Palomas mensajeras entre el rescate en Bizkaia y una condena en Sabadell

Última actualización: 14 agosto 2025
  • Rescatan una paloma mensajera herida en Bizkaia; buscan a su propietario y barajan adopción.
  • Condenado en Sabadell un aficionado por colocar cebos envenenados para proteger sus palomas.
  • Las palomas mensajeras mantienen su papel histórico: instinto de retorno y uso de palomares de campaña.
  • Vínculo social con estas aves: del cuidado urbano a su presencia en rutas culturales.

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Una paloma mensajera herida atendida en Bizkaia y la condena en Sabadell a un aficionado por usar cebos envenenados han vuelto a situar a estas aves en el centro de la conversación pública, entre la protección, el deporte y la convivencia con la fauna salvaje.

En este reportaje repasamos lo ocurrido en Sondika y Sabadell, y añadimos contexto sobre el papel de las mensajeras en la historia y en la vida urbana, con claves prácticas para reconocerlas y actuar con responsabilidad.

Una paloma mensajera atendida en Bizkaia

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La protectora Villa Pirritx Animaliak, en Sondika, atiende desde principios de semana a una paloma mensajera hallada en Erandio, junto a la zona del Makro. Una voluntaria la localizó con una lesión en un ala —de tamaño similar al de una moneda— y con presencia de moscas, por lo que la inmovilizaron con cuidado para evitar que la herida empeorase.

Gracias a la experiencia de especialistas, confirmaron su condición de mensajera por la anilla de la pata. El código no ha permitido identificar de inmediato a su dueño y, por ello, la entidad está en contacto con asociaciones de palomas mensajeras de Bizkaia para tratar de localizarlo.

Mientras sigue la búsqueda, la paloma recibe atención y seguimiento veterinario en la protectora. El ave, de comportamiento tranquilo y colaborador durante las curas, ha sido bautizada de forma informal como «Koka».

Si finalmente no aparece el propietario, la entidad se plantea ofrecerla en adopción cuando complete su recuperación. Villa Pirritx ha pedido colaboración ciudadana con imágenes y un vídeo en redes, y canaliza las posibles pistas y ofrecimientos a través del correo electrónico: villapirritxanimaliak@gmail.com.

Condena en Sabadell por cebos envenenados

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Un juzgado penal de Sabadell ha impuesto una multa de 2.400 euros a un aficionado a la colombofilia que colocó cebos impregnados con un plaguicida prohibido para evitar que rapaces predaran sobre sus palomas deportivas.

Según la sentencia, en 2021 empezó a tender los cebos en una zona próxima a su palomar y el 4 de marzo de 2022 dejó varias porciones con suficiente tóxico como para eliminar aves rapaces y otros carnívoros; un azor murió tras ingerir uno de ellos.

Agentes del Grup Especial de Verins i Antifurtivisme (GEVA) sorprendieron al condenado cuando intentaba introducir el cadáver del azor en su vehículo para deshacerse de él.

Los cebos y restos se analizaron en el Centro de Recuperación de Fauna de Torreferrussa, en el Instituto Nacional de Toxicología y en el IREC, donde se confirmó la presencia de un producto altamente tóxico utilizado contra plagas.

Además de la sanción penal, el condenado deberá abonar 2.220 euros por los costes de la investigación y 300 euros de indemnización por la muerte del azor, cantidades que suman 2.520 euros de responsabilidad civil.

El uso de venenos es una práctica ilegal que amenaza a especies protegidas y puede conllevar riesgos si el tóxico entra en la cadena alimentaria. El GEVA está específicamente formado para la detección, investigación y persecución de estos delitos ambientales.

El fallo judicial indica que el hombre entrenaba palomas mensajeras en una modalidad deportiva en entornos rurales, lo que favorece la presencia de rapaces como azores, halcones y ratoneros. Estas actividades son evaluadas en contextos en los que se analiza el comportamiento del macho alrededor de la hembra, poniendo en riesgo a las especies silvestres.

Mensajeras de ida y vuelta: del frente a las ciudades

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Las palomas ganaron fama como agentes de comunicación en escenarios bélicos por su velocidad, capacidad de vuelo a gran altura y, sobre todo, por su instinto de retorno. Durante la Primera Guerra Mundial se habilitaron palomares en cuarteles generales y también instalaciones móviles de campaña, que acompañaban a las unidades sobre el terreno.

Este comportamiento de regresar al palomar permitió transmitir mensajes con notable fiabilidad, incluso en condiciones extremas o cuando otros sistemas de comunicación fallaban.

En la actualidad, muchas mensajeras siguen identificándose mediante anillas y son criadas por aficionados y clubes. Si aparece una ejemplar extraviada, es recomendable contactar con asociaciones o protectoras para facilitar su devolución.

Además de su función práctica, estas aves protagonizan historias de vínculo humano. En Varsovia, por ejemplo, Kazimiera Majchrzak dedicó años a alimentarlas incluso en tiempos de escasez, hasta convertirse en un símbolo popular en la Casa Entre las Palomas y en rutas por la ciudad.

Como curiosidad, las crías reclaman a los adultos la leche de buche, un alimento que los padres producen durante un tiempo y que dejan de suministrar cuando el polluelo puede alimentarse por sí mismo.

Estos ejemplos muestran la importancia de compatibilizar el cuidado de las palomas con la protección de la biodiversidad. Ante una ave herida, conviene actuar con calma y buscar ayuda profesional, y frente a conflictos con fauna salvaje, la ley prohíbe el uso de venenos, con sanciones que pueden ser severas para quienes incumplen la normativa.

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