- Proliferación de Pelagia noctiluca en la ría de Ferrol, con afectación al marisqueo.
- Suspensión de eventos y aumento de picaduras en playas de A Coruña.
- La nuclear de Gravelines paró cuatro reactores por obstrucción de medusas en los filtros.
- Factores clave: aguas más cálidas y llegada de especies invasoras por tráfico marítimo.
La presencia masiva de medusas ha dado un giro inesperado a finales del verano: desde la ría de Ferrol, donde complica el trabajo de los mariscadores, hasta el norte de Francia, donde ha forzado un parón temporal en la central nuclear de Gravelines. La coincidencia de episodios en distintos puntos del Atlántico nororiental pone el foco en la interacción entre el mar y las actividades humanas.
Mientras investigadores y autoridades no hablan de plaga, sí constatan un aumento de avistamientos y de interacciones con bañistas e instalaciones costeras. Factores como el calentamiento del agua y la llegada de especies foráneas ayudan a explicar por qué estos organismos gelatinosos están ganando terreno cerca de la costa en estas fechas.
Auge de Pelagia noctiluca en la ría de Ferrol

En los muelles de Curuxeiras y en la zona de San Felipe se han observado centenares de ejemplares de Pelagia noctiluca durante varios días, lo que obligó a los mariscadores a trabajar rodeados de organismos altamente urticantes o a retrasar su entrada al agua cuando la densidad era excesiva.
Esta especie, conocida como acalefo luminiscente o clavel de mar, pertenece a los escifozoos y luce un característico tono violeta rosáceo. Su distribución abarca el Atlántico y el Mediterráneo, y es capaz de formar enjambres que alcanzan la línea de costa, especialmente con condiciones favorables.
La picadura puede ser intensa y, en algunos casos, dejar marca duradera: sus tentáculos contienen más de 100.000 cnidocitos capaces de inyectar veneno al contacto. Además de dolor y escozor, en personas sensibles pueden desencadenar reacciones alérgicas severas o dificultades respiratorias.
Un mariscador de la zona relató que hubo jornadas en las que no pudo entrar al agua por la cantidad de medusas, aunque en días posteriores la situación fue remitiendo. Aun así, la recomendación es extremar la precaución: los filamentos pueden romperse y adherirse a las herramientas, con el consiguiente riesgo de rozaduras accidentales.
Desde el pósito de Barallobre señalan diferencias según la actividad: a pie se han visto menos en los últimos días, pero a flote se registraron más problemas, lo que obliga a revisar con atención artes y zonas de trabajo antes de cada salida.
Eventos y playas: impacto en A Coruña y comarca

La agenda festiva y deportiva también se ha resentido. La tradicional cucaña de A Parrocheira se suspendió, al igual que la travesía a nado Abelardo López. En A Coruña, la Travesía de San Amaro se reprogramó para el domingo 21 de septiembre tras un aplazamiento motivado por la presencia de medusas en el agua y en la orilla; la organización pidió a los inscritos que no vayan a participar que lo comuniquen para abrir nuevas plazas.
En los arenales coruñeses, los socorristas atendieron 163 picaduras esta temporada, un 22% del total de incidencias registradas en la playa. El repunte fue notable en la primera quincena de septiembre, con mayor presencia en puntos como el Orzán y Riazor, y con episodios de carabelas portuguesas que obligaron a extremar la señalización y la prudencia de los bañistas.
En jornadas puntuales ondeó la bandera roja por medusas y se cerraron temporalmente accesos al baño. Los organizadores de actividades náuticas y los servicios de playa han insistido en monitorizar día a día la situación y comunicar por canales oficiales cualquier cambio de condiciones antes de los eventos o de las horas de mayor afluencia.
Medusas y energía: parón temporal en la nuclear de Gravelines
La central de Gravelines, situada en la costa norte de Francia cerca de la frontera belga, detuvo temporalmente cuatro de sus seis reactores por la acumulación de medusas en los filtros de toma de agua del sistema de refrigeración. Según el operador EDF, tres unidades se apagaron de inmediato al detectarse la obstrucción y una cuarta al día siguiente como medida preventiva; las otras dos se encontraban ya en mantenimiento programado.
Aunque el episodio fue llamativo, la empresa recalcó que no hubo riesgo para la instalación ni para el personal. Los equipos retiraron manualmente los organismos incrustados en los filtros, revisaron el circuito y procedieron a la reanudación segura de la operación, si bien reconocen que concentraciones tan altas pueden tensionar el suministro si coinciden con picos de demanda.
Gravelines opera seis reactores de agua a presión de 900 MWe cada uno y en 2024 generó 32,71 TWh. La planta prevé incorporar dos reactores EPR2 de nueva generación hacia 2040. Su dependencia del mar del Norte para la refrigeración explica la sensibilidad a fenómenos marinos inesperados, pese a la robustez de los protocolos de seguridad.
Por qué ocurre: calentamiento, especies invasoras y mar de fondo
El calentamiento del océano favorece que estas especies encuentren condiciones idóneas para reproducirse y acercarse a la costa. Investigaciones recientes apuntan a un aumento de la biomasa de medusas en el Atlántico durante la última década, un contexto que multiplica la probabilidad de blooms y de interacciones con actividades humanas.
Otro vector clave es el tráfico marítimo: larvas y ejemplares pueden viajar en las aguas de lastre de los buques y establecerse en nuevos ecosistemas. La llamada medusa luna asiática fue detectada en el mar del Norte en 2020 y episodios de obstrucción de canales de enfriamiento se han documentado en Escocia, Suecia y Filipinas, además de en Japón y Corea del Sur.
Expertos consultados subrayan que no se trata de una plaga en sentido estricto, sino de una mayor frecuencia de apariciones y de condiciones ambientales que facilitan su permanencia cerca de la costa, lo que hace que las veamos y suframos más a menudo en ciertas épocas del año.
La concatenación de estos hechos dibuja un escenario que va desde el marisqueo gallego hasta los reactores de Gravelines: distintos usos del mar condicionados por un mismo fenómeno. Anticipación, vigilancia y comunicación clara con usuarios y profesionales serán claves para convivir con estas irrupciones sin descuidar la seguridad ni frenar en exceso la actividad.