- Proyecto Santa María reporta que la pirotecnia en la Plaza Grande espantó a bandadas de loros.
- Integrantes del Programa de Monitoreo alertaron de aves desorientadas y posibles riesgos entre la multitud.
- Los psitácidos están protegidos por leyes federales y su presencia urbana se había documentado semanas previas.
- La organización refuerza su educación ambiental en escuelas y pide mayor sensibilidad institucional.

El estruendo de la pirotecnia durante los festejos patrios en la Plaza Grande de Mérida habría provocado la huida de numerosas aves. Varias bandadas de loros urbanos abandonaron los árboles donde acostumbraban pernoctar, según los avisos recibidos por una organización local.
La asociación ambiental Proyecto Santa María denunció el episodio el 16 de septiembre de 2025 y pidió mayor sensibilidad por parte de autoridades y ciudadanía. Se trata de psitácidos en riesgo, protegidos por la normativa federal, cuya presencia en la zona se venía observando en las últimas semanas.
Qué ocurrió durante los festejos

En días previos, ciudadanos y medios documentaron la llegada y el descanso de parvadas de psitácidos en los árboles de la plaza. Estas observaciones reforzaban la idea de que la zona se había convertido en un dormidero habitual para varias decenas de individuos.
Con el inicio del espectáculo de cohetes, múltiples aves salieron en estampida, según los reportes compartidos por la organización. La huida repentina elevó el temor a caídas o choques de ejemplares entre la multitud que se congregó para las celebraciones.
Alertas del Programa de Monitoreo
Proyecto Santa María informó que recibió avisos de integrantes de su Programa de Monitoreo de Loros Urbanos, quienes se encontraban atentos a los movimientos de las bandadas. Estas personas notificaron que, al activarse la pirotecnia, varias aves se dispersaron con signos de estrés y desorientación.
Los reportes insistieron en el riesgo de que alguna pudiera caer entre la gente o resultar herida por el sobresalto. El ruido intenso y las luces repentinas son factores capaces de desorganizar a estos animales, más aún cuando se encuentran descansando en dormideros urbanos.
Preocupaciones y marco legal
La organización lamentó que, en eventos masivos, a veces se priorice la pirotecnia y el gasto festivo por encima del bienestar de la fauna local. Subrayaron la necesidad de mayor empatía y de tomar en cuenta los posibles impactos de estas prácticas en el entorno inmediato.
Además, recordaron que los loros son especies protegidas por leyes federales y que su estatus conlleva obligaciones para prevenir afectaciones evitables. El reconocimiento de su presencia en la plaza debería incorporarse a la planificación de actividades con potencial de generar ruido extremo.
Educación ambiental y próximas acciones
Proyecto Santa María reiteró que mantendrá sus acciones de educación ambiental en escuelas para fomentar empatía y conocimiento en las nuevas generaciones. La entidad considera que una ciudadanía informada puede ayudar a equilibrar celebración y cuidado de la vida silvestre.
De forma general, en situaciones como esta suelen contemplarse ajustes en celebraciones que minimicen el impacto sobre dormideros de aves: revisar horarios y distancias, explorar alternativas menos ruidosas y coordinar con especialistas para reducir riesgos.
Lo sucedido en Mérida vuelve a poner el foco en cómo los festejos con cohetes pueden alterar a la fauna urbana: la Plaza Grande fue escenario de la huida de bandadas y de alertas ciudadanas, mientras que la organización impulsa más empatía y educación para compatibilizar tradición y protección de los loros.
