- Instalan cartelería con pautas claras para no alimentar ni acercarse a los carpinchos en el Dique 2.
- Acción conjunta del Ente Administrador Puerto Santa Fe y el Ministerio de Ambiente para una convivencia responsable.
- La presencia de carpinchos se considera un indicador del éxito de políticas ambientales en zonas urbanas.
- El valle aluvial del Paraná y la educación ambiental sostienen el cuidado de la biodiversidad local.
Con la instalación de nueva señalización informativa, el Gobierno de Santa Fe activó una campaña para proteger a los carpinchos del Puerto de Santa Fe. En el área del Dique 2 vive una familia de capibaras y el objetivo es favorecer una convivencia respetuosa entre personas y fauna en un espacio muy transitado.
Estos carpinchos o capibaras, visibles a menudo en las orillas del Dique 2, despiertan gran curiosidad entre vecinos y turistas; por eso las autoridades insisten en no acercarse ni alimentarlos, ni convertirlos en mascotas y en evitar conductas que puedan alterar su comportamiento natural.
Convivencia responsable en el Dique 2

Aunque son animales sociables, los equipos del Ente Administrador Puerto Santa Fe y del Ministerio de Ambiente recuerdan que lo primordial es mantener una distancia prudente, no darles comida y no intentar tocarlos. También recomiendan llevar a las mascotas con correa y evitar ruidos estridentes para garantizar su bienestar.
Desde el Ente portuario subrayan que la presencia de estos ejemplares es una señal del éxito de las políticas ambientales aplicadas en la zona. Ver fauna silvestre en áreas urbanas indica que el entorno ofrece condiciones adecuadas de hábitat.
El Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de la provincia hace hincapié en la cooperación ciudadana: la conservación no depende solo de las instituciones, sino de la conducta cotidiana de quienes visitan y trabajan en el puerto.
Vecinos, centros educativos, empresas y turistas comparten la responsabilidad de cuidar a la fauna local. Pequeños gestos, como limitar el contacto y respetar la señalización, ayudan a consolidar una convivencia segura.
Para quienes se acerquen a observarlos, la recomendación es optar por una contemplación tranquila, sin flashes ni persecuciones, y mantener siempre rutas de escape despejadas para los animales, algo clave para evitar el estrés de la especie.
Por qué se instaló la nueva cartelería
Los avistamientos reiterados de un grupo en el Dique 2 del Puerto de Santa Fe, sobre un sector con densa vegetación y poca actividad, motivaron la colocación de carteles con indicaciones claras para visitantes y trabajadores.
El fenómeno ocurre en una franja que en los últimos años ganó urbanización y usos recreativos, a metros del microcentro. Ante el incremento de público, las autoridades decidieron reforzar la señalización en puntos clave.
Los mensajes son sencillos y directos: no alimentarlos, no tocarlos, mantener distancia, circular con mascotas controladas y respetar la fauna silvestre. Todo ello apunta a minimizar el riesgo de incidentes y preservar hábitos naturales.
En comunicaciones oficiales, el Ente portuario remarca que la coexistencia entre personas y animales requiere nuevos hábitos. La idea central es que la colaboración de la comunidad sea el eje para cuidar a los capibaras sin interferir en su vida diaria.
Además de ordenar la interacción, la campaña fomenta turismo responsable y refuerza la educación ambiental, aprovechando el interés que despiertan estos mamíferos para sensibilizar sobre la importancia de protegerlos.
El ecosistema del Paraná y la presencia en la ciudad
La aparición de fauna silvestre en áreas urbanas se interpreta como un reflejo de la salud ambiental y una invitación a replantear nuestra relación con el entorno natural.
La zona de islas de Santa Fe, parte del valle aluvial del río Paraná, es un ecosistema dinámico con ríos, arroyos y lagunas que alberga gran biodiversidad. Su conservación es crucial para mantener servicios ecológicos como la calidad del agua y la regulación climática.
Especialistas locales, como Alba Imhof (FHUC‑UNL), han señalado que los carpinchos también aparecen en otros puntos de la ciudad, incluida la Ciudad Universitaria, donde se registran comportamientos reproductivos; esto confirma que han encontrado condiciones propicias en distintos enclaves.
Este escenario representa una oportunidad para el aprendizaje comunitario: escuelas, vecinos y visitantes pueden convertir la curiosidad por los carpinchos en acciones de educación ambiental y cuidado del territorio.
Recomendaciones para visitantes y residentes
- Respetar la distancia segura y no rodear a los animales.
- No ofrecer alimentos ni restos; altera su comportamiento y salud.
- Evitar el contacto físico; llevar mascotas con correa y sin acercarlas.
- Atender la señalización del puerto y no ingresar a pastizales usados como refugio.
- Reducir ruidos, no usar flash ni luces intensas al fotografiarlos.
Con medidas simples, como seguir la cartelería, mantener distancia y no alimentarlos, la ciudad refuerza su compromiso con la fauna del Puerto de Santa Fe, promoviendo una convivencia ordenada que beneficia tanto a las personas como a los carpinchos.


