Leopardo del amur

Cómo es el leopardo del amur

Dentro de los leopardos, el leopardo de Amur es una de las más raras subespecies que aún existen en el planeta. Apreciado por el color dorado intenso de su pelaje, es un animal que está en peligro de extinción.

Conoce cómo es el leopardo del Amur, dónde vive, de qué se alimenta, cómo es su reproducción y los motivos por los que se encuentra a punto de desaparecer si no se hace nada.

Características del Leopardo del amur

Conocido como Leopardo del Extremo Oriente, leopardo coreano, de Manchuria, o por su nombre científico, Phantera pardus orientalis. Es el felino más amenazado del planeta y también la especie más extraña de leopardos que hay actualmente.

Mide aproximadamente entre 107 y 136 centímetros, con una cola que va de los 75 a los 110 centímetros. Son más pequeños que otras especies de leopardo, aunque sus patas son más largas y alcanzan una velocidad de 55 kilómetros por hora. Su peso depende en general de ser machos (hasta los 75 kilos) o hembras (hasta los 50 kilos).

Tiene un pelaje entre dorado y anaranjado siendo esta una de las características diferenciales más importante, y lo que le hace ser muy cotizado. Además, ese pelo es más largo y denso que el de otros leopardos. En verano, por ejemplo, su pelaje mide unos 2,5 centímetros con un color más intenso, pero en invierno este pelaje crece hasta los 7 centímetros y se apaga en tonalidad para adquirir un tono crema. Además, las manchas del leopardo del Amur están más separadas y son mayores que en otros felinos de esta familia.

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Los ojos son de color verde azulado, aunque hay ejemplares que los tienen también grises.

Suelen vivir en solitario, si bien algunos machos conviven con varias hembras. Su esperanza de vida en libertad es de unos 12-15 años, mientras que en cautividad se eleva hasta los 20-22 años aproximadamente.

Hábitat

Hábitat del leopardo del Amur

El leopardo de Amur se encontraba hace muchos años por el sureste de Rusia, el noroeste de China y también la península de Corea. Sin embargo, debido a que es un animal en peligro de extinción crítico, actualmente la totalidad de los ejemplares en estado salvaje se reúnen en las montañas de Sijote-Alin, en Siberia, Rusia, aunque ha habido avistamientos de este felino en zonas del noroeste de China y también en la frontera entre Corea del Norte y Corea del Sur.

Sin embargo, según los datos presentados por la «Tierra del Leopardo», donde se asienta el leopardo del Amur en Rusia, habría,a fecha de 2019, un total de 90 ejemplares adultos. De hecho, 40 serían hembras que estarían en edad fértil, y habría 21 crías.

Para que se evitara la extinción, serían necesarios al menos 100 ejemplares en libertad, algo que se está consiguiendo.

En cautividad existen unos 100-200 ejemplares, muchos de ellos dentro de programas de cría o de reintroducción a la vida en libertad.

La alimentación del leopardo del amur

Cazador por naturaleza, la forma que tiene de hacerse con su alimento es la de acercarse sigilosamente para llegar a pocos metros de su presa y abalanzarse sobre ella. A la hora de comer, sin embargo, son de los que prefieren subirse a los árboles para no ser molestados por otros mientras se alimenta. Más, siendo capaz de levantar 3 veces su peso corporal.

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Cazan sobre todo durante el amanecer o bien al anochecer, pasando el resto del día descansando.

El leopardo del Amur es uno de los felinos que mayor variedad tiene a la hora de alimentarse porque no se centra solo en animales medianos, como ciervos, corzos, etc., sino que también puede cazar jabalíes, tejones, erizos, ardillas, roedores, cabras, conejos… De hecho, en su alimentación, sobre todo cuando tiene hambre, es capaz de comer peces, insectos, anfibios y aves.

Cuando hay escasez de alimento, es habitual que desarrolle un comportamiento carroñero. Es capaz de comer animales que se están descomponiendo, que han sido abandonadas o incluso congelados.

Algo que desconocen muchos es que este mamífero es uno de los que menos agua bebe. La práctica totalidad del agua que ingiere proviene de su propio alimento, ya que no necesita beber mucha agua para estar hidratado.

La reproducción del leopardo del amur

La reproducción del leopardo del amur

La reproducción del leopardo del Amur en cautividad se produce entre finales de primavera y principios del verano, sin embargo, en libertad la reproducción tiene lugar en el periodo de lluvia, que es cuando más alimento hay. Es decir, durante final de enero y primeros de febrero.

Una vez que tanto la hembra como el macho alcanzan la madurez sexual (en el primer caso a los dos años y medio o tres; en el segundo unos meses más tarde), el macho se aparea con varias hembras pudiendo dar a luz entre 1 y 4 crías (lo normal son 2).

El celo de la hembra suele durar aproximadamente 7 días, tiempo en el que llaman la atención de los machos con rugidos y olores muy sonoros e intensos, con el objetivo de que se aparee con ella. Durante unos días, se alimentan y comparten vida juntos, copulando varias veces, pero, finalizado el apareamiento, el macho suele irse y es la hembra la que se dedica a cuidar a las crías.

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El periodo de gestación del leopardo del amur es de unos 90-100 días y la hembra se dedica en ese tiempo a buscar una madriguera o un escondite donde poder dar a luz.

Las crías, en el momento de nacer pesan unos 400-600 gramos y miden unos 15-17 centímetros. Estarán ciegas por unas dos semanas aproximadamente y tienen manchas de color. Una vez cumplen el mes, ya pueden salir de la cueva donde han estado y, a los 3 meses, la hembra los desteta.

Durante dos años, pueden convivir con su madre, con la que cazan y aprenden a sobrevivir, pero más allá de esa edad, los machos suelen irse mientras que las hembras pueden quedarse con la madre o independizarse en busca de algún macho.

Por qué está en peligro de extinción

Por qué está en peligro de extinción el leopardo de Amur

El leopardo del Amur es una especie en peligro de extinción crítico que, milagrosamente, se está salvando a sí misma. Y es que, en el año 2000 y 2003, apenas si llegaban a cincuenta ejemplares en libertad, lo que hacía que estuviera yendo a su extinción.

Sin embargo, a lo largo de los años ha ido aumentando lentamente el número de ejemplares hasta que, datos de enero de 2019 ofrecen posibilidades de que se salve: existen, en Rusia, unos 90 ejemplares. También hay que considerar los que se han podido ver en China y en Corea, que pueden llegar a ser unos 10 ejemplares más en total.

A pesar de esto, el leopardo coreano sigue estando en peligro debido a las amenazas a las que se enfrenta, entre ellas la peor de todas, la caza furtiva debido a su pelaje (muy apreciado por los coleccionistas y otros sectores) y a los huesos (que se utilizan en la medicina tradicional china).

Otra amenaza para estos mamíferos es la falta de alimento, lo que provoca que tengan que salir fuera de su territorio y se conviertan en presa fácil de otros animales, así como acercarse demasiado a lugares poblados que atentan contra su vida al perseguirlos y matarlos.

La invasión de su territorio por el ser humano, las nuevas carreteras, la tala de árboles o el cambio climático son otros de los factores que actúan negativamente en la existencia de esta subespecie de leopardo. Y a pesar de que existen medidas de conservación para frenar la merma, no son suficientes aún para conseguir que la especie salga del nivel más crítico de extinción.


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