- Cuatro nutrias gigantes, incluyendo dos crías nacidas en cautiverio, han sido liberadas en el Gran Parque Iberá tras décadas de extinción en Argentina.
- El proyecto, pionero a nivel mundial, cuenta con la cooperación internacional y el respaldo de zoológicos europeos y americanos.
- La nutria gigante cumple un rol crucial en el equilibrio de los humedales y su regreso beneficia tanto a la biodiversidad como al desarrollo local y el turismo de naturaleza.
- Se prevén nuevas liberaciones para consolidar poblaciones estables en los Esteros del Iberá y el Chaco, fortaleciendo la restauración ecológica del país.

Argentina ha celebrado un acontecimiento inédito para la conservación de su fauna nativa: la liberación de una familia de nutrias gigantes en los Esteros del Iberá, provincia de Corrientes. Después de casi 40 años desaparecida del país, esta especie regresa a su hábitat natural gracias a los esfuerzos coordinados de diferentes organizaciones y la colaboración internacional.
El regreso de la nutria gigante representa un hecho histórico tanto para la biodiversidad argentina como para los ecosistemas hídricos de la región. Esta acción marca la primera vez que se logra reintroducir en Argentina a un mamífero extinguido localmente, reflejando la importancia del trabajo conjunto entre instituciones públicas, privadas y entidades de conservación de todo el mundo.
Cómo se realizó la reintroducción: proceso y protagonistas

El primer grupo liberado estuvo conformado por dos adultos, Nima y Coco, junto a sus dos crías nacidas en Iberá, Pirú y Kyra. Nima es una hembra procedente del Zoológico de Madrid, España, y Coco llegó desde el Zoológico de Givskud, Dinamarca, integrándose al programa en 2019. Las crías fueron la primera camada registrada en semicautiverio en el parque argentino, nacidas en noviembre de 2024.
El proceso de readaptación empezó en 2017, cuando se diseñaron protocolos específicos para la especie, incluyendo recintos de cuarentena, manejo sanitario, entrenamiento en pesca con peces vivos y el uso de arneses de monitoreo. Antes de su liberación definitiva en la Laguna Paraná, los ejemplares pasaron meses en recintos de presuelta donde aprendieron habilidades naturales y reforzaron su comportamiento parental.
El regreso de la nutria gigante es el resultado de una cooperación internacional sin precedentes. Además del apoyo de zoológicos de España, Dinamarca, Hungría, Alemania, Suecia, Francia y Estados Unidos, participaron el Proyecto Nutrias del Amazonas de Brasil y la Asociación de Zoológicos y Acuarios Europeos. A nivel local, el proyecto fue liderado por la Fundación Rewilding Argentina, con apoyo del gobierno provincial y la Administración de Parques Nacionales.
Según Sebastián Di Martino, Director de Conservación de Rewilding Argentina, la nutria gigante es el principal depredador acuático de los esteros y resulta fundamental para mantener el equilibrio de los ecosistemas hídricos. Su dieta está compuesta mayormente por peces, contribuyendo a la salud y diversidad de estos ambientes.
Importancia ecológica y social de la reintroducción
La nutria gigante (Pteronura brasiliensis) puede alcanzar 1,8 metros de largo y superar los 30 kilos de peso, lo que la convierte en el mamífero acuático más grande del planeta. Hasta mediados de la década del 80 era común en toda la cuenca del río Paraná, pero la caza furtiva y la degradación del hábitat provocaron su desaparición local: el último registro databa de 1986.
Su reaparición en los esteros impacta positivamente en la biodiversidad regional y la economía local. El gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, subrayó que la presencia de la nutria gigante incentiva el turismo de naturaleza y genera nuevas oportunidades laborales y de desarrollo para las comunidades del entorno. El Parque Iberá, con más de 756.000 hectáreas de humedales protegidos, ofrece un escenario óptimo para su reintroducción: gran superficie, abundancia de presas y escasas amenazas humanas directas.
El programa de liberación contempla la llegada de más ejemplares en los próximos años, tanto en el propio Iberá como en el Chaco. El objetivo es crear nuevas unidades familiares, restaurar la conectividad entre poblaciones y estabilizar la especie en su hábitat. Además, la estrategia de Rewilding Argentina incluye la reintroducción de otras especies autóctonas, como el yaguareté y el guacamayo rojo.
