- Un oso negro fue atropellado mortalmente en el kilómetro 213 de la Carretera Nacional, Montemorelos, Nuevo León.
- El hecho ejemplifica el aumento de encuentros entre fauna silvestre y vehículos en la región.
- Autoridades recomiendan precaución al conducir y reportar a Protección Civil cualquier avistamiento de osos.
- El oso no estaba identificado ni formaba parte de un programa de monitoreo oficial.

El cruce de caminos entre la vida salvaje y el tráfico rodado en Nuevo León ha escrito un nuevo capítulo triste. A primera hora del 21 de junio de 2025, conductores que transitaban por la Carretera Nacional, a la altura de Montemorelos, descubrieron el cuerpo sin vida de un oso negro americano y alertaron inmediatamente a las autoridades locales. El animal, un macho adulto sin chip identificador ni arete, había sido arrollado en el kilómetro 213, en la comunidad de La Palma, justo entre el carril de alta velocidad y el camellón central.
El episodio movilizó rápidamente a equipos de Protección Civil de Montemorelos y a miembros de Parques y Vida Silvestre de Nuevo León, quienes coordinaron la recogida del cuerpo y aplicaron los protocolos apropiados para estos casos. No se reportaron personas lesionadas ni vehículos detenidos en el lugar, y tampoco se logró identificar al conductor responsable del percance, que habría abandonado el sitio tras el accidente.
Frecuencia de accidentes y desplazamiento de osos

Incidentes similares han ido en aumento en los últimos años, siendo cada vez más comunes los avistamientos y atropellamientos de osos y otros animales salvajes en las vías del estado. Las autoridades subrayan que estos encuentros son resultado, en gran parte, del desplazamiento de la fauna desde su entorno natural debido al crecimiento urbano y la reducción de su hábitat.
La interacción entre coches y animales salvajes, como los osos, pone de manifiesto la urgencia de reforzar la señalización y la concienciación de los conductores en tramos con presencia de fauna. Además, se recomienda mantener la velocidad regulada y extremar la precaución, especialmente en zonas conocidas por el paso de animales.
Recomendaciones ante avistamientos y colaboración ciudadana

La coexistencia con la fauna silvestre es uno de los grandes retos actuales en Nuevo León. Protección Civil y Parques y Vida Silvestre recomiendan:
- Mantener la calma y distancia si se observa un oso cerca de la carretera o en zonas urbanas.
- No intentar alimentarlos, darles agua o llamar su atención con fotos o sonidos.
- Reportar el avistamiento de inmediato a los teléfonos de emergencia habituales (911 y Protección Civil, además del 81 2033 1217).
Estas indicaciones buscan prevenir que los osos pierdan el miedo natural al ser humano, lo que evitaría accidentes tanto para ellos como para las personas.
El papel de las autoridades y consideraciones biológicas
En este caso, Parques y Vida Silvestre aclaró que el ejemplar atropellado no formaba parte de ningún programa de monitoreo ni había sido objeto de manejo o reubicación oficial. Cuando intervienen, aseguran que los osos sean devueltos a su entorno y monitorizados adecuadamente para minimizar el contacto con zonas urbanas.
El oso negro americano (Ursus americanus) es una especie omnívora, ampliamente distribuida en América del Norte, incluida la región norte de México. Sus principales amenazas incluyen la pérdida de hábitat, la caza furtiva y los accidentes viales. Aunque por lo general son solitarios y huyen de la presencia humana, la escasez de recursos naturales les empuja ocasionalmente a cruzar carreteras o adentrarse en áreas pobladas en busca de comida.
Este accidente vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la colaboración entre ciudadanos y autoridades para proteger la vida silvestre y reducir riesgos tanto para los animales como para las personas. La llamada es clara: extremar precauciones en carretera y actuar de forma responsable ante cualquier avistamiento, contribuyendo así a una convivencia más segura con las especies que comparten nuestro entorno.
