- Un leopardo persa atacó mortalmente a un empleado en el Zoológico Bíblico de Jerusalén.
- Las autoridades investigan las circunstancias que permitieron el acceso del animal al área de trabajo.
- El zoológico permanece cerrado y se revisan protocolos de seguridad mientras los leopardos siguen bajo observación.
- No hubo riesgo físico para los visitantes en ningún momento, según la administración del zoológico.

Un suceso trágico ha sacudido recientemente al Zoológico Bíblico de Jerusalén, donde un trabajador perdió la vida tras un ataque protagonizado por un leopardo persa. El fatídico episodio tuvo lugar mientras el trabajador, identificado como Uriel Nuri, de 26 años, se encontraba realizando tareas vinculadas a la preparación de una actividad de enriquecimiento para los animales en uno de los patios internos. El incidente ha obligado al cierre temporal del zoo y ha puesto el foco sobre los protocolos de seguridad existentes en instituciones de este tipo.
De acuerdo con la información proporcionada por responsables del zoológico, el leopardo habría conseguido salir de su área habitual y acceder al espacio en el que se encontraba el cuidador. Testigos presenciales y personal de la instalación han coincidido en señalar que Nuri accedió voluntariamente al patio donde el leopardo ya estaba presente, y no se trató de una irrupción repentina del animal en una zona restringida, lo que ha abierto distintos ángulos en la investigación.
Investigación en marcha para esclarecer los hechos
Las autoridades del zoológico, junto con la Policía de Israel, han iniciado una investigación exhaustiva para averiguar cómo el leopardo pudo encontrarse en el patio en ese momento. El jefe de cuidadores, Ariel Kedem, ha explicado que se están revisando grabaciones y materiales audiovisuales que podrían arrojar luz sobre la secuencia exacta de los acontecimientos. Por el momento, los leopardos persas involucrados permanecen en su refugio y bajo observación, a la espera de los resultados de la investigación y sin cambios en su régimen de cuidado.
Desde la administración del parque han insistido en que en ningún momento los visitantes estuvieron en peligro, ya que la zona de público está protegida por cristales de seguridad y el incidente se limitó a áreas restringidas al personal. Algunos testigos y visitantes fueron atendidos por cuadros de ansiedad debido a la tensión vivida tras el suceso.
Consecuencias y antecedentes recientes en el zoológico
El fallecimiento de Nuri ha provocado la suspensión de la reapertura prevista para el lunes siguiente, y la instalación seguirá cerrada hasta que se esclarezcan completamente los hechos y se adopten las medidas de seguridad pertinentes. En un comunicado, el zoológico ha señalado que solo se recurre a medidas extremas con los animales en caso de peligro inmediato y, por el momento, el leopardo responsable del ataque continúa bajo supervisión, sin que se haya tomado la decisión de sacrificarlo.
No es la primera vez que un accidente de este tipo ocurre en el Zoológico Bíblico de Jerusalén. El año anterior, un trabajador resultó gravemente herido tras ser mordido por un cocodrilo, caso en el que el animal fue finalmente abatido por un miembro de seguridad. En el caso actual, el zoo recalca la importancia de analizar el incidente desde la perspectiva del comportamiento animal, evitando atribuirle intenciones maliciosas al leopardo.
Trayectoria y compromiso del empleado fallecido
Uriel Nuri, que llevaba tiempo desempeñando labores en el parque, había evidenciado su dedicación y pasión por el cuidado de los leopardos en publicaciones recientes en redes sociales, donde compartió imágenes alimentando a uno de los felinos incluso en situaciones de emergencia. Su implicación personal y profesional había sido reconocida por compañeros y superiores.
Los dos leopardos persas protagonistas de este incidente fueron trasladados en enero desde un zoológico en la República Checa, como parte de un plan de mejora genética para la conservación de la especie en peligro. Por el momento, el zoológico mantiene el cierre de sus instalaciones y se encuentra inmerso en un proceso de revisión de las medidas de seguridad para prevenir futuros accidentes similares.
El reciente ataque en el Zoológico Bíblico de Jerusalén ha vuelto a poner de manifiesto los riesgos inherentes al trabajo con especies salvajes en cautividad y la necesidad de mantener protocolos rigurosos. Mientras se aguardan los resultados de las investigaciones, la memoria de Uriel Nuri sigue presente entre sus compañeros, y la atención se centra en reforzar la seguridad tanto de trabajadores como de los propios animales, sin olvidar la importancia de la conservación y el bienestar de especies tan emblemáticas como el leopardo persa.