- Dos osos pardos capturados en Caboalles de Abajo y equipados con GPS para su seguimiento.
- Objetivo: aplicar técnicas disuasorias del protocolo oficial y reducir su presencia en núcleos habitados.
- Recogida de muestras de pelo para análisis genético y comprobación de autoría en daños.
- Refuerzo preventivo: pastores eléctricos, cubrecontenedores y despliegue de trampas en varias comarcas.
Tras un operativo desarrollado el fin de semana en las cercanías de Caboalles de Abajo (León), dos ejemplares de oso pardo fueron capturados y equipados con emisores GPS para facilitar su control y favorecer que se mantengan alejados de las zonas habitadas.
En la intervención participaron agentes medioambientales y la Patrulla Oso de la Fundación del Patrimonio Natural de la Junta de Castilla y León, con el propósito de seguir sus desplazamientos al instante y, si es necesario, activar medidas disuasorias avaladas por el protocolo oficial para la cordillera Cantábrica.
Motivo de la intervención
La actuación llega después de que en los últimos días se verificaran ataques a ovejas y cabras dentro de cuadras y en puntos próximos a viviendas de la zona, lo que encendió las alertas por la cercanía de los animales a los pueblos.
Además de colocar los collares, los equipos recogieron muestras de pelo tanto en los incidentes recientes como en los osos capturados, con el fin de realizar análisis genéticos y determinar si existe correspondencia entre los daños y estos individuos.
Qué se hará con los collares GPS y las medidas previstas
Los datos de los dispositivos permitirán a los equipos de la Junta actuar con rapidez cuando se acerquen a núcleos habitados y aplicar técnicas disuasorias diseñadas para revertir la costumbre de buscar comida en entornos urbanos.
Estas actuaciones se enmarcan en el protocolo de intervención en osos de la cordillera Cantábrica, aprobado por la Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad, que establece cuándo y cómo aplicar las medidas aversivas.
La ciudadanía tiene un papel esencial: ante la presencia de un oso en zonas urbanas o periurbanas, se pide llamar al teléfono de emergencias 112. El aviso temprano facilita que el personal especializado pueda monitorizar la situación y reducir el riesgo de habituación a recursos humanos.
Despliegue y cifras del programa
Durante el verano se han instalado trampas para captura en varias áreas de la comunidad, concretamente en 20 localizaciones de Alto Sil, cuatro en la Montaña Palentina y dos en Zamora, reforzando el seguimiento en puntos sensibles.
En el mismo periodo, la Junta consiguió equipar con emisores a nueve ejemplares, y el programa acumula ya 30 capturas desde su inicio, lo que consolida una línea de trabajo continuada en prevención y seguimiento.
Refuerzo de la prevención en pueblos y explotaciones
Paralelamente al seguimiento con GPS, se han realizado actuaciones de condicionamiento aversivo en Laciana y Alto Sil para responder a incursiones en huertos y frutales y disuadir comportamientos problemáticos.
También se han reforzado las medidas preventivas mediante la cesión temporal de pastores eléctricos a vecinos y ganaderos: 15 en la provincia de León, cuatro en la Montaña Palentina, cinco en Burgos y siete en Zamora, con el objetivo de proteger huertas, colmenares y cuadras.
De forma complementaria, ya se han instalado cubrecontenedores en áreas prioritarias de Laciana y Alto Sil, y en las próximas semanas se extenderán al resto de municipios con presencia de oso próximo a los núcleos de población.
Colaboración ciudadana, clave
La Junta recuerda que la colaboración ciudadana agiliza la respuesta de los equipos especializados. Notificar al 112 cualquier avistamiento en zonas urbanas ayuda a cortar de raíz la habituación de los osos a fuentes de alimento humanas.
Con la captura y marcaje de dos osos en Caboalles de Abajo, el seguimiento con GPS y el despliegue de técnicas disuasorias y prevención (pastores eléctricos y cubrecontenedores), la Junta de Castilla y León afianza una estrategia integral que busca minimizar conflictos y mantener a los osos lejos de los pueblos sin renunciar a su conservación.