación en el hemisferio sur ayudará a contrastar hipótesis sobre clima, vegetación y fauna durante la fragmentación de los supercontinentes.

El trabajo publicado en Journal of Systematic Palaeontology destaca también el valor de la colaboración entre universidades y museos a la hora de estudiar fósiles de gran tamaño. La combinación de técnicas clásicas de excavación con análisis anatómicos detallados ha permitido reconstruir de forma sólida la identidad del animal pese a que no se conserva el esqueleto completo.

En conjunto, Dasosaurus tocantinensis se ha convertido en una pieza clave para entender cómo se distribuyeron los dinosaurios gigantes entre continentes y qué papel jugaron Europa, África y Sudamérica en esa historia compartida. Para quienes investigan en España la fauna del Cretácico, sus huesos hallados en Brasil son, en cierto modo, la otra mitad de un relato que ahora empieza a encajar con mayor claridad.

El hallazgo de esta nueva especie de dinosaurio gigante en Maranhão, su parentesco directo con un saurópodo descrito en España y las evidencias de antiguas conexiones terrestres entre Sudamérica, África y Europa permiten dibujar un panorama más completo de la vida en el Cretácico temprano: un periodo en el que los colosos de cuello largo se movían por grandes rutas continentales hoy desaparecidas, dejando pistas que, millones de años después, ayudan a reconstruir la historia común de los paisajes que hoy ocupan Brasil y buena parte de Europa.

dinosaurios en Salas de los Infantes
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