Zaragoza intensifica el control de la mosca negra en el río Ebro

Última actualización: 30 mayo 2026
  • Inicio de la campaña con larvicida biológico en el tramo urbano del río Ebro.
  • Uso coordinado de embarcaciones y drones para llegar a las zonas de difícil acceso.
  • Seguimiento quincenal de las poblaciones de larvas en macrófitos.
  • Inversión de 500.000 euros para el control de plagas, incluyendo garrapatas.

Tratamiento preventivo mosca negra río Ebro

Con la llegada de los primeros calores intensos, la capital aragonesa ha activado sus protocolos para evitar que los paseos por la ribera se conviertan en un suplicio. El Ayuntamiento de Zaragoza ha dado el pistoletazo de salida a las tareas para poner freno a la expansión de la mosca negra, un insecto que, aunque no transmite enfermedades graves en nuestro entorno, sí que resulta especialmente molesto por sus dolorosas picaduras.

La intervención ha comenzado este viernes aprovechando que el estado del río permite trabajar con seguridad, buscando que la incidencia sobre la población sea la mínima posible durante los meses estivales. Se trata de un plan que se repite cada año pero que requiere de una vigilancia constante para actuar en el momento preciso en el que la biología del insecto lo hace más vulnerable.

Despliegue de medios y aplicación de larvicida

Aplicación de larvicida en el Ebro

El operativo se ha centrado inicialmente en el corazón de la ciudad, concretamente en el área que separa el Puente de Santiago del Puente de Piedra. En esta zona se han vertido unos setenta y cinco litros de un producto larvicida específico que tiene la gran ventaja de ser totalmente respetuoso con el medio ambiente, ya que solo ataca a las larvas de la mosca negra sin molestar al resto de la fauna acuática.

Para que el producto llegue a donde tiene que llegar, se ha contado con la ayuda inestimable del cuerpo de Bomberos, quienes han facilitado las embarcaciones necesarias para navegar por el cauce. De esta forma, los técnicos del Instituto Municipal de Salud Pública pueden distribuir el tratamiento de manera uniforme, asegurándose de que el agua arrastre el componente por las zonas donde se sospecha que hay más actividad.

Factores climáticos y la importancia de las algas

Algas macrófitos en el río Ebro

El comportamiento del río este año ha sido algo particular, ya que tras un invierno y una primavera con bastantes lluvias, el caudal se ha mantenido alto durante un buen tiempo. Sin embargo, el reciente subidón de las temperaturas ha provocado la proliferación de macrófitos en el cauce, que no son otra cosa que esas algas alargadas que sirven de refugio y alimento para que las larvas de mosca negra se desarrollen antes de salir a volar.

Aunque por ahora los ríos Huerva y Gállego parecen estar libres de esta presencia a su paso por el casco urbano, no se baja la guardia en absoluto. Los técnicos municipales tienen claro que lo ideal es mantener a raya la aparición de nuevas larvas antes de que el problema se desplace a otros puntos, por lo que el control visual de la vegetación acuática es una tarea diaria para el equipo de medio ambiente.

Vigilancia aérea y muestreos periódicos

Uso de drones para tratamiento de plagas

Si el nivel del agua bajara demasiado y las barcas no pudieran moverse con soltura por el centro del río, el Ayuntamiento ya tiene previsto el uso de drones de última generación. Estos aparatos permiten soltar el larvicida con una precisión milimétrica desde el aire, alcanzando esos rincones donde la corriente se estanca y donde a veces es imposible llegar a pie o en lancha durante los periodos de sequía veraniega.

No se trata de actuar una sola vez y olvidarse, ya que el Instituto Municipal de Salud Pública ha programado muestreos cada menos de quince días para ver cómo evoluciona la situación. Estos análisis permiten saber si el tratamiento ha hecho efecto o si hay que volver a cargar las tintas en alguna zona concreta, ajustando la estrategia según lo que dicten los datos recogidos directamente del agua.

Coordinación regional y lucha contra otras plagas

Control de plagas en parques de Zaragoza

Como la mosca negra tiene alas y no entiende de fronteras municipales, Zaragoza está en coordinación con otros municipios cercanos de las cuencas del Gállego y el Huerva. Es fundamental que todos los pueblos vecinos remen en la misma dirección para que los tratamientos sean efectivos a gran escala, evitando que los insectos que nacen en otras zonas terminen dándose un banquete en los parques de la capital.

Toda esta operativa forma parte de un plan mucho más ambicioso que cuenta con una partida presupuestaria que alcanza los 500.000 euros para combatir diversas plagas. De hecho, de forma paralela se está trabajando intensamente en los parques del sur, como Arcosur o Valdespartera, para controlar la presencia de garrapatas y asegurar que tanto los vecinos como sus mascotas puedan corretear por el césped con total confianza.

La tranquilidad de los ciudadanos durante los meses de calor depende directamente de esta combinación de tecnología, vigilancia y prevención ambiental que se está llevando a cabo en las riberas zaragozanas. Gracias a la detección temprana de las algas donde anidan las larvas y a la rapidez de actuación del servicio de salud pública junto a los bomberos, se espera que este verano la mosca negra sea solo una anécdota lejana y no un problema de salud pública para quienes disfrutan del cauce del Ebro.