- Tres visitantes accedieron indebidamente al recinto de lobos y se subieron a un risco.
- El incidente fue grabado y Cantur lo ha remitido a la Guardia Civil para identificar a los implicados.
- La empresa pública condena la conducta por temeraria y revisa accesos para evitar nuevos casos.
- El parque recuerda que existen miradores seguros y normas de seguridad claramente señalizadas.
Vista del lugar donde se produjo la intrusión: un risco no accesible al público.
La reciente irrupción de tres visitantes en el recinto de los lobos del Parque de la Naturaleza de Cabárceno ha encendido todas las alarmas. Dos adultos y un menor atravesaron una valla de madera de carácter disuasorio y se encaramaron a un risco, en un punto al que el público no tiene acceso.
El episodio fue captado por otro asistente y difundido en redes sociales, lo que ha permitido activar los protocolos. Cantur, gestora del parque, ha condenado con firmeza un comportamiento que puso en riesgo a las personas implicadas y a los propios animales.
Qué se sabe del suceso
El hábitat natural de los cánidos, con puntos de observación a distancia.
Según fuentes del parque, los tres individuos superaron un cercado de madera que actúa como límite y avanzaron hasta un saliente rocoso desde el que observaban a los cánidos, con ejemplares merodeando en la parte inferior del recinto. La zona está señalizada y fuera del itinerario autorizado para visitantes.
En las imágenes compartidas por el creador de contenido Xtrauss se aprecia la peligrosidad de la escena: un traspié podía haber desembocado en una caída dentro del hábitat, con consecuencias potencialmente graves.
El Parque de Cabárceno, que alberga en semilibertad una amplia representación de fauna de distintos continentes, cuenta con normas de visita y señalética para prevenir incidentes de este tipo. Pese a ello, la familia desoyó las indicaciones y accedió por una zona restringida.
Desde la entidad pública insisten en que el recinto de los lobos, como el del resto de especies, dispone de límites claros y puntos de observación situados a distancia segura, precisamente para compatibilizar la experiencia del visitante con el bienestar animal.
Investigación y posibles sanciones
El vídeo facilitó la identificación de los responsables.
Cantur ha puesto el vídeo a disposición de la Guardia Civil con el objetivo de identificar a los responsables y tramitar la denuncia correspondiente. Las autoridades valorarán si los hechos constituyen una infracción administrativa o si, en su caso, pudiera apreciarse responsabilidad penal.
La empresa pública subraya su rechazo a conductas incívicas y temerarias, por generar riesgos innecesarios. Además, se han dado instrucciones para recopilar toda la información disponible y colaborar con la investigación en curso.
Fuentes de la entidad remarcan que, una vez identificadas las personas, se seguirán los cauces previstos en la normativa para imponer las sanciones que procedan. El objetivo es disuadir futuros comportamientos similares y reforzar la cultura de respeto a las reglas del parque.
El eco del vídeo en redes ha acelerado los tiempos de reacción y permitirá a las autoridades acotar el marco de responsabilidades. La difusión pública del suceso ha facilitado además la recepción de avisos y testimonios.
Medidas y revisión de accesos

Se revisarán los puntos sensibles del perímetro.
Tras el incidente, la dirección ha iniciado una revisión de los accesos en el área de los lobos para reforzar puntos sensibles. La intención es dificultar cualquier intromisión no autorizada sin alterar la visita normal del público.
Entre las acciones en estudio figuran mejoras en elementos disuasorios, reubicación de carteles y ajustes en la vigilancia de tramos concretos del perímetro, especialmente en zonas con mayor presencia de lobos. Se analizarán además recorridos colindantes para evitar que se repitan conductas de riesgo.
El parque recuerda que cuenta con servicios de seguridad y personal de control distribuidos por el recinto, pero apela a la responsabilidad individual como primera barrera. El cumplimiento de las normas es clave para garantizar la integridad de personas y animales.
Estas medidas se suman a los procedimientos habituales de inspección interna que el parque aplica de forma periódica, con el fin de mantener actualizados sus protocolos y adaptarlos a nuevas casuísticas.
Normas de seguridad y alternativas de observación

Los miradores ofrecen una distancia segura para observar a la fauna.
Cabárceno dispone de miradores estratégicamente situados para contemplar a la fauna sin invadir sus espacios. Son la opción adecuada para vivir la experiencia de cerca, con distancia de seguridad y sin perturbar a los ejemplares.
Las indicaciones en cartelería, junto a los límites físicos de cada instalación, constituyen una guía clara para el visitante. Saltarse esas limitaciones compromete la seguridad y vulnera la normativa del parque.
Responsables del recinto insisten en que los animales reaccionan ante la presencia humana y el ruido, por lo que minimizar interferencias es esencial. Las normas están diseñadas con ese objetivo, además de proteger a las personas.
La rápida reacción de la comunidad en redes, con numerosos mensajes de reproche hacia la conducta observada, refleja una mayor concienciación social sobre el respeto a los espacios de conservación y a la fauna en semilibertad.
La actuación coordinada entre Cantur y Guardia Civil, unida al refuerzo de accesos y a la insistencia en el uso de miradores, apunta a reducir la probabilidad de episodios similares y a consolidar prácticas de visita responsables.
Tras lo ocurrido, queda claro que el parque aplicará medidas para blindar zonas sensibles, mientras avanza la identificación de los implicados y la tramitación de la denuncia. La seguridad, el bienestar animal y el cumplimiento de las normas marcan la hoja de ruta de las próximas semanas.

