Myotis myotis

El Myotis myotis también es conocido como murciélago ratonero grande

Fuente: Wikimedia – Autor: Matteo De Stefano/MUSE

A medida que pasa el tiempo, el ser humano va adquiriendo más conocimiento del mundo que lo rodea. Por ello no es de extrañar que muchas leyendas y mitos del pasado se vayan descartando poco a poco. Si bien los murciélagos han alimentado muchas historias siniestras, a día de hoy se sabe que estos cuentos no tienen fundamento. Existen muchísimas especies diferentes de estos mamíferos voladores y muy pocas se alimentan de sangre. No obstante, algunos murciélagos sí que comen de vez en cuando pequeños mamíferos, como por ejemplo el Myotis myotis, del cual hablaremos en este artículo.

Esta especie perteneciente al género Myotis es su mayor representante en Europa. También es conocido como murciélago ratonero grande y se alimenta sobre todo de escarabajos y otros insectos. Como ha habido ocasiones en las que se han hallado pelos de musaraña en las heces de este animal, los expertos especulan que su dieta incluye ocasionalmente pequeños mamíferos.

Descripción del Myotis myotis

El Myotis myotis tiene un vientre casi blanco

Fuente: Wikimedia – Autor: MissMhisi

A parte de que este quiróptero es el mayor de su especie, también es considerado uno de los murciélagos más grandes que habitan en Europa. Un individuo adulto puede pesar entre 30 y 40 gramos. El pelaje de estos animales es denso y corto con unos tonos castaños, pardos y grisáceos. No obstante, el vientre tiene un color muy clarito, casi blanco. En cambio, los jóvenes tienen un color ceniza y una pequeña mancha oscura grisácea en el centro del labio inferior, al igual que todos los demás individuos inmaduros del género Myotis.

Un rasgo característico de esta especie es su hocico. Lo tienen ancho y largo y posee abultamientos glandulares en los dos lados. Además, el uropatagio es lampiño y tiene un espolón cubriendo la mitad de su borde.

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La mejor forma para distinguir al Myotis myotis de otros murciélagos ratoneros es comparar el tamaño. Sin embargo, existe una especie con la que es muy fácil confundirlo: el Myotis blythii. Ambos se parecen tanto que no se pudieron encontrar rasgos diferenciadores claros hasta la década de los 90. Fue entonces cuando se realizaron análisis bioquímicos y genéticos combinados con estudios anatómicos referentes a ambas especies. A pesar de ello, la única manera de poder diferenciarlos con certeza es comparar sus dientes , para lo que sería preciso capturarlos antes. Sin embargo, el 90% de los Myotis blythii tienen una pequeña mancha de color blanco en la frente. El Myotis myotis en cambio nunca presenta este rasgo.

Distribución

El Myotis myotis vive en Europa central y en Europa del sur

Fuente: Wikimedia – Autor: A proietti

El murciélago ratonero grande se encuentra en Europa central y en Europa del sur, incluyendo países como Francia, Portugal, España y países bajos. También existen colonias del Myotis myotis en casi todas las islas mediterráneas y en las Azores. En España se estima que habitan más de 100 mil individuos de esta especie. Sin embargo, este número se va reduciendo con el paso del tiempo. El 52% de la población de Myotis myotis españoles se encuentra en Andalucía, mientras que en otras zonas como Cantabria escasea su presencia y en algunos lugares incluso ha llegado a extinguirse, como en Ibiza.

Las zonas ocupadas por el Myotis myotis son templadas con bosques abiertos y parques de áreas marginales urbanas. Esta especie es cavernícola, por lo que sus refugios más habituales son minas, cuevas y cavidades subterráneas. Debido a este rasgo, no es poco frecuente encontrar a estos murciélagos en desvanes y sótanos.

Ciclo vital del Myotis myotis

El murciélago ratonero grande es cavernícola

Fuente: Wikimedia – Autor: Gilles San Martin

Por lo general, el murciélago ratonero grande tiene una longevidad promedia de 4 a 5 años. Sin embargo, ha habido casos en Europa de Myotis myotis que han llegado a superar los 20 años, siendo 22 la edad máxima alcanzada. Este especie presenta dimorfismo sexual. Las hembras tienen un tamaño mayor que los machos. En cambio, los machos tienen sus glándulas nasales más desarrolladas.

El murciélago ratonero grande se muestra gregario durante la época de cría. Sus colonias pueden estar formadas por miles de hembras que se reúnen en marzo. Los machos se separan de este grupo hasta agosto, cuando regresan a tiempo para la época del celo. Los apareamientos tienen lugar desde agosto hasta la primavera. El ritmo sexual de estos animales va disminuyendo a medida que pasan los meses. Generalmente, los machos forman herenes que pueden incluir hasta cinco hembras.

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Respecto a la gestación, suele durar entre un mes y mes y medio. Por lo general, los partos tienen lugar entre finales de junio y principios de julio, justo antes de comenzar la nueva época de apareamiento. Al igual que pasa con casi todos los murciélagos, sólo suelen tener una cría. Tras nacer, las crías pesan alrededor de seis gramos y tras un mes ya tienen un tamaño parecido al de los individuos adultos. Es decir, al cabo de un mes ya llegan a pesar unos 19 gramos y a tener unos antebrazos de 55,4 milímetros. Pasados 40 días aproximadamente desde el nacimiento, ya son capaces de volar fuera de los refugios.

Los machos pertenecientes a esta especie alcanzan la madurez sexual al cabo de dos años. En cambio, las hembras ya pueden participar en el celo en su primer otoño, es decir: en su primer año de vida.

Amenazas para el Myotis myotis

El murciélago ratonero grande habita en sótanos y desvanes

Fuente: Wikimedia – Autor: MissMhisi

El Myotis myotis no tiene apenas enemigos naturales. Los únicos que pueden alimentarse de forma esporádica de un murciélago ratonero grande son algunas aves rapaces nocturnas, como por ejemplo la lechuza.

No obstante, esta especie de quirópteros se ve fuertemente amenazado por el ser humando. Muchos de sus refugios tanto naturales como de edificios construidos se ven destruidos o inutilizados. El turismo que lleva a las personas a visitar cuevas ahuyentan a estos murciélagos debido a las molestias ocasionadas para ellos.

Somos muchas personas que vivimos en este planeta. No debemos olvidar que no somos los únicos habitantes de la tierra. Muchas especies ya se han extinguido o están a punto de desaparecer por la avaricia del ser humano. Es importante recordar que compartimos este mundo, el único planeta habitable (de momento), con otros seres vivos y que todos juntos formamos un ecosistema que no puede mantenerse si vamos erradicando integrantes esenciales para mantener un equilibrio.

 


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